A sus 22 años, el francés también se posiciona como el jugador más joven en recibir este galardón desde su creación en la temporada 1982-83. La elección fue realizada por un panel de periodistas y comentaristas deportivos, superando a Chet Holmgren, de los Oklahoma City Thunder, y a Ausar Thompson, de los Detroit Pistons.
Wembanyama lideró la NBA en bloqueos por tercera temporada consecutiva, con un promedio de 3.1 por partido. Además, encabezó la liga en contribución defensiva a las victorias y en índice defensivo (101). También fue segundo en rebotes defensivos (9.5) y cuarto en rebotes totales (11.5).
El dos veces All-Star fue pieza clave en el desempeño defensivo de su equipo, que registró la tercera mejor defensa de la liga (111.3). Con él en cancha, el índice defensivo mejoró notablemente hasta 107.7, el mejor de toda la NBA.
Más allá de las estadísticas, destacó por su capacidad para defender múltiples posiciones, incluyendo bases, gracias a su impresionante envergadura de 2.44 metros, lo que le permitió limitar tiros exteriores.
El jugador también figura entre los finalistas al premio Jugador Más Valioso (MVP), junto a Shai Gilgeous-Alexander y Nikola Jokic, este último tres veces ganador del galardón con los Denver Nuggets.
Con este logro, Wembanyama se convierte en el cuarto jugador en la historia de los Spurs en ganar el premio, uniéndose a Alvin Robertson, David Robinson y Kawhi Leonard.
Asimismo, es el quinto jugador europeo en obtener este reconocimiento, junto a Marc Gasol, Joakim Noah, Rudy Gobert y Giannis Antetokounmpo, consolidando el impacto del talento europeo en la NBA.