Dormir no es solo una necesidad biológica, sino una parte clave del bienestar diario. De hecho, diversos estudios estiman que el ser humano pasa cerca de un tercio de la vida durmiendo. Lejos de ser tiempo perdido, el sueño es una etapa activa y fundamental: según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NML, por sus siglas en inglés), durante ese período, el cerebro trabaja intensamente, especialmente en la fase de ensoñación, lo que lo convierte en un pilar esencial para mantenerse saludable y con energía.
Sin sueño, una persona no es capaz de formar o mantener las conexiones en el cerebroque permiten aprender y crear nuevos recuerdos. También es más difícil concentrarse y responder con rapidez.
Un artículo del Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), titulado “Conceptos básicos del cerebro: entender el sueño” detalla que se trata de un acción importante para varias funciones cerebrales, incluida la forma en que las neuronas (las células nerviosas) se comunican entre sí. El estudio afirma que el cerebro permanece activo mientras una persona duerme, aunque el cuerpo esté en reposo.
Según los NIH, las estructuras del cerebro desempeñan un papel importante durante la somnolencia, en la eliminación de las toxinas que se acumulan mientras se está despierto. En este sentido, hay seis partes del cerebro implicadas. Una de ellas es el hipotálamo.
Se trata de una estructura del tamaño de una almendra situada en las profundidades del cerebro. El hipotálamo alberga el núcleo supraquiasmático, un conjunto de miles de células que reciben información sobre la exposición a la luz directamente de los ojos y controlan su ritmo de comportamiento. Así afectan el sueño y la vigilia. Esta es la encargada de señalar, por la cantidad de luz, si es hora de descansar o estar en alerta.
El hipotálamo, el tronco encefálico y la glándula pineal son fundamentales en el control del ciclo de sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)
La segunda parte importante en el proceso de sueño es el tronco encefálico. Se sitúa en la base del cerebro y se comunica con el hipotálamo para controlar las transiciones entre la vigilia y el sueño.
En este caso, las células promotoras del sueño, dentro de estas dos estructuras, generan una sustancia química cerebral llamada ácido gamma-aminobutírico, el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro encargado de reducir la actividad de los centros de vigilia.
Junto a estos componentes se encuentra la glándula pineal. Se encuentra entre los dos hemisferios cerebrales y recibe señales del núcleo supraquiasmático y aumenta la producción de la hormona melatonina, que ayuda a inducir el sueño una vez que se apagan las luces.
Estas estructuras actúan durante la transición entre la vigilia y el sueño, llamada fase no REM. Según el NIH, durante ese periodo se dan tres fases diferentes: los latidos del corazón, la respiración y la ralentización de los movimientos oculares. Asimismo, los músculos se relajan con contracciones ocasionales.
El sueño profundo permite la relajación muscular total y la recuperación necesaria para sentirse renovado (Imagen Ilustrativa Infobae)
En la segunda etapa del sueño no REM, las ondas cerebrales se ralentizan, al mismo tiempo que la temperatura corporal disminuye y los movimientos oculares se detienen.
En tanto, en la tercera fase, que es el periodo de sueño profundo necesario para sentirse renovado por la mañana, la frecuencia cardiaca y la respiración disminuyen a niveles bajos. Esto genera que los músculos se relajen por completo.
La fase final del ciclo de sueño se repite varias veces durante el descanso. Según el NIH, se produce unos 90 minutos después de quedarse dormido y es cuando los ojos se mueven rápidamente de un lado a otro detrás de los párpados cerrados.
Durante esta fase, las ondas cerebrales se aproximan a la observada durante la vigilia. La respiración se vuelve más rápida e irregular y la frecuencia cardiaca y la tensión arterial aumentan.
El tronco encefálico desempeña un papel especial durante el sueño REM. Este se encarga de enviar señales para relajar los músculos esenciales para la postura corporal y las extremidades, de este modo no se producen movimientos bruscos durante los sueños.
