El Ministerio de Salud de Rusia actualizó sus lineamientos para las evaluaciones de salud reproductiva, incorporando una recomendación que ha generado debate: derivar a atención psicológica a mujeres que expresen no querer tener hijos.
De acuerdo con un documento oficial citado por el diario Kommersant, el nuevo cuestionario forma parte de una prueba voluntaria que puede realizarse una vez al año. En el caso de las mujeres, el formulario incluye 61 preguntas, de las cuales tres abordan la salud reproductiva.
Una de las interrogantes clave es: “¿Cuántos hijos le gustaría tener, incluyendo los que ya nacieron?”. Según el protocolo, si la respuesta es “ninguno”, se recomienda remitir a la paciente a un psicólogo clínico.
Las autoridades sanitarias sostienen que esta medida busca prevenir abortos y promover una “actitud positiva” hacia la maternidad. Sin embargo, el enfoque ha sido cuestionado por establecer un trato diferenciado respecto a los hombres.
El cuestionario masculino contiene 26 preguntas, también con tres sobre salud reproductiva, pero formuladas de manera distinta: “¿Cuántos hijos le gustaría tener (teniendo en cuenta los que ya tiene), dadas sus circunstancias actuales?”. En estos casos, no se contempla la recomendación de atención psicológica.
El presidente del Comité de Salud de la Duma Estatal, Serguéi Leónov, defendió la iniciativa en declaraciones recogidas por Gazeta.ru, señalando que se trata de una medida de acompañamiento y no de imposición.
“Una mujer tiene derecho a decidir cómo vivir su vida. Sin embargo, si por alguna razón no desea tener hijos, un psicólogo puede ayudarla a comprender los motivos”, expresó el legislador.
Este cambio se enmarca en una serie de políticas impulsadas por el gobierno ruso para aumentar la natalidad, en un contexto de preocupación demográfica. En los últimos años, el país ha adoptado diversas medidas para incentivar la maternidad y restringir prácticas como el aborto.
Según reportes, a finales de 2025 se registró la primera multa por incitación al aborto, mientras que clínicas en distintas regiones han enfrentado presiones para limitar este tipo de servicios. Además, en 2024 el Parlamento aprobó una ley que prohíbe la promoción de la ideología “childfree”, que defiende el derecho a no tener hijos.
Estas acciones reflejan un giro más amplio en la política demográfica del país, orientado a revertir la disminución poblacional y promover el crecimiento de la natalidad.