El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha advertido que las deformidades digitales en los pies son comunes en adultos, afectando especialmente a las mujeres. Estas alteraciones representan un 60% de los casos, superadas únicamente por las afecciones ungueales, que ocupan la primera posición con un 75%.
Según el podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV, Jorge Escoto, algunas de las deformidades más frecuentes son los dedos en mazo y los dedos en martillo, ambas causadas por desequilibrios musculares, calzado inadecuado o enfermedades como la artritis.
Dedo en mazo
El dedo en mazo se caracteriza por una curvatura hacia abajo en la articulación más cercana a la uña. Su aparición suele estar asociada al uso de calzado apretado, así como a debilidad o tensión anormal en los músculos y tendones del pie. Esto provoca dolor y callosidades en la punta del dedo, especialmente en la zona plantar.
Dedo en martillo
El dedo en martillo implica una flexión en la articulación interfalángica proximal, mientras que la falange distal puede mantenerse recta o extendida. Esta deformidad también genera dolor, inflamación y callosidades tanto en la zona dorsal como plantar del dedo. La causa más común es el uso de zapatos de punta estrecha que presionan los dedos.
Tratamientos según el estado
El ICOPCV explica que los tratamientos dependen de la severidad de la deformidad:
- Casos leves y flexibles: se busca aliviar el dolor y prevenir el avance mediante calzado con puntera ancha, dispositivos correctores a medida y ejercicios de estiramiento y fortalecimiento de los dedos.
- Casos rígidos y dolorosos: se recurre a cirugía mínimamente invasiva bajo anestesia local, incluyendo procedimientos como tenotomía (alargamiento de tendones), artroplastia (extirpación de parte del hueso) o artrodesis (fusión de la articulación).
Recomendaciones
Para evitar complicaciones, el ICOPCV aconseja usar calzado adecuado al ancho del pie, limitar el uso de zapatos de punta estrecha y tacón, y consultar a un podólogo al detectar cualquier anomalía en los dedos, para iniciar tratamiento a tiempo y prevenir daños mayores a largo plazo.