Tiroteado en Países Bajos un policía de origen iraní opositor al régimen de Teherán
Un agente de policía de origen iraní en Países Bajos resultó gravemente herido tras ser tiroteado a la salida de su domicilio, en lo que las autoridades neerlandesas investigan como un posible atenta…

Un agente de policía de origen iraní en Países Bajos resultó gravemente herido tras ser tiroteado a la salida de su domicilio, en lo que las autoridades neerlandesas investigan como un posible atentado vinculado a su activismo contra el régimen de Teherán.
El ministro de Justicia y Seguridad, David van Weel, reconoció este viernes que no existen todavía indicios concretos de que el ataque esté relacionado con el origen iraní de la víctima, pero advirtió de que el hecho no puede ignorarse.
«El hecho de que sea iraní y se haya manifestado contra el régimen es algo que debemos tomar en serio», afirmó al inicio del Consejo de Ministros.
Además, subrayó que es «conocido que este régimen (iraní) tiene un largo alcance a nivel mundial y puede organizar este tipo de acciones», afirmó, en alusión a casos anteriores de presuntas liquidaciones ordenadas por Teherán en suelo europeo.
«La pregunta es si en este caso también es así», añadió.
Conocido por sus críticas al régimen iraní

El tiroteo se produjo este jueves por la mañana en Schoonhoven, una localidad situada a unos 30 kilómetros al este de la ciudad de Róterdam, donde residía la víctima.
Los agentes que acudieron al lugar encontraron al hombre, de 36 años y empleado del Centro de Servicios Policiales (PDC), gravemente herido en el suelo, y lo trasladaron en ambulancia al hospital, donde permanece ingresado.
Según Van Weel, el agente tenía numerosos seguidores en redes sociales, donde era conocido por sus críticas al régimen de Teherán.
La investigación está dirigida por la Fiscalía de La Haya, que ha desplegado un equipo de investigación junto a un equipo especial de detectives.
Alarma en la comunidad iraní
El ministro indicó que el Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (NCTV), la Fiscalía, la policía y las autoridades locales están en alerta y han reforzado las medidas de seguridad en Schoonhoven.
La jefa de la Policía Nacional neerlandesa, Janny Knol, y el director del PDC, Paul van Musscher, calificaron el ataque de «golpe muy duro» y señalaron que el caso genera preguntas «en todos» ellos.
«Lo más importante en este momento es que el estado de salud del compañero mejore», indicaron en un comunicado conjunto.
El tiroteo ha generado alarma entre la comunidad iraní residente en Países Bajos, numerosa e integrada en gran parte por personas que huyeron del régimen de Teherán.
«Entiendo perfectamente que esto genere inquietud entre las personas de origen iraní», reconoció Van Weel, quien anunció que estudiará si son necesarias medidas adicionales de protección para ese colectivo.