El sueño impacta en todos los sistemas del organismo, desde el metabolismo hasta la función inmunitaria y el estado de ánimo (Freepik)
Asimismo, se activa una zona llamada tálamo. Esta estructura actúa como regulador de la corriente eléctrica y controla la información recibida por los sentidos hasta que llega a la corteza cerebral, que procesa e interpreta la información.
Si bien el cerebro es el protagonista del sueño, los especialistas afirman que este afecta a casi todo tipo de tejidos y sistemas del organismo, desde el corazón y los pulmones hasta el metabolismo, la función inmunitaria, el estado de ánimo y la resistencia a las enfermedades.
¿Qué tienen en común las personas que superan los cien años? Más allá de la genética, muchos comparten ciertos hábitos que la ciencia comienza a respaldar.
A medida que la población mundial envejece —con estimaciones que indican que en 2030 una de cada seis personas tendrá más de 60 años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)—, crece también el interés por entender qué factores realmente influyen en una vida larga y saludable.
En este contexto, investigadores y medios como el New York Post recopilaron recomendaciones respaldadas por estudios científicos y expertos, que podrían ser clave para alcanzar una longevidad activa y plena.
Uno de los especialistas es el doctor François Peinado, cirujano urólogo y andrólogo español, licenciado en Medicina por la Universidad Complutense de Madrid. Según destacó en SportLife, en tanto, “la genética y el funcionamiento del sistema inmunitario desempeñan un papel importante en la esperanza de vida, pero los expertos coinciden en que una combinación de estilo de vida, dieta y factores sociales son elementos cruciales para lograr la impresionante hazaña de llegar a ser centenario”.
El especialista hace hincapié 8 hábitos respaldados por la ciencia que pueden favorecer la longevidad. “Son más fáciles de lograr de lo que se imagina”, aseguró.
La actividad física diaria, incluso con diez minutos, reduce el sedentarismo y previene dolencias como artritis y problemas articulares (Imagen ilustrativa Infobae)
1. Mantenerse activo
Incorporar movimiento físico al día a día tiene un impacto directo en la salud. Diversos estudios sugieren que incluso diez minutos de actividad diaria pueden prolongar la esperanza de vida.
Un estudio realizado por investigadores del NIHR Leicester Biomedical Research Centre en el Reino Unido, publicado en la revista Journal of Sport and Health Science, encontró que incorporar una caminata diaria de 10 minutos a un estilo de vida sedentario puede aumentar la esperanza de vida en hasta 1,4 años en hombres y 0,9 años en mujeres mayores de 60 años.
Sin embargo, los niveles de sedentarismo son elevados en muchas regiones del mundo. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estima que el 81% de los adolescentes y el 27,5% de los adultos no realizan suficiente actividad física. Estar activo ayuda a prevenir enfermedades como la artritis, problemas articulares y dolencias crónicas.
2. Relaciones sociales
Las relaciones personales también inciden en la longevidad. El aislamiento social se ha relacionado con un mayor riesgo de deterioro cognitivo y mortalidad prematura. Estudios publicados por la revista científica Nature Human Behaviour han concluido que la calidad de las conexiones sociales puede ser tan determinante como factores médicos en la salud física y mental a largo plazo, ya sea en las publicaciones de 2023 como en 2025.
Dormir más de siete horas por noche refuerza el sistema inmunitario, regula el metabolismo y mejora el equilibrio hormonal (Imagen Ilustrativa Infobae)
El último de estos trabajos divulgado aseguró que la soledad está asociada con un mayor riesgo de mortalidad, al influir en los niveles de proteínas relacionadas con la inflamación y el metabolismo, lo que refuerza aún más la importancia de mantener relaciones sociales para la salud física y mental a largo plazo.
3. Dormir adecuadamente
El sueño de calidad es un pilar esencial del bienestar. Dormir más de siete horas por noche se asocia con una menor incidencia de enfermedades neurodegenerativas, accidentes y trastornos emocionales. Según la National Sleep Foundation, una buena higiene del sueño ayuda a mantener un sistema inmunitario saludable, regula el metabolismo y favorece el equilibrio hormonal.
