Pedro Sánchez responde a Trump: “No a la guerra” y defiende la postura de España
En una declaración institucional desde La Moncloa, sin presencia de periodistas ni ronda de preguntas, Sánchez respondió a estas amenazas con claridad: la posición de España se resume en cuatro palabr…
El presidente del Gobierno de Pedro Sánchez se ha consolidado como una de las voces más críticas de la Unión Europea frente a la escalada belica de Estados Unidos en Oriente Medio. La reciente decisión del Ejecutivo español de presuntamente negar el uso de las bases conjuntas de Rota y Morón a la aviación estadounidense provocó la reacción de Donald Trump, quien advirtió con “cortar todas las negociaciones” y supuestamente calificó a España como “un aliado terrible”.
En una declaración institucional desde La Moncloa, sin presencia de periodistas ni ronda de preguntas, Sánchez respondió a estas amenazas con claridad: la posición de España se resume en cuatro palabras: “No a la guerra” . “No vamos a ser cómplices de acciones que son perjudiciales para el mundo”, afirmó.
Según Sánchez, la guerra en Oriente Medio, iniciada por los ataques de Estados Unidos e Israel y seguida por la respuesta de Irán, entra en un terreno incierto. “Nadie puede prever con certeza qué sucederá, ni siquiera los objetivos de quienes comenzaron el conflicto”, señaló. El presidente recordó que España mantiene la misma postura que en conflictos anteriores, como Ucrania o Gaza: rechazar la violación del derecho internacional, evitar la solución de problemas mediante la violencia y no repetir errores históricos.
En ese sentido, Sánchez aludió a la participación española en la guerra de Irak bajo el gobierno de José María Aznar, recordando sus consecuencias negativas: “Se justificó por la supuesta eliminación de armas de destrucción masiva y la expansión de la democracia, pero provocó inestabilidad, incrementó el costo de vida y dejó un mundo más inseguro. Ese fue el legado del trío de las Azores”, afirmó.
Tras la advertencia de Trump, el portavoz de Comercio de la Unión Europea, Olof Gill, mostró su respaldo a España y aseguró que la Comisión Europea “garantizará la protección de los intereses de la UE”. Sánchez destacó que España trabajará junto a países de la región y socios comunitarios para ofrecer apoyo diplomático y material, recordando que como miembro de la UE y la OTAN tiene la responsabilidad de exigir a Estados Unidos e Israel que busquen soluciones y detengan las acciones actuales. “Responder a una ilegalidad con otra puede tener graves consecuencias históricas”, advirtió.
El presidente también anunció que el Gobierno estudia medidas para mitigar el impacto económico en los hogares ante la posible crisis energética provocada por los ataques sobre Catar y el estrecho de Ormuz, principal ruta del petróleo mundial. Aunque los efectos sobre la economía española aún no se han materializado plenamente, sí se ha reflejado en el aumento inmediato del precio de los combustibles. Sánchez aseguró que España cuenta con los recursos suficientes para afrontar la situación y destacó la importancia de actuar junto a los agentes sociales, como se hizo durante la pandemia y la crisis energética.
Por su parte, Alberto Núñez Feijóo criticó la postura de Sánchez desde el Fórum Europa en Bilbao, acusándolo de actuar por intereses partidistas y de poner en riesgo la seguridad de España. Feijóo defendió que el país debe alinearse con sus aliados y pidió a la UE ya Estados Unidos que no confundan la posición del actual gobierno con la de toda la ciudadanía española.









