Miles de ucranianos salieron a las calles de Kiev contra la amenaza de una invasión rusa: “Debemos unirnos y luchar”

Miles de ucranianos salieron a las calles de Kiev contra la amenaza de una invasión rusa: “Debemos unirnos y luchar”

Más de 5.000 personas, según observadores, se sumaron este sábado en Kiev a la Marcha por la Unidad para expresar su disposición a resistir a una eventual agresión rusa en momentos en que Moscú podría lanzar un ataque.

Dividida por un conflicto de ocho años que se ha cobrado más de 14.000 vidas en el este separatista respaldado por Moscú, Ucrania ahora enfrenta la amenaza de una invasión por parte de Rusia. El Kremlin ha reunido a más de 100.000 soldados alrededor de su vecino occidental, organizando ejercicios militares en Bielorrusia y ejercicios navales en el Mar Negro.

La manifestación arrancó del céntrico parque Tarás Shevchenko hasta el monumento a los caídos durante las protestas del Maidán.

En la marcha, que transcurrió sin incidentes, se pudo ver a decenas de personas con banderas ucranianas y carteles de “Fuera de Crimea, fuera del Donbás, ocupante moscovita”, “Gloria a Ucrania, gloria a los héroes”, “Crimea es Ucrania”, entre otros.

Al frente de la comitiva los manifestantes desplegaron una pancarta que decía “Los ucranianos resistirán”.

“El pánico es inútil. Debemos unirnos y luchar por la independencia”, dijo la estudiante Maria Shcherbenko, expresando un sentimiento similar al expresado por el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky más temprano ese día.

Además, muchos portaban las banderas rojiblancas de la oposición bielorrusa, en rechazo al régimen del presidente Alexandr Lukashenko, que celebra en estos momentos maniobras militares ruso-bielorrusas en Bielorrusia, también cerca de Ucrania.

“Queremos demostrar que los ucranianos no tienen miedo de las amenazas de (el presidente ruso, Vladimir) Putin, que no aceptan sus ultimátum y que resistirán sea cual sea la situación”, dijo por su parte el coordinador del Movimiento Resistencia, Andriy Leus.

Una de las asistentes, Anna Fedkun, reconoció su nerviosismo desde que hace ocho años Rusia lanzó su “agresión” y ahora con una nueva amenaza rusa ese sentimiento se ha intensificado.

“Es muy difícil sentarse en casa con esta ansiedad. Por eso he venido para ver a toda esta gente y saber que no estoy sola para superar los nervios y demostrar al mundo que no nos vamos a rendir”, declaró.