Hoy se cumple 50 años de la caída de Los Palmeros

Hoy se cumple 50 años de la caída de Los Palmeros

Hoy se cumplen hoy 50 años de la caída del Comando de la Resistencia mejor conocido como Los Palmeros ante las fuerzas militares y policiales.

El asesinato del comando joven es, según la historiadora Emilia Pereyra, fue uno de los sucesos más estremecedores de las disputas por el poder ocurrido en la República Dominicana en los doce años de Joaquín Balaguer.

El grupo, liderado por Amaury Germán Aristy en compañía de sus compatriotas Virgilio Perdomo Pérez, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy (La Chuta), se enfrentaron ante millares de efectivos de infantería y maquinaria pesada del Ejército Nacional y la Policía, en una especie de cueva ubicada próximo al kilómetro 12 de la autopista Las Américas.

Por más de 15 horas resistieron al asedio hasta finalmente ser aniquilados en los llamados “Doce Años de Balaguer”.

Por este hecho histórico, el Ayuntamiento de Santo Domingo Este, junto a la Fundación Amaury Germán Aristy, conmemorarán el Día de la Resistencia Heroica en el Monumento a Los Palmeros, el mismo lugar donde cayeron los jóvenes combatientes.

El acto, que se iniciará a las 10:00 de la mañana, incluye una ofrenda floral que será colocada en el monumento construido en su honor.

El enfrentamiento

De acuerdo a la historiadora, en 1972, los servicios de inteligencia habían localizado a Amaury Germán Aristy, a Virgilio Perdomo Pérez, Ulises Cerón Polanco y Bienvenido Leal Prandy (La Chuta), quienes se habían ocultado en una casa ubicada en el kilómetro catorce y medio de la autopista Las Américas, huyendo de una persistente persecución, tras la ocurrencia de unos asaltos.

La vivienda fue sitiada el martes 11 de enero de 1972, a las 10:00 de la noche, aproximadamente. En la madrugada las autoridades aumentaron el cerco y llegaron a apostar a 2, 500 hombres, para combatir a los cuatro jóvenes, en lo que se ha considerado como uno de los combates más desiguales del pasado siglo XX, explica la historiadora en el artículo citado.

Al empezar el 12 de enero se inició una encarnizada refriega entre los revolucionarios y tropas policiales, de la aviación, la marina y el Ejército.

Las fuerzas oficiales eran dirigidas por los generales Neit Nivar Seijas y Ramón Emilio Jiménez hijo, jefes de la Policía y de las Fuerzas Armadas, en ese período. Los insurrectos fueron repelidos con fusiles, cañones de 105 mm, bazucas, morteros, helicópteros y un avión de bandera estadounidense.

Primero cayeron Leal Prandy y Cerón Polanco, el capitán Virgilio Féliz Almánzar y otros dos rasos. Mientras, se mantenían con vida German Aristy y Perdomo Pérez, quienes se refugiaron en una cueva, desde donde resistieron por más de diez horas.

Perdomo Pérez fue ultimado en las primeras horas de la tarde y posteriormente falleció Germán Aristy. Entonces se dijo que Los Palmeros les ocasionaron ocho bajas a las fuerzas represivas, dato que nunca fue confirmado.

La revista ¡Ahora!, No. 428, del 24 de enero de 1972, narró que los hombres resistieron “hasta horas de la tarde a todo un ejército que se fue haciendo cada vez más grande con refuerzos de la Policía, la Fuerza Aérea Dominicana, el Ejército Nacional y la Marina de Guerra”.

Los medios, especialmente Radio Mil, Radio Comercial y otras emisoras que hacían transmisiones, daban cuenta de los sucesos y de las armas pesadas que se encontraban en el lugar, mientras la población se mantenía en vilo esperando el desenlace.

Paralelamente se producían manifestaciones estudiantiles en repudio al operativo oficial y en apoyo a Los Palmeros, en Ciudad Nueva, San Lázaro, San Miguel, San Carlos, Villa Francisca y en Villa Consuelo.

La Universidad Autónoma de Santo Domingo también fue escenario de revueltas, por lo cual la policía rodeó el campus.

Pese a que el gobierno de Balaguer se negaba a entregar los cadáveres, finalmente fueron sepultados por los familiares de los caídos, luego de que finalizaran las marchas fúnebres en medio de tensiones, lloros, lanzamientos de bombas lacrimógenas y disparos.

Reina del Sur