4. Dietas efectivas
Las dietas como la mediterránea, vegetal o cetogénica han sido asociadas con una mayor esperanza de vida. A esto se suma el ayuno intermitente, que ha ganado popularidad por sus efectos positivos en la salud metabólica.
Dietas mediterránea, vegetal o cetogénica, junto al ayuno intermitente, promueven la salud metabólica y efectos antienvejecimiento (Imagen Ilustrativa Infobae)
Según una revisión publicada en The New England Journal of Medicine, esta práctica puede mejorar la sensibilidad a la insulina, reducir la inflamación y estimular la autofagia, un proceso celular que ayuda a limpiar el organismo y podría tener efectos antienvejecimiento.
Sin embargo, los especialistas siempre recomiendan la consulta con un profesional médico para la incorporación de los hábitos a la vida diaria.
5. Alimentación equilibrada
Evitar alimentos ultraprocesados y optar por una dieta rica en frutas, verduras, hidratos de carbono complejos y proteínas de calidad es fundamental. El consumo frecuente de comida basura se ha vinculado a alteraciones hormonales y deterioro del sistema inmunitario.
Reducir el consumo de productos fritos y procesados puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas.
6. Duchas frías
Adoptar hábitos saludables puede elevar tanto la esperanza de vida como la posibilidad de disfrutar una vejez plena y activa (Imagen Ilustrativa Infobae).
El uso de duchas frías puede aportar beneficios a nivel físico y mental. Según UCLA Health, esta práctica fortalece el sistema inmunitario, mejora la circulación, alivia síntomas depresivos y puede reducir la inflamación. Aunque no es una solución aislada, puede complementar otras estrategias de salud.
7. Autocuidado y prevención
El monitoreo constante del estado de salud es clave para vivir más tiempo. Revisiones médicas regulares, análisis de sangre, control de hábitos alimenticios y niveles hormonales permiten anticiparse a posibles desequilibrios y adoptar medidas preventivas. Tras la pandemia, el interés por el autocuidado ha aumentado a nivel global, lo que refuerza la importancia de la educación en salud pública.
8. Propósito de vida
Tener un propósito claro y sentir que se contribuye al bienestar propio o colectivo puede impactar directamente en la longevidad.
La combinación de decisiones cotidianas correctas puede marcar la diferencia en la esperanza y calidad de vida (Imagen ilustrativa Infobae)
Una vida más larga está en nuestras manos
Aunque no existe una fórmula mágica para alcanzar los cien años, la evidencia científica sugiere que adoptar ciertos hábitos puede marcar una diferencia significativa. Mantenerse físicamente activo, cuidar la alimentación, dormir bien, cultivar relaciones sociales y tener un propósito vital son pilares clave respaldados por la investigación.
A medida que la población mundial envejece, estos enfoques no solo promueven una mayor esperanza de vida, sino también una vejez más saludable, autónoma y plena. En definitiva, la longevidad no depende únicamente de la genética: gran parte de ella está determinada por las decisiones cotidianas que cada persona toma.
El cuerpo “pide” comida varias veces al día, pero ¿siempre realmente tiene hambre? En momentos de estrés, cansancio o ansiedad, muchas personas comen sin preguntarse si hay una necesidad fisiológica real detrás.
Distinguir entre el hambre que surge de una necesidad biológica y el impulso de comer para calmar emociones puede ser clave para construir una relación más saludable con los alimentos.
Qué diferencia al hambre real del emocional
Kovalskys propuso no usar comida como premio ni consuelo desde la infancia para favorecer la autorregulación (Freepik)
“El hambre real responde a necesidades fisiológicas. Por ejemplo, cierto tiempo después de haber comido, los niveles de glucosa en sangre descienden y se activan señales en el organismo, mediadas por hormonas, que despiertan la necesidad de comer”, explicó a Infobae la médica pediatra especialista en Nutrición y vicepresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y docente de actualización en obesidad infantil Irina Kovalskys (MN 80.503).
