Psiquiatra analiza perfil de asesinos cuyas víctimas tienen fuertes vínculos con los mismos

Santo Domingo.- El ex presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatría, José Miguel Gómez, manifestó que los individuos que se muestran “muy colaboradores y luego resultan ser los principales sospechosos de un crimen, pudieran ser psicópatas con serios traumas”, a propósito de los más recientes asesinatos que involucran a personas con fuertes vínculos con sus víctimas.

De acuerdo con el experto en psiquiatría, los individuos que en principio se muestran muy tristes y preocupados por la muerte de un individuo, pero luego resulta que son los principales acusados por el hecho, son personas que vienen arrastrando traumas desde su niñez y la adolescencia.

El más reciente caso con estas características es el de Ana Julia Quezada, mujer de origen dominicano residente en España, quien está acusada de ser la presunta autora de la muerte del niño de ocho años Gabriel Cruz, desaparecido hace doce días, cuyo cadáver fue encontrado ayer por las fuerzas de seguridad en el maletero del coche de la arrestada, quien además es actual pareja del padre del niño y estuvo colaborando estrechamente con el resto de la familia para su localización.

Otro caso similar es el de Ángela Álvarez alias Lila, a quien se le dictó un año de prisión preventiva por su vinculación con el asesinato de su pareja en la provincia San Pedro de Macorís, quien estaba desaparecido. La misma se había sumado a las operaciones de búsqueda con la familia, pero las autoridades determinaron que la misma lo había mandado a secuestrar y posteriormente a ejecutar tras enterarse de que había adquirido una visa.

Para el ex presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatría, José Miguel Gómez, otro caso en los que también se demuestra la frialdad de estos individuos lo son el caso de la niña embarazada Emely Pequero, cuyos principales acusados en un principio hablaron ante la prensa, para dar cuenta de que se sumaban a las labores de búsqueda de la joven, en medio de un camuflado dolor y preocupación.

Casi con las mismas variables se desarrolló el cuádruple asesinato en el sector El Cacique del Distrito Nacional, en la que según informaciones policiales, después de cometer el horrendo crimen Víctor Alexander Portoreal, se dio un paseo por la playa y hasta visitó los familiares de su pareja.

En ese sentido, Gómez denunció que la Procuraduría General de la República no cuenta con una unidad de psiquiatría eficiente, qué determine si una persona que participó en algún hecho sangriento o violento esté habilitado para reintegrarse a la sociedad

 

 


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