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La tradición de comer pescado el Viernes Santo: historia y significado

La Iglesia Católica establece que los fieles deben abstenerse de consumir carne de animales de sangre caliente como signo de penitencia y sacrificio, recordando el sufrimiento de Cristo y practicando …

Redacción Telenoticias • April 3, 2026 8:01 pm
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El consumo de pescado durante el Viernes Santo es una costumbre profundamente arraigada en muchas culturas cristianas alrededor del mundo, incluyendo la República Dominicana. Esta práctica tiene raíces religiosas, históricas y culturales que se han transmitido de generación en generación, convirtiéndose en un símbolo de respeto, reflexión y abstinencia durante la Semana Santa.

Origen religioso

La principal razón de esta tradición está vinculada con la abstinencia de carne roja en días específicos de la Semana Santa, especialmente el Viernes Santo, día en que los cristianos conmemoran la Pasión y muerte de Jesucristo en la cruz. La Iglesia Católica establece que los fieles deben abstenerse de consumir carne de animales de sangre caliente como signo de penitencia y sacrificio, recordando el sufrimiento de Cristo y practicando la disciplina espiritual.

El pescado, al ser un alimento considerado “frío” o de sangre fría, se convirtió en la alternativa permitida durante estos días. Su consumo no solo respeta la norma de abstinencia, sino que también representa humildad, sencillez y conexión con la creación de Dios, aspectos que se destacan en la reflexión de la Semana Santa.

Historia y tradición cultural

El hábito de comer pescado no es exclusivo de la Iglesia Católica, sino que se remonta a costumbres de la Edad Media en Europa, donde los cristianos practicaban la abstinencia de carne los viernes y durante la Cuaresma. En países costeros y ribereños, como Italia, España y Portugal, el pescado se convirtió en un alimento básico durante estos días, y las recetas familiares se adaptaron para incluir bacalao, sardinas, atún, entre otros.

Con la colonización española, estas tradiciones llegaron a América Latina, donde se integraron a la cultura local. En la República Dominicana, por ejemplo, el consumo de pescado el Viernes Santo no solo mantiene la práctica religiosa, sino que también se combina con recetas típicas criollas, como el pescado frito, guisado o en escabeche, acompañado de vegetales, habichuelas y arroz, adaptando la tradición europea al sabor y recursos del Caribe.