Sin embargo, no todas las veces que una persona come lo hace por esa razón. “Ante determinadas condiciones emocionales (como la tristeza) o del entorno (aburrimiento, soledad, entre otras), el impulso de buscar comida puede no estar relacionado con una necesidad fisiológica real”, precisó la especialista. Esta necesidad aparece incluso en estados de saciedad, poco después de haber comido.
Según Kovalskys, en situaciones de ansiedad o malestar emocional, “es el cerebro —donde residen receptores y circuitos asociados al placer— quien busca en la comida un recurso para calmar sensaciones de malestar emocional”.
Desde otra perspectiva complementaria, la licenciada en Nutrición especialista en trastornos alimentarios y magister en psicoinmunoneuroendocrinología Agustina Murcho (M.N 7888) señaló: “Desde la infancia, aprendemos a asociar la comida con premios, con frases como ‘si te portás bien, te doy un dulce’, con consuelo (‘vení, comé algo y se te pasa’) o con momentos de celebración. Estos aprendizajes quedan grabados en nuestra memoria emocional y pueden activarse, incluso sin darnos cuenta, cada vez que atravesamos una emoción intensa”.
Seis señales que indican que no se trata de hambre real
“La comida se vuelve una válvula de escape cuando buscamos alivio tras un día de trabajo o en soledad”, señaló Murcho (Freepik)
Murcho enumeró seis señales que pueden ayudar a reconocer cuándo el acto de comer está guiado por factores emocionales y no por una necesidad biológica:
Comer sin hambre real: “La persona ya no siente apetito, pero sigue comiendo. Tal vez algo en ella necesita calmarse, aunque claramente no es el estómago. Puede ser ansiedad, angustia o incluso una sensación de vacío”.
Buscar alivio emocional en la comida: “Este patrón suele aparecer cuando se ‘baja la guardia’: al volver del trabajo, durante el fin de semana, o cuando se está solo o sola y se busca una forma de relajarse. La comida se convierte en una válvula de escape”.
Comer sin identificar la emoción: “A veces la emoción no se reconoce con claridad. Puede ser aburrimiento, enojo, frustración, o una mezcla de todo. En lugar de conectar con lo que sentimos, lo tapamos con comida”.
Sentirse peor después de comer: “La comida no resolvió el problema original, y además dejó una sensación de culpa, bronca o frustración”.
Necesidad de algo específico: “Muchas personas aprendieron que algo dulce, salado o crocante podía traer consuelo, y ese aprendizaje se activa en momentos de estrés”.
Imposibilidad de detenerse: “Cuando la comida se convierte en un recurso emocional, no importa cuánto razonamiento se aplique: no se trata de fuerza de voluntad, sino de una dinámica emocional más profunda que necesita ser atendida con compasión y acompañamiento”.
Qué herramientas existen para detectar estos patrones
“El hambre real surge cuando baja la glucosa y el cuerpo lo registra”, explicó Irina Kovalskys (Freepik)
Según Kovalskys, la detección temprana de estos impulsos debe combinarse con educación nutricional desde la infancia. “Algunos niños nacen con una capacidad innata para autorregular sus necesidades de alimentos, energía y nutrientes, de un modo que podríamos considerar altamente biológico”, señaló. Pero otros tienen más dificultad para reconocer la saciedad o detener la ingesta cuando ya no tienen hambre.
Entre las estrategias que pueden ayudar a desarrollar una relación más saludable con la comida, Kovalskys mencionó: “respetar los espacios entre comidas, no forzar a terminar el plato, evitar usar alimentos como consuelo ante el llanto o la frustración, no permitir comer frente a pantallas o en el dormitorio, y ofrecer alimentos nutritivos para calmar el hambre”.
Murcho sumó otro nivel de análisis: “Vivimos en una cultura donde la comida está siempre al alcance, y donde se promueve comer por impulso, por ansiedad o por evasión. Publicidades, redes sociales, el ritmo laboral e incluso las reuniones sociales, muchas veces nos invitan a comer sin registro. Recuperar el contacto con nuestras señales internas —como el hambre y la saciedad— implica también cuestionar esos estímulos externos y reconectar con el cuerpo desde otro lugar”.
