Usar o no ropa interior: la verdad médica que pocos conocen
La costumbre de usar ropa interior está tan arraigada que su ausencia parece una rareza. Sin embargo, el debate sobre los beneficios y riesgos de no llevar esta prenda atraviesa cuestiones de salud, h…

La costumbre de usar ropa interior está tan arraigada que su ausencia parece una rareza. Sin embargo, el debate sobre los beneficios y riesgos de no llevar esta prenda atraviesa cuestiones de salud, higiene y cultura.
Según expertos consultados por The Guardian, no existen respuestas absolutas ni recomendaciones universales, ya que la decisión depende, en gran medida, de la percepción de comodidad de cada persona y de sus hábitos diarios.
Si bien las investigaciones científicas específicas sobre el tema son limitadas, varios especialistas coinciden en que, para la mayoría de las personas, los riesgos asociados a no usar ropa interior son bajos.
La comodidad personal suele ser la razón principal para prescindir de esta prenda, aunque existen matices según el contexto y las características individuales.

En ese sentido, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) recomienda preferir ropa interior holgada y de algodón, y cambiarla a diario para prevenir infecciones. Además, señala que no usar ropa interior no representa un riesgo para la salud mientras se mantenga una buena higiene y se opte por prendas exteriores limpias y adecuadas.
A modo de ejemplo, una encuesta realizada por YouGov en 2023 en Estados Unidos reveló que el 7% de los encuestados afirmó nunca usar ropa interior, mientras que otro 10% admitió omitirla con frecuencia.
Estos datos, citados por The Guardian, muestran que, aunque el uso de ropa interior sigue siendo la norma, una parte significativa de la población opta por desafiar esta convención social.
Esta elección, que puede parecer trivial, despierta tanto inquietudes médicas como reflexiones sobre la influencia de los hábitos culturales en la vida cotidiana.

Entre los testimonios recogidos por The Guardian, el Dr. Kyle Brenda, médico general, señaló que la comodidad es el argumento más frecuente entre quienes deciden dejar de lado la ropa interior.
Para la mayoría de las personas sanas, no existen razones clínicas para imponer su uso o su ausencia. La decisión, entonces, termina dependiendo de la preferencia individual y de las sensaciones de bienestar o molestia que cada persona experimente.
El Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda elegir ropa interior de algodón y evitar prendas muy ajustadas o de materiales sintéticos para reducir el riesgo de irritación, infecciones y malestar en la zona genital. La institución sostiene que la decisión de usar o no ropa interior debe basarse en la comodidad personal, y que la higiene y los materiales utilizados tienen más impacto en la salud que la presencia o ausencia de la prenda.
Entre las ventajas de no usar ropa interior se encuentra la reducción del contacto con posibles irritantes presentes en detergentes y tejidos sintéticos.

Además, no usar esta prenda permite una ventilación más eficiente de la zona genital, algo que puede resultar beneficioso para algunas personas. La Dra. Natasha Bhuyan, médica de familia en Arizona, explicó que evitar la ropa interior ayuda a mantener seca el área genital y a prevenir la acumulación de humedad, lo que podría favorecer la salud en ciertos casos.
Bhuyan recomendó, además, esperar a que la piel esté completamente seca después de nadar o ducharse antes de vestirse, para evitar infecciones o irritaciones. No obstante, existen riesgos puntuales asociados con la ausencia de ropa interior.
En las mujeres, el uso de prendas confeccionadas con materiales sintéticos como el poliéster puede incrementar el riesgo de infecciones por hongos o tiña crural, al crear un ambiente húmedo y cálido.
Bhuyan sugirió optar por prendas de algodón, ya que permiten una mejor transpirabilidad. Agregó que la ropa demasiado ajustada puede provocar irritaciones en la piel o la aparición de vellos encarnados debido a la fricción.

En el caso de los hombres, el tipo y el ajuste de la ropa interior también influyen en la salud genital.
El Dr. Justin Dubin, urólogo citado por el medio, mencionó un estudio realizado en 2018 que observó mayores concentraciones de esperma en quienes usaban bóxers en comparación con aquellos que preferían prendas más ajustadas como los slips.
Dubin explicó que esta diferencia probablemente se deba a que los bóxers mantienen los testículos a menor temperatura. Sin embargo, aclaró que estas diferencias no afectan la fertilidad en hombres que gozan de una producción normal de esperma.
Hay situaciones en las que el uso de ropa interior resulta recomendable.
Durante la práctica de deportes, especialmente en actividades de contacto, se aconseja utilizar prendas ajustadas y, en el caso de los hombres, proteger la zona genital con una copa.

Tras cirugías como la vasectomía, se sugiere usar slips, ropa interior deportiva ajustada o jock straps para ofrecer soporte y evitar molestias. De igual modo, muchas mujeres optan por prendas elásticas con absorbentes después del parto vaginal.
Los factores sociales y el contexto también inciden en la decisión. En actividades cotidianas, prescindir de ropa interior puede resultar incómodo o incluso ocasionar situaciones vergonzosas en público.
La mayoría de las voces médicas consultadas coincide en que la decisión debe basarse en el confort y las necesidades individuales de cada persona, evitando seguir imposiciones externas o normas sociales rígidas.
Así, el uso o no de ropa interior se transforma en una elección personal, que puede variar según el momento, el contexto y las preferencias de cada uno.









