El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este martes desde la Oficina Oval que el retiro de las fuerzas estadounidenses de Irán se concretará “muy pronto, en dos o tres semanas”. Trump afirmó que la operación militar logró un “cambio de régimen” y que ahora se negocia con “personas más razonables y menos radicalizadas”.
“Estamos terminando el trabajo, y creo que en unas dos semanas, o tal vez un par de días más”, indicó, agregando que el fin de la guerra no depende necesariamente de la firma de un acuerdo, aunque las negociaciones podrían concluir antes de la retirada definitiva.
Trump destacó los ataques recientes a instalaciones de fabricación de misiles vinculados a la Guardia Revolucionaria Islámica y señaló que no intervendrán en la seguridad del estrecho de Ormuz, dejando esa responsabilidad a los países de la región. Además, descartó intentar destruir los depósitos subterráneos de uranio altamente enriquecido de Irán, considerándolos inaccesibles incluso para operaciones militares a gran escala.
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, aseguró que Teherán aún no ha respondido a la propuesta de 15 puntos de Washington y exigió el cese de todos los conflictos regionales. Araqchi enfatizó que la confianza con Estados Unidos es “nula” y cuestionó la sinceridad estadounidense, recordando la retirada del acuerdo nuclear de 2015 y los ataques del año pasado.
Irán mantiene su capacidad militar intacta y advierte que sus fuerzas están “completamente preparadas para afrontar cualquier tipo de ataque terrestre”, subrayando que una invasión sería un error con graves consecuencias.