El motorista enamorado “Tu seras mi esposa”

Si comenzamos a hablar de Juan Manuel Ávila nadie sabrá de quien se trata, pero si decimos “El Motorista enamorado” ahí si nos viene a la mente el chico arrodillado pidiendo matrimonio en una tienda que ofrece “más de una emoción”.
Anoche a través de facebook pudimos ver una imagen que ya hoy es viral. La descargamos rápidamente para enviarla a través de la red social Instagram al amigo Esteban Beltre presidente de Unamotaxis (Unión Nacional de Moto Taxis de Santo Domingo Oeste) quien nos puso en contacto con el protagonista de la historia. Anoche le manifestamos que por el corte de la foto en materia de comunicación era muy vendible para quitar de la mente que los motoristas solo atracan y sirven a la inseguridad social.
Conchando en una parada próximo al lugar de trabajo de la joven Yaritza Alexandra Acosta Rojas de 20 años, hace meses atrás fue flechado por el amor, con el tiempo ella siempre lo buscaba a él para transportarse hacia su casa ubicada en el sector Las Caobas luego de la faena laboral, pero no lo veía en un futuro como su novio, aunque él siempre le vociferaba que ella sería su esposa. Un día le dijo “Se me borro tu contacto de whastsaap, ¿Puedes dármelo de nuevo?” .Ella se sorprendió porque nunca le había dado, aun así accedió. Con sutileza la fue enamorando.
Junto a sus amigos motoristas de la parada La Fe en el cruce de Manoguayabo el venezolano que tiene un año y dos meses en República Dominicana, el cual emigró con su mamá por la situación política y social de su país, planifican como sorprender en el día de su cumpleaños a su amada “flaca” como de cariño le dice Juan. Dialogaban como entrarían al lugar para comprar el bizcocho, las flores y luego la propuesta que cambiaría su vida. Motores y casos de protección en la cabeza se dirigieron a dar la sorpresa al cuadrado.
Los jóvenes entraron como si nada al centro comercial, sin hacer “mucho bulto” en buen dominicano. Compraron todo lo necesario para crear el ambiente ideal para no solo felicitar por sus cumpleaños a la jovencita, más bien pedir la mano, asunto que muchos han dejado atrás con el formalismo romántico.
Un motorista con el ramo de flores, el otro con el bizcocho y las velitas y dos más asistiendo con fotos y vídeos, ante decenas de curiosos y reporteros ciudadanos naturales que ha parido la era digital adornaron a los tórtolos en su momento especial, donde el chico arrodillado a la antigua pide que diga : Si, acepto.
El poder de las redes sociales va más allá de la simple divulgación o difusión de mensajes, contenido e imágenes logra captar la atención de medios de comunicación tradicionales, de sectores influyentes y no de la sociedad, incluso marca la agenda setting. Qué bueno que sean hecho positivo los que nos impulsen a escribir, donde podamos decir que sectores que hemos tildado durante años como delincuentes, muestren el rostro humano de los motoconchistas, que podamos decir o escribir a través de estos medios que la juventud apuesta a la construcción de valores familiares y que el amor aún existe, de manera desinteresada y fiel.
Alabar el compañerismo de 26 motoristas entre una parada que es castigada por el sereno, el agua, el sol y el afán diario para buscar el moro (la comida). Vamos a tomar conciencia de difundir contenido de calidad, no tanto morbo. Dejemos atrás el circo romano.
Sin proponérselo tanto la tienda como la asociación de motoristas y el negocio donde la muchacha es empleada, han obtenido promoción de gratis en las redes sociales, medios locales de Santo Domingo Oeste y medios nacionales, asunto que con la audacia de los equipos de comunicación corporativa y relaciones públicas hace rato debieron verificar, incluso quienes desde ayer debieron trazar sus estrategias. La responsabilidad social jugara una parte importante, considerando que son dos jóvenes de escasos recursos que se embarcaron en un compromiso mayor. Aunque vimos que ya le han garantizado la luna de miel, pero se necesita más.
Un joven que viene de una familia disfuncional asegura que cree en el amor y en el matrimonio, teniendo conciencia de que es un compromiso para siempre. Agradece la solidaridad del pueblo dominicano por la forma en que lo han acogido tanto a él como a su familia, quienes dignamente llegaron con solo un bulto de ropa, sin ni siquiera saber dónde recostar la cabeza en las noches, hoy en día trabajando en un motor, nos cuenta que ya tiene donde vivir y dignamente han comprado electrodomésticos.
Estaremos dándole seguimiento a esta historia de amor. Quizás aparezcan más Juan con un anillo pidiendo a gritos: “Tu serás mi esposa.
Por: América Pérez

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