Este martes se registraron dos graves accidentes ferroviarios en España: un descarrilamiento en Rodalies, Barcelona, y un choque del tren Alvia en Adamuz, Córdoba.
En Cataluña, un tren de Rodalies que circulaba entre las estaciones de Sant Sadurní d’Anoia y Gelida impactó de manera frontal contra un muro de contención que había caído sobre la vía, aparentemente a causa del desgaste provocado por las fuertes lluvias de los últimos días. El accidente dejó una persona fallecida y 36 heridos, de los cuales cinco presentan lesiones graves, cinco se encuentran en estado menos grave y 26 con heridas leves.
Mientras tanto, en Adamuz, Córdoba, los servicios de rescate recuperaron cuatro cadáveres del tren Alvia accidentado, elevando la cifra total de fallecidos a 42 personas.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, informó que la investigación sobre las causas de ambos accidentes acaba de iniciarse y que aún es pronto para determinar si se produjo un fallo en el tren o en la vía. “Todas las hipótesis están abiertas”, afirmó.
Los Reyes de España reconocieron el “esfuerzo colectivo” y la coordinación de los equipos de emergencia en la gestión de estos accidentes. En Barcelona, las grúas lograron desplazar el tren Iryo para abrir la vía y permitir el acceso de la maquinaria al tren Alvia accidentado.
Estos hechos subrayan la importancia de reforzar la seguridad ferroviaria, especialmente en condiciones climáticas adversas y tramos críticos de la red.