Técnicas como mindfulness, yoga o meditación ayudan a reconectar con las señales internas, según Kovalskys (Imagen Ilustrativa Infobae)
Además, Kovalskys recomendó prácticas complementarias para reconectar con el cuerpo: “Existen múltiples técnicas que invitan a la sedación natural y la conexión con la propia fisiología y cuyos mecanismos de acción ya están científicamente evidenciados, como el mindfulness, el yoga o la meditación”. No obstante, aclaró que “son colaboradores de la intervención nutricional y no reemplazan el adecuado psicodiagnóstico o la psicoterapia cuando es necesaria”.
Murcho, por su parte, sugirió repensar el acto de autocuidado: “Cuando el cuerpo pide ‘algo rico’, tal vez en realidad esté pidiendo descanso, ternura, contacto, distracción o simplemente un momento para uno mismo. Explorar otras formas de autocuidado —como caminar, respirar profundo, escribir lo que se siente o pedir contención— puede ayudar a responder a las emociones sin recurrir automáticamente a la comida”.
Qué son los fenotipos alimentarios y cómo ayudan a entender el comportamiento
La Escala de Fenotipos de Comportamiento Alimentario (EFCA) permite identificar cinco estilos desregulados de alimentación (Freepik)
Una herramienta que permite detectar patrones repetidos de alimentación emocional es la Escala de Fenotipos de Comportamiento Alimentario (EFCA), validada, entre otros expertos, por la médica especialista en Nutrición, directora del Centro Dra Katz y de la diplomatura de Obesidad en Universidad Favaloro y miembro de la Comisión Directiva de la SAN, Mónica Katz (MN 60164).
Consultada por este medio, la especialista explicó que “la EFCA identifica cinco estilos de alimentación que tienden a interferir con la autorregulación calórica”. Y enumeró:
Emocional/picoteador: uso de la comida como respuesta ante emociones negativas o refrigerios frecuentes fuera de las comidas principales.
Hedónico: ingesta estimulada por señales visuales, olfativas o por pensamientos placenteros.
Compulsivo: consumo rápido y excesivo en lapsos breves.
Hiperfágico: consumo de porciones excesivas o múltiples en una misma comida.
Desorganizado: saltear comidas o pasar largos períodos sin comer.
La necesidad de “algo rico” puede indicar un aprendizaje emocional que se activa en momentos de tensión o tristeza (Freepik)
“La subescala de hambre emocional permite saber si está alta o baja en estos parámetros, y lo informa rápida y claramente”, agregó Katz, quien destacó que esta herramienta “se está usando en países de habla hispana, en España, en Brasil, en Perú, en Ecuador; lo están usando muchísimo”.
El estudio, realizado en 300 personas adultas en Argentina, mostró alta fiabilidad y destacó la correlación positiva entre los puntajes obtenidos y el índice de masa corporal (IMC). Según los autores, esta herramienta puede ser útil como guía diagnóstica y para orientar estrategias terapéuticas personalizadas: “La evaluación periódica del fenotipo de la conducta alimentaria mediante la EFCA podría permitir orientar las estrategias terapéuticas hacia el rasgo conductual predominante que suele funcionar como barrera para la autorregulación de la ingesta calórica”.
Por qué detectar el hambre emocional puede ser clave para prevenir trastornos
Personalizar los tratamientos de alimentación según el fenotipo puede mejorar la eficacia y evitar recaídas, indica el estudio (Canva)
Los tratamientos tradicionales contra la obesidad suelen centrarse en la prescripción de dietas específicas, sin considerar las particularidades conductuales de cada persona. “Una gran parte de los enfoques de tratamiento ignoran la capacidad particular del individuo para autorregular la ingesta calórica”, subrayó el estudio del que Katz fue parte.
Este punto puede ser determinante en el éxito o fracaso de una intervención. Detectar el perfil dominante —emocional, hedónico, compulsivo, entre otros— permite ajustar el tratamiento a la necesidad real de cada persona, tanto en lo nutricional como en lo psicológico.
