El propietario de la joyería Popi Oro, ubicada en Cristo Rey, expresó su indignación tras la medida de coerción impuesta a los implicados en el robo, al tiempo que renunció a las autoridades esclarecer el paradero del oro sustraído
“Que la justicia en verdad se haga justicia. Las autoridades que están para protegernos deben dar la cara y decirnos dónde está mi oro”, manifestó, visiblemente afectado.
El comerciante señaló que, aunque se han realizado arrestos y se han recuperado armas de fuego, aún no se ha ofrecido información concreta sobre las piezas robadas, lo que considera preocupante. “No ganamos nada con que hayan recuperado pistolas y hayamos detenidos, si del oro no se dice nada”, afirmó.
Indicó que el monto estimado del robo asciende a aproximadamente 6.95 millones de pesos, equivalente a unos 6,900 gramos de oro.
Asimismo, hizo un llamado directo a las autoridades y al presidente de la República para que se dé una respuesta clara sobre el caso. “Lo que nos interesa es saber dónde está el oro, porque en algún lugar debe estar”, enfatizó.