7 recomendaciones de especialistas para eliminar la flema y mejorar la respiración
La acumulación de flema en la garganta y vías respiratorias suele presentarse tras resfríos, gripe o episodios de alergia, generando molestias que afectan la calidad de vida. Médicos internistas y esp…

La acumulación de flema en la garganta y vías respiratorias suele presentarse tras resfríos, gripe o episodios de alergia, generando molestias que afectan la calidad de vida. Médicos internistas y especialistas en enfermedades respiratorias identifican siete estrategias avaladas profesionalmente, tanto caseras como farmacológicas, para facilitar la expulsión de la flema y aliviar los síntomas asociados.
En casos de flema persistente, los profesionales sugieren una serie de medidas respaldadas por la evidencia clínica para facilitar su expulsión y aliviar las molestias asociadas. Estas estrategias pueden aplicarse de forma individual o combinada, siempre bajo la orientación de un médico y considerando las características particulares de cada paciente.
La elección de las opciones más adecuadas depende de la causa subyacente y del contexto clínico, para garantizar tanto la seguridad como la eficacia en el tratamiento, según recomienda la Mayo Clinic y la American Lung Association.
La flema es una mucosidad espesa que el organismo produce como respuesta defensiva ante infecciones respiratorias, alergias o exposición a irritantes, ayudando a eliminar agentes patógenos y células muertas. Sin embargo, su acumulación excesiva puede dificultar la respiración y alterar el descanso nocturno, especialmente en presencia de congestión nasal o goteo posnasal.
Diversas estrategias recomendadas por especialistas, como la Mayo Clinic, la American Lung Association y la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (MedlinePlus), pueden ayudar a eliminar la flema y mejorar el confort respiratorio, siempre con orientación profesional.
1. Hidratación adecuada

El primer consejo clave es asegurar una correcta hidratación. El doctor Jacob Teitelbaum, internista y especialista en medicina integral, subraya: “Mantenerse hidratado es fundamental para ablandar la flema y facilitar su expulsión mediante la tos, evitando así la obstrucción de las vías respiratorias”.
El especialista recomienda priorizar el consumo de agua e infusiones calientes, y limitar las bebidas azucaradas, ya que pueden incrementar la producción de mucosidad.
2. Uso de humidificadores y vapor
El uso de humidificadores constituye otro recurso validado, especialmente en ambientes secos o durante el invierno, cuando la calefacción favorece la irritación de las vías respiratorias. El vapor generado por una ducha caliente también contribuye a fluidificar la mucosidad y mejorar el confort respiratorio.
3. Aerosoles nasales salinos e irrigación nasal
El doctor Peter Ashman, neumonólogo del Royal Free Hospital de Londres, señala que los aerosoles nasales salinos o los irrigadores nasales resultan útiles para limpiar las fosas nasales y mantener la hidratación del revestimiento interno, especialmente en personas con sinusitis crónica.

4. Gárgaras con agua tibia y sal
Las gárgaras con una solución de agua tibia y sal ayudan a calmar la irritación y despejar la flema de la garganta, constituyendo una práctica sencilla y efectiva.
5. Expectorantes de venta libre
Los expectorantes de venta libre, como la guaifenesina, están indicados cuando la flema no responde a los métodos caseros. Ashman precisa que “los expectorantes ayudan a fluidificar la mucosidad, facilitando su expulsión”. Los antibióticos, en cambio, solo deben emplearse bajo prescripción médica, ya que la mayoría de los cuadros de flema tienen un origen viral o alérgico.
6. Elevar la cabeza al dormir
Dormir con la cabeza elevada, utilizando una o dos almohadas adicionales, previene la acumulación de flema en la parte posterior de la garganta, especialmente en presencia de goteo posnasal o tos nocturna. Esta medida favorece el drenaje y mejora la calidad del sueño.

7. Evitar irritantes ambientales
Finalmente, los especialistas recomiendan minimizar la exposición a irritantes ambientales —como polvo, polen, humo o sustancias químicas—, limpiar las superficies con regularidad y utilizar mascarillas en situaciones de riesgo, para evitar la exacerbación de la producción de flema.
Cuándo consultar a un médico por exceso de flema
En la mayoría de los casos, la flema responde favorablemente a estos remedios y a medicamentos de venta libre.
Sin embargo, es fundamental buscar atención médica ante la presencia de fiebre persistente, dificultad respiratoria, cambios en el color de la flema (verde, marrón o con sangre), o síntomas que se prolongan más de dos semanas, según indica el doctor Niket Sonpal, gastroenterólogo y profesor asistente en la Touro College of Medicine en Nueva York.

Sonpal enfatiza que solo un profesional de la salud puede determinar la causa de la producción recurrente de flema y definir el tratamiento más adecuado. Además, aclara que el moco y la flema cumplen funciones distintas: el moco protege las vías respiratorias y es indispensable, mientras que la flema es más densa y representa una respuesta a infecciones o irritantes.
El portal de información médica Mayo Clinic también recomienda la consulta médica cuando la flema persiste o se acompaña de síntomas graves, para identificar posibles enfermedades subyacentes y evitar complicaciones.







