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Bienestar Y Vida

Endometriosis: más que dolor menstrual, afecta a casi 190 millones de mujeres

El diagnóstico de endometriosis suele retrasarse porque sus síntomas se confunden con molestias menstruales comunes, demorando la confirmación entre 4 y 12 años en promedio, según la OMS y la Asociaci…

Redacción Telenoticias • March 18, 2026 6:02 pm
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La endometriosis es una enfermedad crónica y compleja que afecta a aproximadamente 190 millones de mujeres en edad reproductiva en todo el mundo, lo que representa cerca del 10% de esa población, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se caracteriza por dolor intenso durante la menstruación, hemorragias abundantes, dolor pélvico crónico, esterilidad, distensión abdominal y náuseas.

Según la OMS, “la localización más frecuente es la pelvis, aunque también puede presentarse en otras partes del cuerpo, como el abdomen o el tórax. Puede afectar las relaciones sexuales, la defecación y la micción, además de repercutir en la salud mental, causando ansiedad y depresión”.

Síntomas clave
Entre los síntomas que distinguen la endometriosis del dolor menstrual habitual se encuentra el dolor pélvico debilitante, que puede interferir con las actividades cotidianas. Especialistas de la Mayo Clinic señalan que los cólicos menstruales no deberían impedir asistir al trabajo o la escuela. Otro síntoma frecuente es la dispareunia, o dolor durante las relaciones sexuales, que cuando se repite y está asociado al ciclo menstrual puede indicar la presencia de endometriosis.

La infertilidad es otro signo relevante, ya que la enfermedad puede dificultar la concepción al alterar la anatomía pélvica y afectar la calidad de óvulos y embriones. En casos de infertilidad sin causa aparente, la laparoscopia puede revelar la presencia de tejido endometrial fuera del útero.

Algunas pacientes experimentan fatiga extrema vinculada al dolor crónico y ansiedad por problemas de fertilidad. Investigaciones recientes publicadas en The Lancet sugieren que la endometriosis también tiene un impacto negativo directo en el bienestar general.

Diagnóstico y complicaciones
El diagnóstico de endometriosis suele retrasarse porque sus síntomas se confunden con molestias menstruales comunes, demorando la confirmación entre 4 y 12 años en promedio, según la OMS y la Asociación Mundial de Endometriosis.

Para un diagnóstico definitivo se requiere laparoscopia y análisis histológico del tejido extraído. No obstante, especialistas del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos indican que el tratamiento puede iniciarse antes de la confirmación quirúrgica si la sospecha clínica es alta. El retraso en el diagnóstico puede provocar inflamación, formación de cicatrices y mayor afectación de órganos pélvicos, lo que deteriora la calidad de vida.

Tratamientos y perspectivas
No existe un tratamiento curativo definitivo para la endometriosis. Las opciones se determinan según la gravedad, preferencias individuales, efectos secundarios, costos, disponibilidad y deseos reproductivos. El tratamiento inicial suele incluir antiinflamatorios no esteroideos, como ibuprofeno o naproxeno, y anticonceptivos hormonales (píldoras combinadas, progestina o dispositivos intrauterinos con levonorgestrel), que ayudan a controlar el dolor y otros síntomas, incluso antes de la confirmación quirúrgica.

En casos de infertilidad, la fertilización in vitro es una alternativa. Entre los tratamientos más avanzados se encuentran la extirpación quirúrgica de lesiones, eliminación de adherencias y tejido cicatricial, e histerectomía parcial o total, aunque esta última no garantiza la eliminación completa de los síntomas. Durante el embarazo, los niveles elevados de progesterona pueden aliviar temporalmente las molestias, pero suelen regresar tras el parto.

La OMS y la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología enfatizan la importancia de adaptar el tratamiento al grado de afectación y a los objetivos reproductivos de cada paciente. Mantener comunicación abierta con el personal médico, así como participar en grupos de apoyo y terapias multidisciplinarias como fisioterapia y terapia cognitivo-conductual, puede mejorar significativamente la calidad de vida de quienes padecen esta enfermedad.