La fecha de salida de prisión del rapero y empresario estadounidense Sean “Diddy” Combs ha sido ajustada por segunda ocasión, según registros de la Oficina Federal de Prisiones. El nuevo cálculo establece su posible liberación para el 15 de abril de 2028, adelantándose diez días respecto a la fecha previamente fijada del 25 de abril.
Este cambio forma parte de una serie de modificaciones en su calendario de salida. Inicialmente, Combs tenía previsto recuperar su libertad el 4 de junio de 2028, pero en los últimos meses la fecha ha variado en varias ocasiones: primero se retrasó de mayo a junio de 2028 y posteriormente se adelantó a abril del mismo año.
Actualmente, el artista cumple una condena de 50 meses de prisión tras haber sido declarado culpable en un juicio federal celebrado en Nueva York el pasado verano. Los cargos corresponden a violaciones de la Ley Mann, que penaliza el transporte de personas a través de fronteras estatales con fines de prostitución. Sin embargo, fue absuelto de acusaciones más graves como tráfico sexual y conspiración de extorsión, delitos que podrían haber implicado cadena perpetua.
Antes de su sentencia, Combs permaneció cerca de un año detenido en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn, luego de que se le negara la libertad bajo fianza. En la actualidad, se encuentra recluido en la prisión federal FCI Fort Dix, en Nueva Jersey, centro solicitado por su equipo legal por su cercanía familiar y acceso a programas de rehabilitación.
De hecho, el artista ya ha sido admitido en un programa de tratamiento por abuso de sustancias, lo que podría favorecer una reducción de su condena mediante créditos por buen comportamiento.
A pesar de estos avances, su situación judicial sigue en desarrollo. En diciembre, su defensa presentó una apelación formal argumentando que los encuentros sexuales en cuestión fueron consensuados y que la pena impuesta resulta excesiva. En respuesta, fiscales federales solicitaron en febrero que se mantenga tanto la condena como la sentencia, señalando un patrón de conducta reincidente.
El proceso continúa con una audiencia clave programada para el 9 de abril, donde se escucharán los argumentos orales de la apelación. Mientras tanto, la defensa insiste en que la condena representa una “perversión de la justicia” y busca su liberación inmediata o, en su defecto, la celebración de un nuevo juicio.