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Nuevas recomendaciones para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas

Ante este panorama, la guía 2026 actualiza las recomendaciones de 2021 y propone cambios prácticos para lograr resultados duraderos en la prevención del infarto y otras enfermedades del corazón.

Redacción Telenoticias • March 31, 2026 10:16 pm
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La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) presentó una nueva guía dietética que propone un enfoque integral para prevenir enfermedades cardiovasculares, destacando la necesidad urgente de mejorar los hábitos alimentarios a nivel global.

El documento actualizado pone el énfasis en patrones alimentarios sostenibles, personalizados y adaptados al contexto cultural, en lugar de centrarse únicamente en nutrientes aislados. El objetivo es mejorar la salud del corazón y reducir la mortalidad asociada a enfermedades cardiovasculares.

Un problema global de salud

La AHA advierte que la mala alimentación sigue siendo uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardíacas. En países como Estados Unidos, más del 40 % de los adultos padece obesidad, lo que incrementa el riesgo de hipertensión, diabetes tipo 2 y afecciones cardiovasculares.

Ante este panorama, la guía 2026 actualiza las recomendaciones de 2021 y propone cambios prácticos para lograr resultados duraderos en la prevención del infarto y otras enfermedades del corazón.

Los 9 principios para cuidar el corazón

La nueva guía establece nueve recomendaciones clave para una alimentación cardiosaludable:

  • Mantener un peso saludable, equilibrando las calorías consumidas y el gasto energético.
  • Consumir más frutas y verduras, ricas en fibra, vitaminas y minerales.
  • Elegir cereales integrales como avena, arroz integral o quinua.
  • Optar por proteínas saludables, como legumbres, pescado y frutos secos, reduciendo carnes rojas y procesadas.
  • Sustituir grasas saturadas por insaturadas, como el aceite de oliva o canola.
  • Priorizar alimentos mínimamente procesados y evitar los ultraprocesados.
  • Reducir los azúcares añadidos, especialmente en bebidas y productos industriales.
  • Disminuir el consumo de sal, para controlar la presión arterial.
  • Evitar o limitar el alcohol, ya que no aporta beneficios cardiovasculares claros.

¿Desde cuándo aplicar estos hábitos?

La AHA subraya que estas recomendaciones deben adoptarse desde la infancia, ya que los hábitos alimentarios se forman en el hogar y tienen impacto a lo largo de toda la vida.

No obstante, también son fundamentales para adultos y personas con enfermedades cardíacas, siempre adaptando la dieta según la edad, cultura y condiciones de salud, preferiblemente con orientación profesional.

Beneficios más allá del corazón

Seguir una dieta cardiosaludable no solo reduce el riesgo de infarto. También ayuda a:

  • Controlar el peso corporal
  • Disminuir la presión arterial
  • Mejorar los niveles de colesterol
  • Reducir el riesgo de diabetes tipo 2
  • Aumentar la calidad de vida

Un cambio de enfoque

Más que una dieta estricta, la nueva guía propone un cambio de estilo de vida basado en decisiones conscientes y sostenibles. La alimentación saludable, combinada con actividad física, se posiciona como una de las herramientas más efectivas para proteger el corazón y prevenir enfermedades a largo plazo.