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Putin dice que el papa Francisco fue un defensor del humanismo y la justicia

El presidente ruso, Vladímir Putin, envió hoy un mensaje de condolencias por el fallecimiento del papa Francisco, a quien destacó como un “defensor consecuente de los elevados valores del humanismo y la justicia”.

“Reciba las más sinceras condolencias por el fallecimiento de su santidad el papa Francisco”, escribió Putin en un mensaje al camarlengo, el cardenal Kevin Joseph Farrel, publicado en la página web del Kremlin.

El mandatario ruso resaltó que “el papa Francisco gozaba de gran autoridad internacional, como fiel servidor de la enseñanza cristiana, sabio religioso y estadista, y defensor consecuente de los elevados valores del humanismo y la justicia”.

Durante todos los años de su pontificado, añadió Putin, el papa Francisco “ayudó activamente al desarrollo del diálogo entre la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia católica, y de la interacción constructiva entre Rusia y la Santa Sede”.

Claudia Sheinbaum lamentó el fallecimiento del Papa Francisco

Claudia Sheinbaum Pardo , presidenta de México, expresó su pesar por la caída del  Papa Francisco , líder de la Iglesia Católica y figura destacada a nivel mundial. A través de sus redes sociales, Sheinbaum compartió un mensaje en el que resaltó la importancia del legado del pontífice, describiéndolo como un defensor de los pobres, la paz y la igualdad.

Según lo publicado por la mandataria en sus plataformas digitales, el Papa Francisco fue un “humanista” que dejó una huella imborrable en la historia contemporánea. La presidenta también destacó la relevancia  de su encuentro con el Papa  Francisco, calificándolo como un “gran honor y privilegio”.

“Muere el Papa Francisco.  Un humanista que optó por los pobres, la paz y la igualdad . Deja un gran legado de verdadero amor al prójimo. Para los católicos y los que no lo son, es una gran pérdida. Haberlo conocido fue un gran honor y privilegio. Descanse en paz ” , escribió la mandataria por medio de su cuenta de  X.

hoy entra en vigor protocolo para atención a pacientes extranjeros en los hospitales

Hoy lunes 21 de abril entró oficialmente en vigor el nuevo procedimiento para la atención de pacientes extranjeros en los hospitales de la red pública del país, como parte de una estrategia coordinada entre la Dirección General de Migración (DGM) y el Servicio Nacional de Salud (SNS).

La iniciativa establece un protocolo conjunto que regula el acceso y tratamiento de ciudadanos extranjeros en los centros de salud, bajo principios legales, humanitarios y operativos.

La medida tiene como objetivo ordenar la prestación de servicios médicos a personas no nacionales, en medio del incremento de casos asociados a la migración irregular.

Momentos destacados del papado de Francisco

Desde las impactantes imágenes del papa orando solo en la plaza San Pedro durante la pandemia de coronavirus hasta las fotos en que lava los pies a unos jóvenes presos, estos son algunos de los momentos más destacados del pontificado de Francisco.

13 marzo de 2013: Jorge se convierte en Francisco

Primera aparición pública del argentino Jorge Mario Bergoglio después de su elección. Vestido con una simple sotana blanca sin ornamentos, el papa se inclina y pide a las decenas de miles de fieles congregados en la plaza San Pedro que recen por él, marcando desde el inicio un cambio de estilo.

28 de marzo de 2013: lava los pies a presos

Días después de su elección, el papa sorprende con una misa el Jueves Santo en un centro penitenciario. Rompiendo la tradición, lava los pies de 12 jóvenes detenidos, entre ellos dos chicas, una cristiana y una musulmana, en un gesto inédito.

8 de julio de 2013: Lampedusa y migrantes en su primer viaje

En otra decisión inesperada, Francisco escoge como destino de su primer viaje papal la pequeña isla italiana de Lampedusa, situada frente a la costa de Túnez y símbolo de la llegada masiva de migrantes.

Desde un barco, lanza una ofrenda floral al mar Mediterráneo para recordar a los migrantes muertos en sus aguas. Desde entonces no dejará de defender a los refugiados que huyen de la guerra y la miseria.

22 de diciembre de 2014: las 15 enfermedades de la Curia

Durante su mensaje navideño a la Curia romana, el gobierno central de la Santa Sede, el papa enumera las 15 enfermedades que corroen, en su opinión, el alto clero.

Ante un auditorio atónito de prelados, menciona el “Alzheimer espiritual”, la rivalidad y la jactancia, el “terrorismo de las habladurías” y el “exhibicionismo mundano”. La reforma de la Curia era una de las prioridades de Francisco, que nunca apreció los círculos cerrados de la burocracia vaticana.

12 de febrero de 2016: histórico apretón de manos con el patriarca Cirilo

El papa Francisco y el patriarca Cirilo ofrecieron un histórico apretón de manos en el primer encuentro entre los principales líderes cristianos de Oriente y Occidente desde el cisma de 1054.

