Condenan a 5 años de prisión a Elizabeth Silverio por usurpación de funciones
La Novena Sala Penal del Distrito Nacional condenó a cinco años de prisión a Elizabeth Silverio Silien, tras hallarla culpable de violar la Ley General de Salud al ejercer funciones médicas sin la deb…

La Novena Sala Penal del Distrito Nacional condenó a cinco años de prisión a Elizabeth Silverio Silien, tras hallarla culpable de violar la Ley General de Salud al ejercer funciones médicas sin la debida acreditación profesional.
El caso, que generó amplio debate en la sociedad dominicana, se remonta a 2023, cuando investigaciones revelaron que Silverio operaba el Centro de Terapias Neurocognitivas y Psicopedagógicas Kogland, donde atendía a niños con trastorno del espectro autista haciéndose pasar por neurocientífica.
De acuerdo con el Ministerio Público, la imputada utilizó títulos falsificados y documentación fraudulenta para simular ser especialista en neurociencias, psicología y educación especial, ofreciendo diagnósticos, terapias y recomendaciones clínicas sin contar con formación académica ni autorización legal para ejercer.
Las investigaciones establecieron que estas acciones no solo constituyeron un engaño a las familias, sino que también provocaron daños emocionales, psicológicos y económicos, especialmente en menores con condiciones especiales.
El caso salió a la luz tras denuncias y reportajes periodísticos que pusieron en evidencia las irregularidades en el funcionamiento del centro. Posteriormente, las autoridades procedieron al cierre de Kogland y al inicio de un proceso judicial que incluyó allanamientos, donde se encontraron evidencias de documentos falsos.
Testimonios de padres afectados revelaron que muchos pagaban altas sumas de dinero por evaluaciones y terapias que luego no eran reconocidas por instituciones oficiales, lo que agravó la situación de los niños y sus familias.
Además, se indicó que Silverio llegó a devolver parte del dinero a algunos padres, lo que en ciertos casos retrasó la presentación de denuncias formales ante las autoridades.
El proceso judicial ha estado marcado por múltiples etapas, incluyendo medidas de coerción, variaciones de arresto y la reapertura del caso tras la anulación de una sentencia anterior, lo que llevó a un nuevo juicio.
La condena actual representa un nuevo capítulo en uno de los casos más mediáticos relacionados con el ejercicio ilegal de la medicina en República Dominicana, y reabre el debate sobre la supervisión de centros de salud y la verificación de credenciales profesionales en el país.