“Si una persona se siente identificada con estas señales, es fundamental que busque acompañamiento profesional”, aconsejó Murcho, para quien “un enfoque integral, que incluya tanto el trabajo con una nutricionista como con un profesional de la salud mental, puede ayudar a entender el vínculo con la comida, reconocer las necesidades reales y encontrar herramientas para gestionarlas de forma más saludable”.
El romero (Rosmarinus officinalis) es una planta aromática perenne originaria del Mediterráneo, utilizada durante siglos en la cocina y en la medicina popular. Hoy, investigaciones médicas comienzan a confirmar parte de sus efectos positivos sobre la salud.
Según el sitio especializado WebMD, el romero es una fuente destacada de manganeso, un nutriente esencial para el metabolismo y la coagulación sanguínea, así como de vitaminas del complejo B y compuestos fitoquímicos con funciones antioxidantes y antiinflamatorias.
Tal como señala Mayo Clinic, las plantas aromáticas y especias pueden realzar una comida o fusionar sabores para crear una experiencia única, pero también pueden reducir el uso de sal y grasas, con beneficios asociados a una mejor alimentación. En este contexto, el romero ocupa un lugar relevante gracias a su versatilidad culinaria y su riqueza nutricional.
Investigaciones demuestran que su aceite mejora esencial la memoria y el rendimiento cognitivo en adultos mayores – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un impulso para la concentración y el sistema nervioso
Uno de los efectos más estudiados del romero es su influencia en la función cognitiva. De acuerdo con WebMD, el aceite esencial de esta planta “mejoró significativamente el rendimiento cognitivo a los 20 minutos de su inhalación” en pruebas de aromaterapia.
Esta acción se atribuye a la presencia de ácido carnósico y rosmarínico, compuestos capaces de inhibir la degradación de la acetilcolina, un neurotransmisor fundamental en la memoria y el aprendizaje.
La AANMC (Association of Accredited Naturopathic Medical Colleges) también destacó que “consumir romero puede ayudar a prevenir la pérdida de memoria y a ralentizar el deterioro cognitivo asociado con la edad”, especialmente en adultos mayores. Además, inhalar su aroma puede “disminuir la somnolencia, estimular la actividad cerebral y mejorar el estado de ánimo”.
El uso del romero en productos capilares ayuda a combatir la alopecia sin los efectos secundarios de fármacos tradicionales (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un aliado para el crecimiento del cabello
El interés por el uso del romero se ha disparado en el ámbito de la cosmética capilar. En un estudio clínico citado por la Cleveland Clinic, se demostró que el aceite de romero fue tan eficaz como el minoxidil (Rogaine®) para estimular el crecimiento del cabello en personas con alopecia androgenética, sin los efectos secundarios de irritación que suelen asociarse al tratamiento farmacológico.
“La clave está en el ácido carnósico, que tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que ayudan a rejuvenecer los nervios y tejidos dañados del cuero cabelludo”, explicó la dermatóloga Shilpi Khetarpal, del Cleveland Clinic, en el podcast Health Essentials.
Según sus palabras: “Si aumentás el flujo sanguíneo al cuero cabelludo, le das al cabello los nutrientes que necesita para caer menos, crecer más y estar más saludable”.
Sus compuestos activos contribuyen a controlar la presión arterial y prevenir infartos según estudios recientes – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Fortalecimiento del sistema inmune y salud de la piel
El romero también ofrece beneficios para el sistema inmunológico gracias a su capacidad antimicrobiana. Según detalla WebMD, sus ácidos carnósico y rosmarínico poseen “propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas” que ayudan a prevenir infecciones y a fortalecer la capacidad del organismo para enfrentarlas.
Por otro lado, su uso tópico resulta útil para el tratamiento de inflamaciones cutáneas y musculares. La Wildwood Health, institución dedicada a la divulgación científica sobre remedios herbales, asegura que el romero “mejora el flujo sanguíneo hacia los músculos inflamados” y alivia el dolor en articulaciones. Esta acción antiinflamatoria lo convierte en una alternativa natural para aliviar tensiones sin los efectos secundarios de los medicamentos convencionales.