Pese a este acercamiento, la guerra en Ucrania ha enfriado considerablemente las relaciones con el patriarca ortodoxo ruso, muy cercano al presidente Vladimir Putin.

27 de marzo de 2020: solo frente a la pandemia

En plena pandemia del covid-19 que golpea de lleno a Italia, Francisco pronuncia una bendición “Urbi et Orbi” en una plaza San Pedro bajo la lluvia y completamente desierta debido al confinamiento. La imagen del papa solitario dará la vuelta al mundo como símbolo de la crisis sanitaria que vació las calles del planeta.

6 marzo de 2021: encuentro con líder chiita en Irak

Durante un viaje a Irak bajo fuertes medidas de seguridad, el papa se reúne en privado con el ayatola Ali Al Sistani, una de las principales autoridades del islam chiita.

Durante sus numerosos viajes a países de mayoría musulmana, Francisco multiplicó los gestos hacia sus “hermanos y hermanas”, e incluso en 2019 firmó un documento sobre la fraternidad con el imán de Al Azhar, la más alta autoridad del islam sunita.

Julio de 2022: pide perdón en Canadá

Durante un “peregrinaje de penitencia” a Canadá, el papa pide perdón por el papel de la Iglesia católica en la violencia ejercida en internados para niños amerindios, donde murieron al menos 6.000 de ellos entre finales del siglo XIX y los años 1990.

El pontífice multiplica los gestos simbólicos, prodigando besos a los supervivientes y poniéndose una toca indígena tradicional.

8 de diciembre de 2022: lágrimas por Ucrania

Con motivo de la festividad de la Inmaculada Concepción, el papa no logra contener las lágrimas al mencionar la “Ucrania martirizada”, diez meses después del inicio de la invasión rusa.

Francisco lee de pie su discurso en la plaza de España, en Roma. De pronto se interrumpe, roto por la emoción, y permanece silencioso durante unos segundos, antes de retomar la lectura entre los aplausos de los asistentes.

5 de enero de 2023: bendice el féretro de Benedicto XVI

Al pie de una basílica de San Pedro envuelta en la niebla, Bergoglio preside la misa de funerales por el papa emérito Benedicto XVI, fallecido a los 95 años, lo que pone fin a una cohabitación inédita entre ambos pontífices.

El teólogo alemán, que vivió los últimos años retirado en un monasterio dentro del Vaticano, logró hacerle sombra a su sucesor, e inspiró incluso una película en Hollywood, “Los dos papas”.

El papa será velado en la capilla de su residencia desde hoy tras constatar su muerte

El rito de la constatación de la muerte del papa Francisco tendrá lugar este lunes a partir de las 20:00 hora local (18:00 GMT) en su residencia de la Casa Santa Marta, en cuya capilla será velado.

El maestro ceremoniero del Vaticano, Diego Ravelli, informó en un comunicado de que el féretro será velado en la capilla de su residencia por disposición en vida del pontífice, ya que antes de Francisco esto se hacía en la capilla del Palacio Apostólico.

El papa Francisco falleció este lunes a las 7.35 horas (5.35 GMT) en su residencia de la Casa Santa Marta, tras más de dos meses de problemas respiratorios que le mantuvieron hospitalizado durante 38 días en la capital italiana.

El pontífice simplificó el año pasado los ritos funerarios en el documento ‘Ordo Exsequiarum Romani Pontificis’ y, entre otras cosas, estipuló ser velado en la capilla de su residencia y no en el Palacio, además de que su cuerpo fuera después expuesto a los fieles en un ataúd abierto y no sobre un catafalco en la basílica.

Con su muerte, con 88 años y tras una difícil convalecencia por sus problemas respiratorios, dará inicio al protocolo que regirá su funeral y, después de este, en un plazo no superior de 20 días, la convocatoria de un cónclave para elegir un sucesor.

Indomet prevé escasas precipitaciones a nivel nacional

El Instituto Dominicano De Meteorología (Indomet) prevé para este lunes, que el contenido de humedad será bastante limitado. En consecuencia seguirán ausentes las precipitaciones de larga duración y acumulados significativos, observándose un cielo mayormente soleado en gran parte del país.

Lo que significa, que las condiciones meteorológicas estarán óptimas para realizar diferentes tipos de actividades al aire libre. Las precipitaciones que pudiesen ocurrir serán débiles, de corta duración y ampliamente aisladas con ráfagas de viento en algunos municipios de las provincias: Puerto Plata, Espaillat, Santiago, Samaná, Hato Mayor, El Seibo, La Vega, Monseñor Nouel y algunos sectores del Gran Santo Domingo, generadas por el transporte de campos nubosos influenciados por el viento.

Distrito Nacional: medio nublado en ocasiones lluvias débiles de corta duración.

Así comunicó el Vaticano el fallecimiento del Papa Francisco

El Camarlengo de Su Santidad, cardenal Kevin Joseph Farrell, anunció esta mañana el fallecimiento del Papa Francisco a primera hora de esta mañana: «Debo anunciar la muerte de nuestro Santo padre Francisco».

