Skip to content
Bienestar Y Vida

Por qué las migrañas afectan más a mujeres que a hombres, según la ciencia

Las diferencias en la forma en que hombres y mujeres experimentan la migraña han captado el interés de la comunidad científica durante décadas. Pero un reciente estudio global, publicado en The Lancet…

Redacción Telenoticias • February 17, 2026 9:51 am
compartir en:
Post thumbnail

Las diferencias en la forma en que hombres y mujeres experimentan la migraña han captado el interés de la comunidad científica durante décadas. Pero un reciente estudio global, publicado en The Lancet Neurology, aporta datos reveladores: las mujeres adultas tienen tres veces más probabilidades de sufrir migrañas que los hombres y, además, pasan más tiempo lidiando con sus efectos.

Este hallazgo amplía el panorama sobre una dolencia que afecta a millones en todo el mundo, pero que recae de manera desproporcionada sobre la población femenina. El análisis, que abarcó a 41.000 pacientes de 18 países, profundizó en la frecuencia y la duración de las migrañas a través de encuestas detalladas.

Si bien investigaciones previas ya señalaban que las mujeres experimentan migrañas con mayor frecuencia, este trabajo indagó por primera vez cómo varía la duración de los episodios según el sexo y la edad. Los resultados son contundentes: las mujeres no solo padecen migrañas casi el doble que los hombres, sino que soportan el doble de carga en términos de tiempo total afectado. Esta combinación de mayor prevalencia y duración convierte a la migraña en una condición especialmente gravosa para ellas, con impactos directos en su calidad de vida y desempeño diario.

El análisis internacional incluyó aEl análisis internacional incluyó a 41.000 pacientes de 18 países, mostrando una mayor frecuencia y duración de la migraña en mujeres (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pero, ¿qué es exactamente una migraña? Según Messoud Ashina, director de la unidad de investigación sobre migraña humana del Centro Danés del Dolor de Cabeza, la migraña va mucho más allá de un simple dolor de cabeza. Los ataques suelen ir acompañados de náuseas, vómitos, fatiga y una elevada sensibilidad a la luz y a los olores. Los mecanismos biológicos exactos que originan la migraña aún no se comprenden del todo, aunque se sabe que involucran el sistema trigéminovascular, una red compleja de nervios y vasos sanguíneos en el cerebro que, cuando se dilatan, desencadenan el dolor característico.

Los desencadenantes son múltiples y pueden variar de una persona a otra. Factores genéticos, malos hábitos alimenticios, falta de sueño y, especialmente en el caso de las mujeres, las hormonas figuran entre los principales sospechosos. Incluso el abuso de analgésicos puede agravar la situación, dando lugar a lo que se conoce como cefalea por abuso de medicamentos. El estudio dirigido por Andreas Kattem Husøy indica que una de cada cinco cefaleas podría evitarse si se utilizaran correctamente los fármacos.

La hipótesis hormonal es una de las pistas más sólidas para explicar la disparidad de género en la migraña. Décadas de estudios apuntan a que las hormonas femeninas, en particular el estrógeno y la progesterona, desempeñan un papel central en el desencadenamiento y la duración de las crisis. Los receptores de estas hormonas se encuentran en el sistema trigéminovascular, lo que sugiere un vínculo fisiológico directo.

Las migrañas afectan la calidadLas migrañas afectan la calidad de vida y el desempeño diario de las mujeres, generando un impacto directo en salud y bienestar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una de las teorías más influyentes es la llamada teoría de la abstinencia de estrógenos, propuesta en la década de 1970 por el neurólogo Brian Somerville. Según esta hipótesis, la caída de los niveles de estrógeno —como ocurre justo antes de la menstruación— actúa como un potente desencadenante de la migraña. Los estudios han confirmado que, antes de la pubertad, niños y niñas sufren migrañas con una frecuencia similar, pero tras la menarquia, el riesgo en las niñas se dispara. Además, los episodios tienden a disminuir durante el embarazo, cuando los niveles de estrógeno se mantienen elevados, y a empeorar durante la perimenopausia, etapa caracterizada por fluctuaciones hormonales irregulares.

Sin embargo, el panorama es más complejo. No todas las mujeres padecen migrañas ligadas a su ciclo menstrual, y muchos hombres también las experimentan. Ashina destaca que, si bien la hipótesis hormonal tiene respaldo, la evidencia aún es insuficiente y se basa en estudios limitados. Por ello, la investigación actual explora mecanismos moleculares adicionales y busca comprender cómo interactúan diferentes factores en el organismo femenino.

A pesar de la clara prevalencia de la migraña en mujeres, existe un déficit histórico de estudios que aborden sus particularidades biológicas. El estigma ha sido parte del problema. Durante décadas, la medicina interpretó las migrañas femeninas como manifestaciones psicológicas y no como una enfermedad neurológica, influida por figuras como el Dr. Harold G. Wolff, quien consideraba el cerebro femenino “frágil”. Esta visión sesgada resultó en menos atención y financiación para investigar la salud femenina, con consecuencias que persisten hoy.

Entre los desencadenantes principales deEntre los desencadenantes principales de la migraña destacan factores genéticos, hábitos alimenticios, falta de sueño y fluctuaciones hormonales femeninas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El impacto es tangible: las migrañas representan la sexta causa de discapacidad global y una de las principales fuentes de ausentismo laboral. Para las mujeres, la carga resulta especialmente pesada en la treintena, cuando suelen coincidir el auge profesional y las responsabilidades familiares. Además, la frecuencia de los episodios aumenta durante la perimenopausia, intensificando el desafío en etapas clave de la vida.

Frente a este escenario, la comunidad científica redobla sus esfuerzos. Husøy y su equipo planean ahondar en cómo la migraña afecta de manera diferencial a hombres y mujeres. Por su parte, recientes investigaciones lideradas por la profesora Suchitra Joshi, en la Universidad de Virginia, han comenzado a desentrañar el papel de la progesterona: al activar o bloquear sus receptores en modelos animales, observaron variaciones notables en la respuesta a los síntomas migrañosos. Aunque los resultados en animales no se traducen automáticamente a humanos, estos avances abren nuevas vías para terapias dirigidas específicamente a la biología femenina.

Comprender las causas profundas de la migraña en mujeres y superar los prejuicios históricos es fundamental para diseñar tratamientos más efectivos y personalizados. Solo así será posible aliviar el sufrimiento desproporcionado que millones de mujeres enfrentan cada día.