Skip to content
El País

¿Vacaciones? No para todos: los trabajos que seguirán activos en Semana Santa

Mientras gran parte del país se prepara para hacer una pausa y desconectarse de la rutina, la llegada de la Semana Santa transforma el ritmo de vida en toda la República Dominicana. Para muchos, estos…

Redacción Telenoticias • March 28, 2026 11:43 am
compartir en:
Post thumbnail

Mientras gran parte del país se prepara para hacer una pausa y desconectarse de la rutina, la llegada de la Semana Santa transforma el ritmo de vida en toda la República Dominicana. Para muchos, estos días representan una oportunidad ideal para viajar al interior, visitar playas y balnearios o compartir en familia, en un ambiente marcado por el descanso y la reflexión.

Con el paso de los días previos, el ambiente comienza a cambiar notablemente. En los trabajos se adelantan responsabilidades, en los hogares se afinan los últimos detalles y en las ciudades se percibe el movimiento típico de quienes se alistan para salir. Es una especie de cuenta regresiva en la que todo el país parece alinearse con la idea de detenerse, aunque sea temporalmente.

Algunos optan por escapadas fuera de la ciudad, mientras otros prefieren quedarse y disfrutar de la tranquilidad del hogar. Sin importar el plan, la mayoría coincide en que es un momento para bajar el ritmo, descansar y aprovechar la calma que caracteriza esta temporada.

Sin embargo, no todos pueden darse ese lujo. Aunque el Viernes Santo es el único día oficialmente no laborable en el país, hay sectores que deben mantenerse activos para garantizar servicios esenciales, la seguridad ciudadana y la atención de emergencias en todo el territorio nacional.

Mientras la mayoría disfruta del asueto, hay profesiones que viven una de sus jornadas más intensas del año.

Periodistas: En medio del asueto, los periodistas no apagan sus cámaras ni sus libretas. Al contrario, intensifican su labor para informar sobre el flujo de viajeros, incidentes, operativos y cualquier eventualidad que ocurra en tiempo real. Su trabajo garantiza que la población esté orientada y al tanto de lo que sucede en todo el país.

Médicos generales: Los médicos que no pertenecen a especialidades también enfrentan jornadas intensas. En hospitales y centros de salud reciben pacientes con diversas condiciones, muchas veces derivadas de accidentes o excesos propios de la temporada, convirtiéndose en la primera línea de atención.

Emergenciólogos: Para los emergenciólogos, Semana Santa significa máxima alerta. Las salas de emergencia se llenan y cada minuto cuenta. Su capacidad de respuesta rápida puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en situaciones críticas que aumentan durante estos días.

Socorristas y voluntarios: Miembros de la Defensa Civil, Cruz Roja y otros organismos de socorro se despliegan en playas, carreteras y balnearios. Bajo el sol o la lluvia, su misión es prevenir tragedias y actuar de inmediato ante cualquier emergencia, muchas veces arriesgando su propia seguridad.

Policías: La seguridad no se toma vacaciones. Policías y militares trabajan sin descanso en operativos especiales para garantizar el orden, controlar el tránsito y proteger a la ciudadanía. Su presencia es clave para evitar incidentes y responder ante cualquier situación de riesgo.

Bomberos: Siempre listos para actuar, los bomberos se mantienen en alerta ante incendios, accidentes y rescates. Durante Semana Santa, su labor se vuelve aún más crucial, especialmente en zonas de alta concurrencia.

Personal del 9-1-1: Detrás de cada llamada de emergencia hay un equipo atento. Los operadores y unidades de respuesta del 9-1-1 coordinan asistencia médica, policial y de rescate, funcionando como un enlace vital en momentos críticos.

Choferes y transporte público: Mientras muchos viajan, otros conducen. Choferes de autobuses, taxis y transporte público trabajan largas jornadas para movilizar a miles de personas hacia sus destinos, siendo parte esencial del flujo de la temporada.

Comerciantes y servicios básicos: Supermercados, estaciones de combustible, farmacias y colmados continúan operando para suplir las necesidades de la población. Sus empleados garantizan que, incluso en días de descanso, no falten productos ni servicios esenciales.