Acompañado del cardenal Parolin, secretario de Estado del Vaticano, del cardenal Dominique Mamberti, prefecto del Tribunal de la Signatura Apostólica, y de Mons. José Horacio Gómez, Arzobispo de Los Ángeles, desde la capilla de la Casa Santa Marta, residencia del Pontífice en el Vaticano, el Camarlengo destacó del Pontificado de Francisco su mensaje profético en favor de los más pobres y los marginados.

Así fueron sus palabras comunicado el fallecimiento del Papa Francisco: “Debo anunciar la muerte de nuestro Santo padre Francisco. A la hora 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma Francisco ha regresado a la casa del Padre”.

“Su vida, toda entera, ha estado dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia. Nos ha enseñado a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universales, de manera particular, a favor de los más pobres y los marginados. Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso de Dios uno y trino.”, Gracias leyó en el comunicado.

¿Quién fue el papa Francisco y qué hizo?

Jorge Mario Bergoglio fue el primer papa latinoamericano, el primer papa del sur global, el primer jesuita elegido líder de la Iglesia católica y el primero en llamarse a sí mismo Francisco.

Antes de asumir el cargo, nunca había vivido ni trabajado en Roma. Sus reformas, disruptivas y ajenas al  establishment  de la Iglesia, se enfrentaron a una fuerte resistencia por parte de poderosas minorías dentro del catolicismo y de fuerzas políticas externas.

Para la mayoría de los creyentes, sin embargo, será recordado como un líder con sensibilidad pastoral que trató de reconectar a la Iglesia con lo esencial de la fe cristiana. Francisco trató de seguir a su homónimo, san Francisco de Asís, el fraile italiano del siglo XIII famoso por su pobreza, paz y cuidado de la creación. La defensa del planeta, la difícil situación de los inmigrantes y la construcción de la paz a través del diálogo fueron los pilares de su papado, e intentó vivir su visión de una Iglesia más humilde, optando por no residir en el Palacio Apostólico del Vaticano, sino en su casa de huéspedes, la Casa Santa Marta.

La noche de su elección, el 13 de marzo de 2013, el papa Francisco marcó el tono de su pontificado.

“Recemos por el mundo entero, para que haya un gran espíritu de fraternidad”, dijo desde el balcón de la Basílica de San Pedro.

Se mantuvo fiel a esas palabras, animando a todas las personas, independientemente de su religión o raza, a recordar su humanidad común. Francisco fue un constructor de puentes, tratando de trabajar con todas las religiones y confesiones.

Heredó un Vaticano en crisis. Benedicto XVI había tomado la sorprendente decisión de dimitir tras ser incapaz de llevar a cabo las reformas del Gobierno central de la Iglesia, la curia romana. Los escándalos de abusos habían sacudido a la Iglesia, mientras que los reguladores habían detectado graves fallos en el banco vaticano.

Francisco se apresuró a reformar el banco y la gestión de las finanzas vaticanas. Durante su pontificado, por primera vez hubo un cardenal procesado y condenado por delitos financieros en un tribunal vaticano. Publicó una nueva constitución para la curia romana y se embarcó en una misión para reformar la cultura interna de la Iglesia, pasando de un modelo excesivamente jerárquico a otro de inclusión.

Alarmó a los funcionarios del Vaticano por sus discursos improvisados ​​en las audiencias, sus conferencias de prensa desenfadadas en la parte trasera de su avión papal y su lenguaje directo, a veces soez. Sus persistentes críticas a las “élites” eclesiásticas ya los partidarios de ideologías “retrógradas” le granjearon poderosos enemigos, sobre todo entre los grupos conservadores estadounidenses. Aunque algunos cardenales habían votado por Jorge Bergoglio, el argentino con fama de jesuita duro y austero, no esperaban que surgiera el imprevisible papa Francisco para encaminar a la Iglesia por una senda de profunda renovación.

“No podemos insistir solo en cuestiones relacionadas con el aborto, el matrimonio homosexual y el uso de métodos anticonceptivos”, dijo Francisco poco después de su elección. Aunque se pronunció en contra del aborto, se centró en otros temas, cambiando la doctrina católica para insistir en que la pena de muerte es “inadmisible” y la posesión de armas nucleares, inmoral. Criticó las desigualdades mundiales, afirmando que “una economía así mata”, y pidió a los países ricos que hicieran más para atacar la crisis climática.

Francisco también estuvo dispuesto a admitir sus errores, entre ellos su gestión de los escándalos de abusos sexuales por parte de clérigos, la mayor crisis que ha sufrido la Iglesia católica en 500 años. Habló sobre los abusos, se reunió con las víctimas y promulgó una serie de leyes eclesiásticas para atajarlos. Pero hubo momentos en los que fue lento para actuar. Los grupos de víctimas esperan que su sucesor se asegure de que la Iglesia sigue adelante con los cambios que él inició.

