Precalentar el horno es una regla casi indiscutida en repostería y en la mayoría de las preparaciones al horno. Sin embargo, esa misma lógica no siempre se aplica a la asadera. De acuerdo con especialistas consultados por EatingWell, en la mayoría de los casos no es necesario calentar la bandeja antes de colocar los alimentos e, incluso, puede resultar incómodo o riesgoso.
“Rara vez es necesario precalentar una bandeja para hornear antes de añadir los alimentos, lo cual es positivo, ya que ese método puede ser engorroso y potencialmente peligroso”, explica Peggy Paul Casella, catadora y editora de recetas. La razón es sencilla: la mayoría de los alimentos se cocina correctamente sobre una superficie fría, sin afectar su textura ni su sabor.
Qué alimentos no se benefician del calor previo
Las verduras densas son uno de los ejemplos más claros. Papas, zanahorias, remolachas o calabazas pueden dorarse en exceso en la base antes de cocinarse completamente por dentro si se colocan sobre una bandeja caliente.
“Nunca precalentaría una bandeja para asar verduras densas porque eso podría hacer que se doren por abajo antes de cocinarse completamente por dentro”, señala Paul Casella.
La recomendación también se extiende a preparaciones dulces y otros platos horneados. Beth Lipton, creadora de recetas, advierte: “No precalentaría la asadera para galletas, bizcochos, pasteles o pan de carne. Esos alimentos pueden cocinarse demasiado o incluso quemarse por debajo antes de estar listos”.
Además del riesgo de sobrecocción, manipular una bandeja caliente aumenta las probabilidades de accidentes en la cocina.
Cuándo sí puede ser útil
Existen, no obstante, algunas excepciones. Precalentar la superficie puede ayudar a lograr una base más crujiente en preparaciones específicas, como pizzas, panes artesanales u otras recetas que requieren un golpe inicial de calor intenso.
En esos casos, los expertos recomiendan prestar atención al material de la bandeja. “Hazlo solo si tienes una que no se deforme, como las de acero aluminizado o acero al carbono”, aconseja Paul Casella. Las bandejas delgadas de aluminio, en cambio, no están diseñadas para soportar cambios bruscos de temperatura.
La regla clave
En general, los especialistas coinciden en que una buena receta debe indicar expresamente si es necesario precalentar la asadera.
“He tenido mucho éxito preparando pizza, pan y verduras asadas en bandejas frías, así que no le veo sentido a estar pendiente de una bandeja caliente en el horno si no es necesario”, concluye Paul Casella.
Por eso, salvo que la receta lo indique, lo más práctico y seguro es colocar los alimentos sobre una bandeja fría y dejar que el horno haga el resto.