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Bienestar Y Vida

Cinco cambios simples para cuidar la salud en 2026, más allá del peso y las dietas

Un metaanálisis que evaluó a 2.2 millones de adultos reveló que quienes siguen una alimentación mayormente vegetal presentan menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, algunos tip…

Redacción Telenoticias • January 2, 2026 5:17 pm
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Cada inicio de año, el deseo de bajar de peso domina las búsquedas en internet y las conversaciones en redes sociales. Sin embargo, especialistas advierten que la mayoría de las dietas rápidas no logra sostener resultados a largo plazo, según análisis citados por Study Finds y The Conversation.

La evidencia científica señala que mejorar la salud no depende únicamente del número que marca la balanza. Investigadores, entre ellos Rachel Woods, de la Universidad de Lincoln, recomiendan cinco hábitos sencillos y sostenidos en el tiempo que pueden generar un impacto real en el bienestar general durante 2026.

Hábitos respaldados por la ciencia para mejorar la salud

1. Aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal
Incorporar más frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas se asocia con múltiples beneficios para la salud, tanto en dietas vegetarianas como en aquellas que incluyen carne.
Un metaanálisis que evaluó a 2.2 millones de adultos reveló que quienes siguen una alimentación mayormente vegetal presentan menor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y una reducción de la mortalidad general.

Incluso sumar 200 gramos diarios de frutas y verduras puede disminuir la probabilidad de enfermedades coronarias, accidentes cerebrovasculares y muerte prematura. La clave está en la variedad.

2. Mantenerse físicamente activo, sin obsesionarse con el peso
La actividad física ocupa un lugar central en el cuidado de la salud. “Si el ejercicio existiera en forma de pastilla, sería recetado a todo el mundo”, señala un artículo de Study Finds.
Moverse con regularidad mejora el colesterol HDL, reduce los triglicéridos, regula la glucosa en sangre y disminuye la rigidez arterial, incluso sin cambios en el peso corporal.

Caminar, subir escaleras o usar la bicicleta pueden aportar beneficios comparables a entrenamientos estructurados. Los expertos destacan que la constancia es más importante que la intensidad: el mejor ejercicio es el que se disfruta y se puede mantener en el tiempo.

3. Aprender a manejar el estrés
El estrés crónico impacta negativamente en el organismo. Según los investigadores, debilita el sistema inmunológico, eleva la presión arterial y el colesterol, y altera el sueño.

También influye en los hábitos alimentarios: cerca del 40 % de las personas come más cuando está estresada, otro 40 % come menos y el resto no muestra cambios significativos, aunque suele aumentar el consumo de alimentos ricos en azúcares y calorías.

Los especialistas recomiendan incorporar técnicas de relajación, descanso adecuado y actividades placenteras como parte del cuidado integral de la salud.

4. Dormir mejor y respetar los horarios de descanso
Dormir mal de forma habitual se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes, enfermedades cardíacas y problemas de concentración. Los especialistas recomiendan mantener horarios regulares de sueño, reducir el uso de pantallas antes de acostarse y priorizar entre siete y nueve horas de descanso por noche para favorecer la recuperación física y mental.

5. Fortalecer los vínculos sociales y el bienestar emocional
Mantener relaciones sociales saludables y sentirse acompañado tiene un impacto directo en la salud. Diversos estudios indican que el aislamiento social aumenta el riesgo de enfermedades crónicas y mortalidad prematura. Compartir tiempo con familiares y amigos, así como pedir ayuda cuando sea necesario, contribuye al equilibrio emocional y a una mejor calidad de vida.