Vida temprana

Jorge Mario Bergoglio nació el 17 de diciembre de 1936, en Buenos Aires, de padres de ascendencia italiana. El papa, el mayor de cinco hermanos, solía evocar recuerdos entrañables de una familia unida y de cómo su abuela italiana forjó su fe. Sus abuelos escaparon por los pelos de un naufragio mortal cuando emigraron de Italia a Argentina, una experiencia que sin duda influyó en su defensa de quienes emprenden peligrosos viajes por el Mediterráneo en busca de una vida mejor en Europa.

Cuando tenía 16 años, Bergoglio tuvo una profunda experiencia durante la confesión que le convenció de que debía prepararse para el sacerdocio. Ingresó en el seminario, pero tres años más tarde empezó a formarse para ser jesuita, orden religiosa famosa por su labor misionera. Su capacidad de liderazgo fue reconocida y en 1973, a la temprana edad de 36 años, fue nombrado jefe de la orden jesuita en Argentina, cargo que ocuparía hasta 1979.

Durante esa época, la junta militar represiva del país inició su “guerra sucia”, haciendo desaparecer a unos 30.000 disidentes, entre ellos jesuitas que trabajaban con los pobres en las villas miseria de Buenos Aires.

Bergoglio se enfrentaría más tarde a acusaciones de que colaboró con la dictadura, acusaciones que le persiguieron hasta su elección como papa. Dos compañeros jesuitas, Franz Jalics y Orlando Yorio, le acusaron de delatarles cuando fueron secuestrados y torturados por el régimen en 1976. Con el paso del tiempo, sin embargo, surgieron pruebas de que Bergoglio trabajó sistemáticamente para ayudar a quienes se oponían a la dictadura. El periodista italiano Nello Scavo informó que salvó a más de 100 personas durante la llamada guerra sucia, mientras que Jalics también se retractó, celebrando misa con Francisco, en Roma, el 5 de octubre de 2013.

Las tensiones dentro de la orden culminaron en su “exilio”: en 1990 fue enviado a 800 km de distancia, a Córdoba, sin tarea fija. Pero más tarde describió su estancia de dos años allí como una experiencia transformadora.

De Buenos Aires al Vaticano

En 1992, Bergoglio fue nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires y, cinco años más tarde, arzobispo. Tomaba regularmente el metro para visitar las zonas más pobres de la ciudad, vivía en un apartamento sencillo en lugar del palacio arzobispal y convirtió el despacho señorial de su predecesor en un almacén de alimentos y ropa para los pobres.

Fue nombrado cardenal en 2001 y pronto se convirtió en un destacado líder eclesiástico nacional. Aunque tendía a evitar Roma, Bergoglio empezó a llamar la atención de sus compañeros cardenales y fue considerado candidato a suceder a Juan Pablo II en el cónclave de 2005. Sin embargo, según un relato, retiró su candidatura para no prolongar la elección.

Cuando se celebró el cónclave de 2013, el entonces cardenal, de 76 años, ya no era uno de los principales candidatos al papado.

Pero durante las reuniones previas al cónclave, pronunció un discurso electrizante en el que advertía que una Iglesia que se encierra en sí misma se vuelve enferma y narcisista. Su humildad, su estilo de vida sencillo y su cercanía a los marginados de la sociedad también le granjearon apoyos.

Cuando Bergoglio fue elegido, el cardenal que estaba a su lado, Claudio Hummes, de Brasil, le abrazó y le dijo: “No te olvides de los pobres”. Más tarde dijo que las palabras de Hummes le inspiraron a tomar el nombre de Francisco. Rechazó las galas papales, optando por unos sencillos zapatos negros y la misma cruz pectoral y anillo de plata que había usado como arzobispo de Buenos Aires. Más tarde, instalaría en el Vaticano dormitorios, duchas y una barbería para los sin techo. Había comenzado una nueva era de sencillez papal.

Lucha por los migrantes

Tras leer sobre las muertes de migrantes en el Mediterráneo, Francisco decidió que su primer viaje sería a la isla italiana de Lampedusa, puerta de entrada para muchos que buscan refugio en Europa.

Intentó reservar un billete de avión para sí mismo, pero la compañía aérea informó al Vaticano que alguien que se hacía pasar por el papa intentaba viajar con ellos. Se organizó un viaje oficial, durante el cual celebró una misa en un altar hecho con barcas de migrantes recicladas y condenó la indiferencia mundial hacia los refugiados. Haría de la defensa de los inmigrantes un tema constante, instando a todas las comunidades católicas del mundo a acoger a una familia de recién llegados.

Francisco practicó lo que predicaba y, en 2016, tras visitar la isla griega de Lesbos, trajo de vuelta a 12 refugiados musulmanes en su avión papal. Francisco comparó los centros de detención de inmigrantes en Libia con “campos de concentración” y, en el período previo a las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, describió el plan de Donald Trump de construir un muro fronterizo como “no cristiano”.