Regulador metabólico y cardiovascular
La capacidad del romero para modular procesos metabólicos también ha sido verificada. Investigadores de la Universidad de Massachusetts, citados por Wildwood Health, descubrieron que esta planta actúa como un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina (ACE), lo que reduce la producción de angiotensina II, una hormona que promueve la inflamación y la vasoconstricción. Este hallazgo sugiere que el romero puede ser útil en personas con hipertensión arterial.
Romero, una hierba aromática utilizada en la cocina y como remedio natural gracias a sus múltiples propiedades y beneficios. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Además, estudios preclínicos mostraron que el romero tiene “acción anti-trombótica significativa”, lo que podría reducir el riesgo de eventos cardiovasculares graves como infartos o accidentes cerebrovasculares. También se ha documentado su efecto sobre los niveles de glucosa y lípidos en sangre, con mejoras en la resistencia a la insulina, el perfil lipídico y el funcionamiento hepático en modelos animales.
Precauciones y advertencias
Pese a su perfil favorable, no todos los usos del romero son seguros. La Cleveland Clinic advierte que su aceite esencial no debe utilizarse durante el embarazo o la lactancia, ya que puede estimular contracciones uterinas o tener efectos adversos sobre el feto.
A su vez, Wildwood Health indica que dosis elevadas pueden causar efectos tóxicos como vómitos, espasmos o daño renal. Las personas con anemia por deficiencia de hierro o antecedentes de convulsiones también deben evitar su consumo en grandes cantidades.
Tanto el uso tópico como el oral deben realizarse bajo supervisión médica si se trata de dosis terapéuticas o extractos concentrados. Como norma general, el romero es seguro en su forma culinaria y puede incorporarse con facilidad en platos salados, infusiones y aceites caseros, según recomienda Mayo Clinic.
La Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (FENATTRANSC) llamó hoy al Gabinete de Transporte del Poder Ejecutivo a elaborar con carácter de urgencia un plan de medidas preventivas para hacer frente a los posibles efectos adversos que podría generar una escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo cual amenaza con afectar seriamente el suministro global de combustibles.
La entidad advirtió que la posible guerra y los ataques entre dichas potencias podrían derivar en un cierre del estratégico estrecho de Ormuz, ruta por donde transita casi la totalidad de los combustibles que consume la República Dominicana, importados desde los mercados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
“El país no puede esperar a que la crisis nos sorprenda, hay que anticipar escenarios y tomar decisiones estratégicas para evitar que un conflicto internacional desestabilice la economía dominicana”, declaró Mario Díaz, secretario general de FENATTRANSC.
Fenattransc propone que el Gabinete de Transporte, en coordinación con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, conforme una mesa de trabajo interinstitucional, donde participen técnicos y especialistas de las federaciones del transporte de pasajeros y cargas, así como representantes del empresariado vinculado al mercado de los combustibles.
Mario Diaz expresó su preocupación por la posibilidad de que un alza abrupta en los precios internacionales del petróleo derive en el aumento de los fletes de cargas de los productos agrícolas de producción nacional, los pasajes del transporte público y, en consecuencia, el encarecimiento de la cadena alimentaria, lo que afectaría directamente a los sectores más vulnerables de la población dominicana.
“Necesitamos asegurar, con tiempo, el abastecimiento de combustibles mediante la búsqueda de nuevos suplidores para garantizar nuestras fuentes de importación, también debemos estudiar mecanismos de estabilización de precios que impidan impactos en el transporte y el costo de vida del pueblo dominicano”, agregó Díaz.
Instó al Gobierno a actuar de manera proactiva y no reactiva, señalando que esta responsabilidad recae principalmente sobre el Gabinete de Transporte y el Ministerio de Industria Comercio y Mipymes como órganos coordinadores de las políticas de movilidad y logística nacional.
Diaz reiteró su disposición de colaborar con las autoridades en la elaboración y aplicación de las estrategias preventivas necesarias, y apeló al sentido de urgencia del Gobierno para proteger la economía nacional ante esta posible crisis de escala global.
