Netanyahu pide indulto presidencial mientras avanza su juicio por corrupción
La solicitud fue entregada el domingo por el abogado de Netanyahu, Amit Hadad, al Departamento Legal de la Residencia del Presidente.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu presentó una solicitud formal de indulto al presidente Isaac Herzog, un movimiento descrito por la oficina presidencial como “extraordinario” y con “implicaciones significativas” en medio de su prolongado juicio por corrupción.
La solicitud fue entregada el domingo por el abogado de Netanyahu, Amit Hadad, al Departamento Legal de la Residencia del Presidente, Incluía una petición detallada de 111 páginas, junto con una carta personal firmada por el primer ministro. La oficina de Herzog anunció la publicación del texto completo de la solicitud en hebreo dada su excepcional importancia.
El argumento central de la solicitud radica en la necesidad de permitir que Netanyahu se concentre plenamente en la gobernanza. “Otorgar esta solicitud permitirá al primer ministro dedicar todo su tiempo, habilidades y energía a avanzar a Israel en estos momentos críticos”, escribió Hadad en el documento, “y a lidiar con los desafíos y oportunidades que tiene por delante”.
Además de la concentración en asuntos de Estado, Hadad argumentó que el indulto ayudaría a sanar las divisiones internas en el país. “Otorgar la solicitud ayudará a enmendar las fracturas entre diferentes sectores del público, abrirá la puerta a reducir la intensidad de las tensiones, todo con el propósito de fortalecer la resiliencia nacional del país”, afirmó el abogado.
En su carta personal, Netanyahu escribió que asume una “amplia responsabilidad pública y moral, con una comprensión de las implicaciones de todos estos desarrollos”.
La solicitud se produce en un momento en que el juicio por corrupción del primer ministro, iniciado en 2020, se encuentra lejos de concluir y en medio del proceso de contrainterrogatorio.
Netanyahu enfrenta cargos de soborno, además de tres cargos de fraude y abuso de confianza, en tres casos separados de alegaciones de corrupción. Previamente, el primer ministro había insistido en que no solicitaría un indulto si ello implicaba admitir la culpabilidad en el caso.









