Voto crítico en el Parlamento para Sánchez, que podría adelantar comicios en España
Salvo sorpresa de último minuto, los presupuestos del gobierno socialista español serán rechazados este miércoles en el Parlamento por la oposición de derecha y los independentistas catalanes, con lo …
Salvo sorpresa de último minuto, los presupuestos del gobierno socialista español serán rechazados este miércoles en el Parlamento por la oposición de derecha y los independentistas catalanes, con lo que el presidente Pedro Sánchez se verá previsiblemente forzado a un adelanto electoral.
La cámara baja vota este miércoles seis enmiendas a la totalidad del proyecto de los socialistas, un presupuesto 2019 que estos presentan como de alto contenido social, y con el que Sánchez esperaba agotar la legislatura a mitad de 2020.
Los posicionamientos de los distintos partidos hacen presagiar que esas enmiendas van a prosperar y por tanto a tumbar el presupuesto.
Un escenario que ha disparado las cábalas electorales, y en el que se manejan como posibles fechas de unas legislativas anticipadas el 28 de abril o el 26 de mayo, coincidiendo en este caso con los comicios municipales, regionales y europeos.
El fracaso de los presupuestos y el adelanto electoral se perfilan al día siguiente de que se abriera ante el Tribunal Supremo, en Madrid, el juicio contra 12 líderes separatistas catalanes por su implicación en el frustrado intento de secesión de 2017.
Un juicio histórico que ha tensado al extremo la relación entre el ejecutivo español y los 17 diputados independentistas catalanes de la cámara baja, los mismos que con sus votos auparon en junio al poder a Pedro Sánchez en una exitosa moción de censura contra su predecesor conservador Mariano Rajoy.
El propio Sánchez se esforzó en estos ocho meses en dialogar con los separatistas al poder en Cataluña, hasta que el diálogo quedó roto con la exigencia de estos de negociar el derecho de autodeterminación, una demanda inadmisible para Madrid.
“Si el Partido Socialista no rectifica y mantiene su posición, votaremos a favor de las enmiendas”, advirtió el presidente catalán, el independentista Quim Torra.
“El coste de un giro moderado ahora es demasiado alto” para los independentistas, que temen “ser acusados de traidores” si ahora se dan la vuelta y apoyan el presupuesto de Sánchez para darle oxígeno, explicó a AFP el analista Antonio Barroso, del gabinete londinense Teneo.
Según él, el presidente socialista “legalmente no está obligado” a adelantar las elecciones si fracasan sus presupuestos. Pero a nivel político sería “difícilmente justificable” no convocar a las urnas.
En los últimos días, el gobierno ha adoptado tonos propios de campaña electoral, acusando a la derecha y a los independentistas de oponerse a unos presupuestos que según repite representan una recuperación de derechos tras la era de Rajoy (2011-2018).
“Tras 7 años de injusticia social, las derechas y el independentismo votarán en contra de unos Presupuestos sociales. Ambos quieren lo mismo: una Cataluña enfrentada a sí misma y una España enfrentada a sí misma”, tuiteó ayer Pedro Sánchez.
Varios sondeos, el último de ellos publicado el miércoles en eldiario.es, vaticinan que en caso de adelanto podría configurarse una mayoría conservadora en el Parlamento formada por el Partido Popular (PP), Ciudadanos (liberal) y los ultraderechistas de Vox.
En esa línea, María Jesús Montero, la ministra de Hacienda, apeló este miércoles al “espíritu de la moción de censura” que llevó a Sánchez al poder, y advirtió contra “esta derecha de tres cabezas” y “la teatralización” que está protagonizando.
Un dardo al líder del PP, Pablo Casado, quien en los últimos días acumuló los ataques e insultos a Sánchez y descalificó el presupuesto socialista como “la última posibilidad de salvarse después de haberse chocado con el iceberg”.
Antonio Barroso advierte no obstante que una eventual negociación entre PP, Ciudadanos y Vox “no es tan evidente como la gente piensa”.
Los ultraderechistas, que han ganado espacio cargando enérgicamente contra el feminismo y el separatismo catalán, “no pondrían las cosas fáciles”, señala el analista.









