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Aplausos

David Guetta conquista RD con su show más ambicioso

El DJ y productor francés David Guetta, una de las figuras más influyentes de la música electrónica a nivel mundial, triunfó el pasado viernes con su espectáculo “The Monolith Tour” en el Estadio Quis…

Redacción Telenoticias • March 23, 2026 10:05 am
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El DJ y productor francés David Guetta, una de las figuras más influyentes de la música electrónica a nivel mundial, triunfó el pasado viernes con su espectáculo “The Monolith Tour” en el Estadio Quisqueya de Santo Domingo.

Pese a los pronósticos de lluvia, miles de fanáticos provenientes de distintos puntos del país acudieron al recinto con la convicción de vivir una noche inolvidable. Y así fue, Guetta aterrizó con una propuesta de alto impacto: “The Monolith Tour”, una experiencia sensorial de alto calibre, concebida para impresionar, estremecer y dejar una huella en la memoria colectiva.

Guetta ofreció un impresionante espectáculo audiovisual que encantó a todos. fuente externa

A las 12:15 de la madrugada, el espectáculo comenzó sin preámbulos. Las primeras notas de I’m good (blue), una mix de aquel clásico de Eiffel 65, ahora reconfigurado junto a la cantante Bebe Rexha, marcaron el tono de lo que vendría: un recorrido milimétricamente calculado entre nostalgia, euforia y espectáculo. La reacción fue inmediata. Pantallas 3D, fuego, estructuras móviles y haces de luz que parecían coreografiados con precisión quirúrgica, envolvieron al público en una experiencia que iba más allá de los beats.

Euforia
Cuando sonaron los primeros acordes de “Titanium”, el estadio se convirtió en una sola voz. La canción, popularizada junto a Sia, hizo temblar todo. Era uno de esos momentos en los que la música deja de ser individual para convertirse en un fenómeno colectivo. Lo que siguió fue un desfile de éxitos: “Memories”, “Play Hard”, “Love is gone”, y la inolvidable “When love takes over”. Cada tema activaba una memoria distinta, éxitos tras éxitos, Guetta revisaba los capítulos de su propia historia junto a su audiencia.

El público no paró de bailar y corear las canciones.

The Monolith Tour es un impresionante espectáculo audiovisual, un relato donde cada transición musical se acompaña de una mutación escénica: columnas de luz que emergen, visuales que se expanden como organismos vivos, y efectos especiales que construyen una ilusión de movimiento constante. Guetta no sólo pincha música; dirige una experiencia inmersiva que conmueve los sentidos.

DJ Joezi

Guetta, de 58 años, es actualmente el DJ número 1 del mundo, sigue operando con la energía de alguien que entiende que el espectáculo es un compromiso físico y emocional. Su figura, sudorosa y en constante movimiento, dialoga con una estructura técnica monumental que, lejos de eclipsarlo, amplifica su presencia.

Los teloneros
Antes de Guetta, los disyoqueis Joezi y Themba cumplieron con la tarea de calentar la noche. Sin el despliegue visual que vendría después, cada uno a su manera, lograron mantener el pulso del público en alto.

Guetta siguió mezclando géneros y generaciones. Desde el house más puro hasta el dance-pop que lo catapultó a la radio global. Su habilidad para cruzar esos territorios, para convertir la electrónica en un lenguaje masivo, es parte de su legado. En ese tránsito, aparecieron guiños a otros artistas: fragmentos de “Set fire to the rain” de Adele; “I gotta feeling”, de Black Eyed Peas; “We found love”, de Rihanna; “Just dance”, de Lady Gaga; y “Somebody that i used to know”, de Gotye. Un collage sonoro que reafirma su rol como puente entre mundos musicales.

DJ Themba

La nostalgia tuvo su punto álgido cuando sonaron fragmentos de Believe, de Cher, y Forever young, de Alphaville, el estadio entero coreó ese deseo universal de permanecer joven, suspendido en el tiempo. Más adelante, Guetta rindió homenaje al legendario Avicii con “Wake me up” y “Levels”.

“Los extrañé, fueron 10 años sin ustedes”, dijo en español, provocando una ovación inmediata. No era sólo una frase de cortesía. Era una conexión real con un público que lo ha acompañado desde su primera presentación aquella madrugada de 2009 en el hotel Jaragua; en 2016, en Barbarella, hasta esta tercera visita, más ambiciosa y esperada que nunca.

Final épico
Rumbo a las 2 de la madrugada, como si alguien lo hubiera programado, llegó la lluvia. Primero tímida, luego insistente. Pero lejos de dispersar a la multitud, la unió aún más. Bajo el aguacero, Guetta lanzó Together, una colaboración con Hypaton y la voz de la legendaria cantante Bonnie Tyler, mientras fuegos artificiales, confeti y luces sincronizadas convertían la escena en algo cercano a lo cinematográfico.

La lluvia no interrumpió el show; lo completó. El cierre fue una imagen potente: Guetta, sin camiseta bajo la lluvia, subido a la mesa de mezclas, empapado, mientras el público seguía saltando, grabando, gritando a su ídolo. Un final que condensaba todo lo vivido: intensidad, entrega y una sensación compartida de haber sido parte de una fiesta inolvidable.

Experiencia

— Inolvidable
The Monolith Tour no sólo fue un show de música electrónica: fue una experiencia diseñada para quedarse vibrando, mucho después de que se apagan las luces. El espectáculo fue producido perfectamente por Pav Events.