El papa Francisco celebra misa en Lampedusa el 8 de julio de 2013

Sus intervenciones le pusieron en rumbo de colisión con políticos populistas de derechas, pero siempre insistió en que su motivación era la enseñanza cristiana de acoger “al extraño”. En el período previo a las elecciones presidenciales de 2024 en EE.UU., el papa volvió a criticar a Trump por su postura antiinmigrante, pero también criticó a Kamala Harris por su apoyo al derecho al aborto, diciendo que los votantes tenían que elegir entre “el menor de dos males”.

Esfuerzos por el cuidado del medio ambiente

Las intervenciones de Francisco sobre el medio ambiente se entrelazaron con su preocupación por los más pobres, a quienes consideraba que sufrían las peores consecuencias de los desastres climáticos mientras los países más ricos se niegan a asumir la parte que les corresponde de la carga.

Discutió el “derecho del medio ambiente” en las Naciones Unidas, publicó dos encíclicas instando a la acción en las negociaciones de la ONU sobre el clima y anunció planes para incluir el “pecado ecológico” en la doctrina católica oficial.

Los llamamientos del papa recibieron a menudo una cálida acogida por parte de políticos y responsables políticos no católicos. Pero también se topó con la oposición de algunos miembros del Partido Republicano de EE.UU.: los exaspirantes presidenciales Jeb Bush y Rick Santorum criticaron públicamente sus llamamientos. Y cuando el papa convocó una cumbre de obispos sobre la Amazonia, los servicios de seguridad brasileños vigilaron los preparativos, considerándola una reprimenda a las políticas del entonces presidente populista de derechas, Jair Bolsonaro. Francisco, sin embargo, nunca pareció demasiado perturbado.

Intentos de construir la paz

Nueve días después de su elección, Francisco dijo a los diplomáticos reunidos en el Vaticano que quería ser un constructor de puentes entre religiones y crear una “auténtica fraternidad” en toda la humanidad.

Se centró en la relación con el mundo musulmán, tratando de reparar los lazos que se habían tensado durante el pontificado de Benedicto XVI. Colaboró estrechamente con el gran imán de Al-Azhar, Ahmed al-Tayeb, una destacada autoridad suní, con quien firmó una declaración histórica sobre la “fraternidad humana” durante un viaje a Emiratos Árabes Unidos, la primera visita de un pontífice a la península arábiga. En 2021, realizó un audaz viaje a Iraq en medio de la pandemia de covid-19, y se reunió con el gran ayatola Al-Sistani, líder espiritual de los musulmanes chiíes del mundo.

Durante un viaje a Indonesia, la nación de mayoría musulmana más grande del mundo, Francisco firmó otra declaración interreligiosa cuando se reunió con el gran imán del país en la mezquita Istiqlal de Yakarta, que está unida a la catedral católica de enfrente por un “túnel de la amistad”. Su viaje a Indonesia fue la primera parada de una maratoniana gira por el sudeste asiático y el Pacífico, en la que destacó la cooperación interconfesional y la creciente importancia de la región para el catolicismo mundial.

La fe de Francisco en el diálogo dio algunos frutos en 2015, cuando actuó como mediador entre Cuba y Estados Unidos, ayudando al restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

Pero en medio de un estallido de conflictos mundiales, el papa fue una especie de voz que clamaba en el desierto. Instó repetidamente a un alto el fuego en la guerra entre Israel y Hamas desencadenada por los ataques del 7 de octubre de 2023, y se reunió con familiares de rehenes israelíes tomados por Hamas, así como familiares de palestinos encarcelados por Israel. “Esto no es una guerra. Esto es terrorismo”, dijo. Francisco insistió en que la paz solo llegaría a través de una solución de dos Estados. Mientras el conflicto asolaba Medio Oriente, el papa insistió en que la guerra es siempre una “derrota” y que un uso de la fuerza en defensa propia que no sea proporcionado es “inmoral”.

Sin embargo, sus intentos de crear un espacio para el diálogo también le valieron críticas tras la invasión rusa de Ucrania, ya que en general evitó nombrar al presidente Vladimir Putin, y a Rusia, como el agresor.

El papa se mantuvo en contacto con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, con quien se reunió en el Vaticano en mayo de 2023 y en octubre de 2024, y en más de una ocasión rompió a llorar públicamente al hablar del sufrimiento de la población de Ucrania.

Pero también desató la ira en Kyiv tras afirmar que Ucrania debería tener el “valor de (izar) la bandera blanca” y negociar para poner fin a la guerra con Rusia.

El papa Francisco, rodeado por los restos de las iglesias destruidas, dirige una oración por las víctimas de la guerra en la plaza de la iglesia Hosh al-Bieaa, en Mosul, Iraq, que alguna vez fue la capital de facto de ISIS, el 7 de marzo de 2021.

Reformas y resistencia

Desde el principio, Francisco insistió en que quería una iglesia “magullada, herida y sucia” por estar en la calle, en lugar de una que se hubiera vuelto “malsana por estar confinada” y “aferrada a su propia seguridad”. El manifiesto de su papado, recogido en el documento “Evangelii Gaudium” (La alegría del evangelio), advertía contra el hecho de que la Iglesia siguiera atada a estructuras y costumbres anticuadas o utilizara normas para convertir a los creyentes en “jueces severos”.

