Padres salvan Día de Reyes pese al fuerte toque de queda

Telenoticias

Decenas de padres se apostaron ayer desde tempranas horas en diversas tiendas de juguetes para mantener viva la tradición del Día de Reyes, pues algunos indicaron que sus hijos estaban entusiasmados y que se merecían “los reyes”, ya que fueron los más afectados por la fuerte cuarentena del año pasado.

Por ello, pese a los fuertes embates que ha dado a la economía la pandemia del coronavirus y aún con el toque de queda hasta el mediodía, los padres hicieron largas filas en las tiendas para adquirir juegos.

En el comercio que más afluencia de clientes se observó fue en El Mundo del Juguete, allí en una fila había poco más de cien personas esperando para comprar juguetes.

Marian Díaz, indicó que salió de su hogar a la 7:00 de la mañana, porque supone que hoy las tiendas estarán más llenas.

“El dinero que con más gusto yo gasto es este, porque la felicidad de un niño no tiene comparación.

Además, en este difícil momento que vivimos los más afectados son ellos, porque han tenido que estar en casa y hay que compensarlos”, expresó Díaz, quien tiene dos hijos y compró muchos juguetes porque también les regalará a sus sobrinos.

Otro comercio que recibió muchos clientes fue Juguetón. Aquí no había fila para entrar, pero dentro había una gran aglomeración de personas que adquirían juguetes sin ningún distanciamiento físico.

La relacionista pública de la tienda, Anny Rodríguez, indicó que debido a la pandemia y el toque de queda no esperaban que acudieran tantos clientes al establecimiento.

Algunos padres  manifestaron que acudieron a comprarles juguetes a sus hijos pequeños para no perder la tradición.

Mientras que una niña expresó que “me siento muy feliz y tengo que apreciarlo porque hay niños que no pueden tener juguetes y por eso tengo una funda de juegos en la casa para darlos”.

Pero no en todas las tiendas había tanto movimiento, en la Novia de Villa la visita de clientes era muy tímida. No obstante, Claudio González que tiene tres hijos, acudió al comercio con el más pequeño.

Explicó que se debía hacer todo lo posible para adquirir los juguetes “porque los niños no son culpables de lo que está sucediendo en el mundo”. Indicó que se desinfectaron las manos y salieron temprano.

La Duarte. Cada año la Duarte acoge el gran cúmulo de gente que sale en búsqueda de reyes, pero este año estaba vacía.

La tienda La Bomba era una de las pocas que seguía con clientes a las 10:30 de la mañana y ya los estaba rechazando, pues su gerente, Carlos Luna, tenía el temor de que a sus empleados no les diera el tiempo para llegar a casa antes del toque de queda.

Luna sostuvo que para el poco tiempo que el comercio estuvo abierto la venta fue muy buena, pero resaltó que el toque de queda le afectó demasiado.

Afuera de la tienda la gente rogaba para entrar “por favor déjame comprar ese carro”, dijo una madre. “Yo lo haré rápido, sé lo que quiero comprar”, se escuchó decir a un padre. Pero el seguridad rogaba comprensión, pues dentro aún había una larga fila de clientes para pagar.

En el Vestir de Hoy también había personas comprando juegos. Sin embargo, en la tienda que más se notó la frialdad de las ventas de juguetes fue en Plaza Lama, pues esa área del comercio estaba casi vacía y las personas no mostraban mucho entusiasmo.

Reina del Sur