La secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Lori Chavez-DeRemer, presentó su renuncia este lunes, en medio de una investigación en su contra por parte de la Oficina del Inspector General del Departamento de Trabajo. Con su salida, se convierte en la tercera funcionaria en abandonar el gabinete del presidente Donald Trump en los últimos dos meses.
El director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, confirmó la renuncia a través de la red social X, destacando que Chavez-DeRemer realizó una gestión “fenomenal” en favor de los trabajadores estadounidenses y en la promoción de prácticas laborales justas.
No obstante, la funcionaria enfrentaba señalamientos por presunta conducta indebida relacionada con el uso de viajes financiados con fondos públicos para actividades de carácter personal. La investigación también analizaba posibles irregularidades vinculadas a su equipo de trabajo en la organización de viajes oficiales.
De acuerdo con reportes, la pesquisa igualmente incluyó alegaciones contra su esposo, Shawn DeRemer, por presunta conducta inapropiada dentro de instalaciones del Departamento de Trabajo, lo que habría derivado en restricciones de acceso a edificios federales.
En medio del proceso, varios empleados fueron suspendidos mientras avanzaba la investigación. Tras su salida, el subsecretario Keith Sonderling asumirá de manera interina la dirección del Departamento de Trabajo.