La reforma emblemática del papa radicaba en su deseo de una Iglesia más creíble, capaz de escuchar y comprender la cultura en la que operaba. Inició un ambicioso proceso de renovación plurianual que pretendía implicar a todos los 1.300 millones de católicos del mundo, y en el que se abordaron temas como el papel de la mujer, el celibato de los sacerdotes, la doctrina de la Iglesia sobre el sexo y el uso del poder. El telón de fondo fue la crisis de los abusos sexuales por parte del clero, que sacó a la luz los delitos contra menores y el abuso de poder y los encubrimientos.

Francisco también quiso encontrar la manera de incluir a los católicos que se habían divorciado y vuelto a casar y, por tanto, tenían prohibido recibir la comunión. Más tarde, dijo que se les permitía recibir el sacramento caso por caso. También introdujo restricciones a la celebración de la misa tradicional en latín, que según él se utilizaba para socavar la unidad de la Iglesia.

Pero estas medidas suscitaron críticas entre algunos católicos, que acusaron al papa de socavar la doctrina y la tradición. Gran parte de la resistencia provino de una minoría en Estados Unidos y en todo el mundo anglófono. Pero el papa no se dejó influir. “Rezo para que no haya cismas”, dijo en 2019. “Pero no tengo miedo”.

El periodo más peligroso para Francisco comenzó en una visita en 2018 a Irlanda, la zona cero de la crisis de abusos sexuales clericales. A mitad de camino, el arzobispo Carlo Maria Viganò, antiguo embajador papal en Estados Unidos, hizo público un dosier en el que afirmaba que Francisco llevaba años sin ocuparse de las acusaciones de conducta sexual inapropiada contra el entonces cardenal Theodore McCarrick, antiguo arzobispo de Washington, a quien el papa había apartado recientemente del ministerio público y ordenado que se enfrentara a un juicio eclesiástico. Viganò dio el inaudito paso de pedir a Francisco que dimitiera. El papa respondió con el silencio. “No diré ni una sola palabra sobre esto”, afirmó ante periodistas. Varios obispos estadounidenses, sin embargo, emitieron declaraciones apoyando a Viganò.

El papa encargó una investigación del Vaticano sobre el caso McCarrick y las afirmaciones de Viganò. Sus conclusiones exculparon a Francisco en 2020, pero descubrieron que miembros de la jerarquía eclesiástica -incluidos antiguos papas- habían sido advertidos sobre las impropiedades sexuales de McCarrick. Viganò, quien eventualmente terminó asociado con teorías conspirativas relacionadas con el coronavirus y lo que él llamó el “gran reajuste”, fue excomulgado por el Vaticano por cisma después de rechazar la autoridad del papa y las enseñanzas católicas clave.

En 2022, un pequeño grupo de cardenales le envió una serie de preguntas -conocidas como “dubia”, o dudas- consideradas como un extraordinario desafío público a su autoridad. El cardenal que encabezó la acusación fue el prelado estadounidense Raymond Burke, anteriormente líder del Tribunal Supremo de la Iglesia. Finalmente, el papa retiró a Burke su apartamento subvencionado en el Vaticano y su salario.

Mientras los conservadores intentaban pintar a Francisco como un “papa woke”, algunos católicos progresistas consideraban que sus cambios no iban lo suficientemente lejos. Insistió en que la puerta estaba cerrada a la ordenación de mujeres como sacerdotes y se abstuvo de permitir la ordenación de hombres casados.

Kate McElwee, directora ejecutiva de la Conferencia para la Ordenación de Mujeres, declaró a CNN: “La tensión entre el pastor y el pontífice fue a menudo difícil de reconciliar para las mujeres, y una profunda decepción para aquellas animadas por sus mensajes de apertura e inclusión”.

Escándalos de abuso sexual

Francisco reveló un sorprendente punto ciego en la crisis por los abusos. No habló mucho de ello en los primeros meses de su pontificado y cuando lo hizo, en 2014, se mostró a la defensiva, insistiendo en que “nadie ha hecho más” que la Iglesia para erradicar los abusos.

En medio de un creciente escándalo en Chile, inicialmente se negó a creer que el obispo Juan Barros de Osorno hubiera encubierto a un notorio abusador y dijo que las acusaciones eran “calumnias”. Más tarde, encargó una investigación y presentó una sincera disculpa, admitiendo ante los supervivientes que él también “formaba parte del problema”. En una visita a Bélgica, donde los escándalos de abusos sexuales por parte de clérigos habían sido objeto de dos investigaciones parlamentarias, el papa fue conminado en términos habitualmente francos por el entonces primer ministro del país a tomar medidas concretas.

