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El Mundo

5 Alimentos Fermentados que Aportan Más Probióticos que el Kéfir, según Expertos

The Independent detalla que el espectro de productos disponibles no solo abarca lácteos, sino también opciones vegetales y preparaciones tradicionales de distintas regiones del mundo. Entre los más de…

Redacción Telenoticias • February 15, 2026 9:29 am
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El interés por el cuidado de la microbiota intestinal ha impulsado la incorporación de alimentos fermentados en la dieta cotidiana. Según The Independent, existe un creciente consenso entre especialistas y organismos internacionales acerca de los beneficios de estos productos, que aportan probióticos capaces de fortalecer las defensas naturales del organismo y mejorar la salud digestiva.

Más allá del tradicional kéfir, surgen alternativas de origen vegetal y preparaciones clásicas que incluso ofrecen una mayor diversidad de bacterias beneficiosas. El auge de los alimentos fermentados responde a la búsqueda de estrategias nutricionales para fortalecer la microbiota, el conjunto de microorganismos vivos que habitan el aparato digestivo. Según la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO) y la Clínica Universidad de Navarra, el consumo de probióticos contribuye a restablecer la flora intestinal tras tratamientos con antibióticos o en condiciones como el síndrome de intestino irritable. También favorece la absorción de nutrientes y refuerza el sistema inmunológico.

The Independent detalla que el espectro de productos disponibles no solo abarca lácteos, sino también opciones vegetales y preparaciones tradicionales de distintas regiones del mundo. Entre los más destacados se encuentran:

1. Chucrut

El chucrut es un alimento fermentado típico de Alemania y otros países de Europa Central. Se elabora a partir de hojas de repollo cortadas finamente y fermentadas en salmuera. Esta fermentación natural produce una alta concentración de bacterias del género Lactobacillus, que contribuyen al equilibrio de la microbiota intestinal. Según especialistas en gastroenterología, el consumo regular de chucrut puede ayudar en el control del apetito y la regulación de la glucosa en sangre. Además, se valora por su bajo aporte calórico y su versatilidad en la cocina.

2. Miso

El miso es una pasta fermentada elaborada con soya, sal y cereales, tradicional en la cocina de China y muy popular en Japón. Se utiliza en sopas, salsas y aderezos, y destaca por su aporte de probióticos y su capacidad para enriquecer los sabores en la alimentación diaria. De acuerdo con especialistas en nutrición de la Escuela de Medicina de Harvard, el miso amplía la paleta de alimentos fermentados disponibles para quienes buscan diversificar su ingesta de microorganismos vivos y mejorar la salud digestiva. Por su bajo contenido en grasas y alto contenido de proteínas vegetales, también resulta adecuado para dietas equilibradas.

3. Kombucha

La kombucha es una bebida fermentada preparada a partir de té verde endulzado y una colonia simbiótica de bacterias y levaduras (SCOBY). Su origen se remonta a la medicina tradicional china, donde se valoraba por sus propiedades antioxidantes y su aporte de vitaminas y aminoácidos. La kombucha se investiga por su posible efecto depurativo y su capacidad para diversificar la flora intestinal. Algunos profesionales de la Clínica Universidad de Navarra recomiendan evitar su consumo en personas con antecedentes de candidiasis, debido al tipo de levaduras presentes en la bebida.

4. Pepinos agridulces artesanales

Los pepinos agridulces artesanales son una fuente vegetal relevante de probióticos. Se obtienen mediante fermentación en salmuera y, si no se someten a procesos de pasteurización, conservan una alta densidad de microorganismos vivos. Son un acompañamiento delicioso y saludable que aporta beneficios digestivos importantes.

5. Natto

El natto es un alimento tradicional japonés elaborado a partir de soya fermentada con Bacillus subtilis. Se caracteriza por su textura pegajosa y su sabor fuerte, pero es uno de los alimentos más ricos en probióticos. Además de mejorar la digestión y equilibrar la microbiota intestinal, el natto contiene vitamina K2 y enzimas que pueden favorecer la salud cardiovascular y ósea. Su consumo regular es recomendado por expertos en nutrición para quienes buscan una fuente potente de bacterias beneficiosas de origen vegetal.