El FMI advierte: conflicto con Irán frena el crecimiento global y eleva la inflación
Si el conflicto se resuelve mediante negociaciones, el FMI prevé que la inflación subyacente aumente de forma leve y temporal, retomando su tendencia a la baja hacia 2027.

La guerra en Oriente Medio ya comienza a impactar la economía mundial. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el crecimiento global para este año se proyecta en un 3,1%, lo que representa una revisión a la baja de 0,2 puntos porcentuales respecto a estimaciones anteriores.
El organismo señala que el conflicto, que involucra a Estados Unidos e Israel tras los bombardeos sobre Irán el pasado 28 de febrero, tendrá efectos moderados si se mantiene en el corto plazo. En ese escenario, la economía estadounidense crecería un 2,3% en 2026, apenas 0,1 puntos por debajo de lo previsto anteriormente.
El economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, explicó que las previsiones actuales se basan en un conflicto breve con perturbaciones temporales en el mercado energético. Sin embargo, advirtió que, si la guerra se prolonga, el impacto podría agravarse considerablemente.
Riesgos de un escenario más adverso
En caso de una escalada prolongada, el crecimiento global podría caer hasta el 2%, un nivel comparable a crisis como la de 2008 o la pandemia de 2020. Además, el aumento en los precios del petróleo impulsaría la inflación mundial hasta un promedio del 4,4%, superando en 0,6 puntos las previsiones de enero.
Si el conflicto se resuelve mediante negociaciones, el FMI prevé que la inflación subyacente aumente de forma leve y temporal, retomando su tendencia a la baja hacia 2027.
Impacto desigual entre regiones
El efecto económico no será uniforme. Las economías emergentes y en desarrollo enfrentarán mayores presiones inflacionarias, mientras que las economías avanzadas podrían estabilizar sus precios más rápidamente.
La región más afectada será Oriente Medio, África del Norte y Asia Central, donde el crecimiento se reduciría significativamente. En Arabia Saudita, por ejemplo, el crecimiento se ajusta a 3,1%, 1,4 puntos menos que lo estimado previamente.
En contraste, América Latina y el Caribe muestra una leve mejora en sus perspectivas, con un crecimiento proyectado del 2,3%.