A pesar de los errores, Francisco tomó medidas concertadas en materia de abusos, incluida la celebración de una cumbre vaticana en la que los supervivientes se dirigieron a cardenales y obispos y formularon recomendaciones. Esto llevó al papa a publicar nuevas normas para gestionar las acusaciones de abusos. El papa estableció la primera comisión pontificia de la Santa Sede para la protección de menores, aunque luchó por encontrar su lugar dentro del Gobierno central de la iglesia y tanto un sobreviviente como un prominente experto renunciaron frustrados.

“No hay duda de que los escándalos de abuso sexual infantil son la mancha central de su legado”, dijo el analista del Vaticano y editor de Crux, John Allen.

“Una y otra vez, el papa Francisco ha dicho las cosas correctas, se ha reunido con las víctimas, ha expresado su sincero dolor, ha expresado su determinación de hacer las cosas bien, pero la mayoría de los críticos y muchas víctimas dirían que eso no ha ido acompañado de una política de seguimiento”, añadió Allen.

Relaciones entre personas del mismo sexo

En 2023, el papa autorizó la bendición de parejas del mismo sexo, una decisión histórica que suscitó reacciones contrapuestas.

Aunque muchos la acogieron con satisfacción, los obispos de África dijeron que no las celebrarían, alegando que contradiría el “ethos cultural de las comunidades africanas”. El papa aceptó su razonamiento, pero respondió con firmeza a lo que describió como “pequeños grupos ideológicos” que se oponían a la medida. “Nadie se escandaliza si doy la bendición a un empresario que quizá explota a la gente: y eso es un pecado gravísimo. Mientras que se escandalizan si se la doy a un homosexual… ¡Esto es hipocresía!”.

El papa trató de evitar actitudes sentenciosas sobre la vida personal de las personas, y aunque no cambió formalmente la doctrina sobre las relaciones entre personas del mismo sexo, realizó algunas mejoras significativas de la postura de la Iglesia, como mostrar su apoyo al reconocimiento legal de las parejas del mismo sexo y condenar la criminalización de la homosexualidad en África.

Su insistencia en que las personas LGBTQ+ son “hijos de Dios” y bienvenidas en la Iglesia contribuyó en cierta medida a curar el dolor que muchos católicos homosexuales sintieron tras el duro trato recibido en el pasado.

El papa Francisco (centro) y el gran imán de la mezquita Istiqlal, Nasaruddin Umar (en el centro, a la izquierda), posan con líderes religiosos en la mezquita Istiqlal en Jakarta el 5 de septiembre de 2024.

Papá pandémico

Durante la pandemia de coronavirus, Francisco comenzó a retransmitir en directo sus servicios, incluidas sus misas matutinas, las que se calcula que veían unas 500.000 personas al día.

Francisco comprendió que una imagen potente puede expresar más que mil palabras. Al principio de la pandemia, cuando en todo el mundo había gente encerrada, salió a una Plaza de San Pedro desierta. Mientras llovía, se dirigió a una breve misa y, al final, levantó una custodia de oro y bendijo al mundo. Fue una de las imágenes más perdurables de la pandemia del covid-19.

Francisco no se quedó quieto durante los confinamientos. Fue coautor de un libro “Let Us Dream” ( Soñemos ), que ofrecía un proyecto para un mundo pospandémico y abogaba por una renta básica universal. El papa también hizo un llamamiento a los católicos para que se vacunaran, pidió a los países más ricos que compartieran sus vacunas con las naciones en desarrollo y ofreció las vacunas de Pfizer del Vaticano a 1.800 personas sin hogar y desfavorecidas de Roma.

Tras sus propios episodios de enfermedad, Francisco, famoso por su humor, bromeaba diciendo que “seguía vivo” cuando le preguntaban cómo se encontraba.

Como papá, terminaba cada reunión pidiendo a la gente que rezara por él. Es probable que millones de personas de todo el mundo recen ahora por un líder que se esforzó por dejar el mundo, y la Iglesia, en un lugar mejor.

Muere a los 88 años el papa Francisco

El papa Francisco, portavoz de los pobres que superó una férrea resistencia para transformar la Iglesia Católica, falleció a los 88 años, anunció el Vaticano.

El fallecimiento del papa fue anunciado este lunes por la mañana por el cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano.

“Queridos hermanos y hermanas, con profundo pesar debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco”, declaró el camarlengo en un comunicado.

“A las 7:35 a.m., el obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Dedicó toda su vida al servicio del Señor y de su Iglesia”.

Farrell continuó: “Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente a favor de los más pobres y marginados”.

“Con inmensa gratitud por su ejemplo como verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios trino”, concluyó el comunicado.

El anuncio habría sido una sorpresa para muchos, ya que se produjo menos de un día después de la destacada aparición pública del Papa.

Si bien no se mostró tan comprometido como de costumbre el domingo, logró dirigirse a una gran multitud de fieles.

Francisco impartió la tradicional bendición de Pascua desde el balcón de la basílica de San Pedro en el Vaticano, en lo que marcó su aparición más destacada desde que recibió el alta hospitalaria.

Qué sucede después de la muerte del papa?

