México reafirma apoyo a Cuba en medio de crisis energética agravada por sanciones de EE. UU.
“Puede uno estar de acuerdo o no con el régimen del gobierno de Cuba, pero nunca debe afectarse a los pueblos. No se puede ahorcar a un pueblo así”, expresó la mandataria, al tiempo que destacó la sol…

El Gobierno de México reiteró que continuará apoyando al pueblo cubano frente a la profunda crisis energética que atraviesa la isla, provocada por las sanciones impuestas por Estados Unidos a los países que suministren petróleo a Cuba.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su administración mantiene las gestiones diplomáticas necesarias para reanudar el envío de crudo y subrayó que la ayuda humanitaria no debe estar condicionada por ideologías políticas.
“Puede uno estar de acuerdo o no con el régimen del gobierno de Cuba, pero nunca debe afectarse a los pueblos. No se puede ahorcar a un pueblo así”, expresó la mandataria, al tiempo que destacó la solidaridad histórica del pueblo mexicano.
En ese contexto, el Gobierno de México envió más de 800 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba a través de dos buques de la Armada de México, el Papaloapan y el Isla Holbox, los cuales zarparon desde el puerto de Veracruz, informó la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La crisis se intensificó tras la orden ejecutiva firmada el pasado 29 de enero por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mediante la cual declaró una emergencia nacional respecto a Cuba y autorizó la imposición de aranceles y sanciones a países que suministren petróleo, directa o indirectamente, a la isla.
Estas medidas han generado apagones prolongados en amplias zonas del país, afectando gravemente servicios esenciales. Hospitales han suspendido cirugías, restringido el traslado de pacientes y reportado una escasez extrema de medicamentos, insumos médicos y combustible, con reservas de diésel que apenas alcanzan para algunas horas.
El sistema de transporte público también enfrenta una parálisis casi total. En provincias como Las Tunas, solo permanece una ruta diaria hacia La Habana, mientras que los servicios ferroviarios y el ferry entre la Isla de la Juventud y el resto del país han sido suspendidos por falta de combustible.
Asimismo, el sector turístico, uno de los principales motores de la economía cubana, se ha visto golpeado por el cierre repentino de hoteles en Cayo Santa María, obligando a la reubicación de huéspedes y afectando tanto a trabajadores como a visitantes.
Aunque el régimen cubano niega haber llegado a la denominada “opción cero”, ciudadanos y empleados perciben un escenario de colapso inminente, marcado por racionamientos severos, suspensión de servicios básicos y una incertidumbre creciente sobre el futuro inmediato de la isla.








