El aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, afirmó que el presidente Luis Abinader , en el discurso que acompañó las memorias de rendición de cuentas ante el Congreso Nacional, describió un territorio que no es la República Dominicana y que parecía salir de una historia de ficción.
Sostuvo que, en la conmemoración del 182 aniversario de la Independencia Nacional, mientras la población dominicana esperaba un discurso sincero, tuvo que conformarse con meras retóricas que no se corresponden con la realidad que se vive en el país.
“Aunque a algunos podría haberles generado sorpresa, otros solo nos preguntamos de qué país hablaba en su narrativa, porque el que describió es un territorio que pareció salir de una historia de ficción y alejado de la realidad que vive su población”, expresó.
El también miembro del Comité Político del PLD aseguró que ni las palabras enardecidas ni la semántica organizada pueden esconder, aunque pretendan tergiversar, que la República Dominicana pasa por uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.
Agregó que, por esa razón, el pueblo esperaba al menos una comprensión del panorama de incertidumbre que lo acercaría a la esperanza. Indicó que, por el contrario, el discurso del mandatario volvió a describir el “país de las maravillas”, que solo existe en su mente y en las de los funcionarios que le acompañan en la gestión.
Sostuvo que, como paradoja de la vida, el 2025 fue el año que más afectó al país con apagones, a pesar de que desde el oficialismo se habla de la posibilidad de vender energía a Puerto Rico y, como si eso fuera poco, enviar cohetes al espacio.
Consideró que ha llegado el momento de que el Gobierno se siente de verdad a pensar en la solución de los problemas a través de ejecutorias honestas y reales, y deje la búsqueda de justificaciones apartadas, debido a que el pueblo merece soluciones concretas a los grandes problemas nacionales, tales como la caída del sistema energético, los índices de inseguridad ciudadana, el alto costo de la vida, la carencia de empleos de calidad, la carestía de la canasta básica familiar, alternativas ante el endeudamiento externo, el fomento a las exportaciones y una lucha real contra la corrupción.
Observó que, nueva vez, solo recibió evasivas, que fueron fortalecidas poniendo rostros humanos a frías letras de un discurso utópico y quimérico.
El aspirante presidencial peledeísta dijo: “En su rendición de cuentas de este viernes, el jefe del Estado ha vuelto a fallarle al pueblo dominicano, recurriendo a una narrativa dirigida a evitar que zozobre definitivamente la deteriorada imagen pública del Partido Revolucionario Moderno y de su inoperante gobierno, mismo que, desafortunadamente, ha quedado a deber a la sociedad dominicana… y la percepción negativa de la administración que encabeza continúa aumentando si no se hace una reflexión basada en qué necesita el país que lo elegido”.
Añadió que, en su afán de convencer, aun justificando lo injustificable, el Presidente de la República redundó en temas que fueron parte de sus propuestas y que el pueblo, en su momento, creyó, cuentos como la intolerancia y la lucha contra la corrupción administrativa; no obstante, la memoria reciente no le dio para mencionar qué pasó con el escándalo del Seguro Nacional de Salud (SENASA) y otros que, convenientemente, fueron obviados y que muestran de manera contundente un fracasado intento de lucha contra la corrupción.
García señaló que los próximos días serán propicios para responder punto por punto el imaginario país que describe y que no se corresponde con el nuestro.
Dijo que la alocución del gobernante confirmó nuevamente que el cambio prometido nunca llegó, “por lo que, en el año 2028, volverá a renacer la esperanza en nuestra nación”.
Afirmó que la República Dominicana necesita dirección, planificación y sensibilidad social, tras observar que “gobernar no es administrar cifras, es garantizar dignidad”.