La muerte del papa Francisco ha desencadenado un período de luto en el Vaticano y marca el inicio de un proceso milenario para elegir a un nuevo pontífice.

Es un procedimiento arraigado en la tradición, pero que se ha actualizado sutilmente para el mundo moderno.

El “Interregno Papal” —el período entre la muerte de un papa y la elección de otro— comenzó con el fallecimiento de Francisco.

Los cardenales deben decidir ahora exactamente cuándo se celebrará el funeral y, posteriormente, cuándo comenzará el cónclave. Sin embargo, gran parte del cronograma está predeterminado; la muerte del papa desencadenó el inicio de nueve días de luto conocidos como los Novendiales, y el papa debe ser enterrado entre el cuarto y el sexto día después de su fallecimiento.

El cuerpo del papa también debe ser exhibido en la basílica de San Pedro como muestra de luto, y se celebrará una misa cada día. Los dolientes hicieron largas filas para ver el cuerpo del papa Juan Pablo II, el último papa en ejercicio que falleció en 2005.

Luego, todos los cardenales menores de 80 años se reunirán en el Vaticano para elegir al sucesor de Francisco.

La elección de un papa suele tardar entre dos y tres semanas tras la muerte de su predecesor, aunque puede extenderse un poco más si los cardenales tienen dificultades para ponerse de acuerdo sobre un candidato.

El primer papa latinoamericano enfrentó una feroz resistencia dentro de la Iglesia

Francisco, nacido como Jorge Mario Bergoglio, hijo de inmigrantes italianos, nació en Buenos Aires en 1936. Fue el primer latinoamericano y miembro de la orden jesuita en ser elegido papa en los 2.000 años de historia de la Iglesia. También fue el primer papa que se autodenominó Francisco.

El pontífice argentino se ganó rápidamente la reputación de ser un modernizador, con una visión abierta que lo llevó a hablar con valentía sobre crisis humanitarias como la migración, la guerra y el cambio climático.

Buscó reformar la Iglesia combatiendo las mentalidades elitistas del clero, exigiendo un enfoque compasivo hacia los católicos divorciados y homosexuales e insistiendo en que la Iglesia acogiera a todos.

Tomó una serie de medidas para sanear la corrupción financiera en el Vaticano y combatir la lacra del abuso sexual clerical, incluyendo leyes para responsabilizar a los obispos por encubrimientos. Francisco también buscó ampliar el papel de las mujeres que trabajan en el Vaticano y autorizó a los sacerdotes a ofrecer bendiciones a las parejas del mismo sexo.

Construyó puentes con el mundo musulmán, a la vez que buscaba desempeñar un papel de pacificador ante los conflictos globales, en particular en Ucrania y Medio Oriente.

Sus reformas lo llevaron a enfrentar una resistencia sin precedentes por parte de los ultraconservadores dentro de la Iglesia, aunque los católicos progresistas consideraban que debería haber ido más allá al permitir la ordenación sacerdotal de hombres casados, modificar la doctrina oficial sobre la homosexualidad y dar mayor espacio a las mujeres en el ministerio.

A pesar de tomar una serie de medidas drásticas, Francisco tampoco logró sofocar el escándalo de abuso sexual infantil y otras formas de abuso que han plagado a la Iglesia Católica, una vergüenza que él mismo asumió como su responsabilidad de erradicar, pero que continuó dañando a la Iglesia institucional en múltiples países a lo largo de su papado.

Los últimos días del papa los dedicó a la Iglesia

El papa Francisco dedicó sus últimos días al servicio de la Iglesia, participando al máximo en la celebración de la Pascua, el momento culminante del calendario cristiano.

El pontífice de 88 años no presidió los servicios principales de Semana Santa ni de Pascua, pero sí realizó breves apariciones durante el fin de semana, incluyendo una visita de 30 minutos a una prisión de Roma el jueves y una visita a la basílica de San Pedro el sábado por la noche.

Este domingo por la mañana, ofreció la bendición “Urbi et Orbi” a la “ciudad [de Roma] y al mundo” mientras un asistente leía su discurso. Solo el papa puede ofrecer esta bendición, que incluye la concesión de una indulgencia, la remisión de los pecados.

Más tarde, saludó a la multitud que lo vitoreaba en la plaza de San Pedro desde el papamóvil, la primera vez que lo hacía desde su hospitalización. También se reunió brevemente con el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, quien es el último dignatario cívico extranjero en reunirse con el papa.

“Es extraordinario que, tras el momento más álgido del año litúrgico de la Iglesia, en su momento más álgido, el papa fallezca, y es, en cierto modo, muy apropiado, porque, por supuesto, el mensaje de Pascua trata sobre la muerte y la nueva vida”, declaró Christopher Lamb, corresponsal de CNN en el Vaticano desde Roma.

“Los últimos días de Francisco estuvieron dedicados a servir a la Iglesia, a continuar su ministerio hasta el final. No renunció, como algunos especularon. Siempre manifestó su determinación de ir hasta el final, de servir hasta el último momento”.