Irán reconoce más de 2.400 civiles muertos en represión de protestas; ONU exige fin de la violencia
Organizaciones de derechos humanos estiman que el número real de muertos podría alcanzar los 5.000, con decenas de miles de detenidos, denunciando el uso de fuerza letal contra manifestantes y detenci…

El régimen iraní difundió este viernes su balance oficial de víctimas de las protestas que sacuden al país desde finales de diciembre, en un intento por fijar su propio relato sobre la represión que ha generado fuerte condena internacional.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, informó que 3.117 personas murieron durante las manifestaciones, de las cuales 600 fueron clasificadas por el régimen como “terroristas”, mientras que 2.427 corresponden a civiles y agentes de seguridad. Araqchi no precisó los criterios para la clasificación de “terroristas” ni presentó información independiente que respalde esta cifra.
Se trata del primer reconocimiento oficial amplio desde el inicio de los enfrentamientos, tras semanas de comunicados parciales. El anuncio se realizó pocos días después de que la Fundación de Asuntos Mártires y Veteranos, organismo estatal que asiste a familiares de fallecidos en conflictos, difundiera un balance similar.
Organizaciones de derechos humanos estiman que el número real de muertos podría alcanzar los 5.000, con decenas de miles de detenidos, denunciando el uso de fuerza letal contra manifestantes y detenciones masivas sin garantías judiciales.
Araqchi también señaló la destrucción de infraestructura pública: más de 400 edificios oficiales dañados, 750 comisarías, 200 escuelas, 300 ambulancias y 800 vehículos, además de cerca de 5.000 centros religiosos.
Las protestas comenzaron a finales de diciembre en medio de una profunda crisis económica marcada por la caída del rial y la inflación persistente. Manifestantes de Teherán y otras ciudades exigían mejoras económicas y criticaban la gestión del poder político. La respuesta del gobierno fue rápida y contundente, responsabilizando además a actores externos de la violencia.
Reacción de la ONU
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó una resolución que “deplora profundamente” la situación en Irán y exige el fin de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y torturas contra manifestantes pacíficos. El texto insta a garantizar juicios ante tribunales competentes, independientes e imparciales, y a evitar condenas a muerte por delitos que no constituyan los más graves.
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, pidió a las autoridades iraníes “recapacitar y poner fin a su brutal represión”.
El conflicto ha atraído la atención internacional, con Estados Unidos aplicando sanciones a la “flota en la sombra” de Irán, acusada de trasladar petróleo hacia mercados extranjeros en respuesta a la represión y al corte informativo en el país.