El debate sobre si ciertos condimentos requieren refrigeración o pueden permanecer en la alacena suele ser frecuente en la cocina familiar. Contra lo que podría pensarse, la mayoría de las recomendaciones que aparecen en las etiquetas, como “refrigerar después de abrir”, responden más a la conservación de la calidad que a un riesgo sanitario inmediato, según expertos consultados por The New York Times.
El almacenamiento adecuado de productos como la miel, la kétchup, la manteca o la salsa de soja depende de factores como el contenido de sal, azúcar, acidez y la frecuencia de uso.
Etiquetas, mitos y secretos de los expertos
De acuerdo con científicos y especialistas citados por el medio norteamericno, la refrigeración ralentiza o detiene la descomposición, pero en muchos casos los bajos niveles de agua y los altos porcentajes de sal, ácido o azúcar inhiben la proliferación bacteriana.
Abby Snyder, profesora asociada de seguridad alimentaria microbiana de la Universidad de Cornell, explicó a The New York Times que el principal riesgo al no refrigerar estos productos es la pérdida de características como el color o el sabor, más que la aparición de peligros alimentarios.
Expertos aclaran que la mayoría de los condimentos no requieren refrigeración inmediata tras abrirse, salvo por calidad (Imagen Ilustrativa Infobae)
Carla Schwan, directora del Centro Nacional para la Conservación de Alimentos en el Hogar de la Universidad de Georgia, aconsejó una fórmula simple: si el producto se adquirió refrigerado, también debe almacenarse así en casa. Para muchos otros, elegir entre la alacena o el frigorífico depende de la frecuencia de uso y del gusto personal.
¿Cada cuánto abres el frasco? Frecuencia de uso, el factor olvidado
Lisa Cheng Smith, fundadora de Yun Hai, resumió el enfoque para los consumidores: si un condimento se utiliza seguido y no se estropea rápido, puede guardarse en la alacena. Aquellos que se usan sólo ocasionalmente, mejor almacenarlos en frío.
Además, se recomienda alejar los frascos de fuentes de calor y luz, y siempre usar utensilios limpios y secos para evitar contaminaciones. En lugares cálidos y húmedos, conviene consumir estos productos más rápido o ampliar el uso del refrigerador.
El manual definitivo
El almacenamiento adecuado de condimentos varía según el contenido de sal, azúcar, acidez y tipo de producto (Imagen Ilustrativa Infobae)
Al analizar los distintos condimentos, el artículo de The New York Times realizó un repaso exhaustivo de los modos de almacenamiento ideales para los alimentos básicos:
Manteca: puede mantenerse dos días a temperatura ambiente, especialmente la salada, antes de que pierda sabor.
Alcaparras: envasadas en salmuera o vinagre, requieren refrigeración tras abrir el frasco, siempre sumergidas en su líquido. Curadas en sal o secas, van en la alacena.
Chile crujiente: almacenarlo en frío ralentiza la oxidación y mantiene su sabor más tiempo. Refrigerar si el consumo es esporádico; alacena si se termina rápido.
Salsa de pescado: suficiente sal para resistir a temperatura ambiente luego de abierta, aunque puede oscurecer y perder sabor. Para largos periodos, refrigerar.
Miel:alacena, perfectamente cerrada y alejada de humedad. El frío acelera la cristalización.
Salsa picante:con vinagre se mantienen bien a temperatura ambiente; otras menos ácidas o caseras exigen refrigeración. El color puede degradarse fuera del frigorífico.
Mermeladas: el azúcar limita microbios, pero tras abrir deben refrigerarse siempre. Usar utensilios limpios y desechar frascos alterados.
Kétchup:seguro a temperatura ambiente tras abrir, pero el frío conserva mejor sabor y textura.
Kimchi: la fermentación lo preserva. El refrigerador detiene la actividad microbiana y fija el sabor. A temperatura ambiente, se intensifica sabor y textura.
Miel de maple:requiere refrigeración tras abrirse para evitar fermentación y moho. Si no hay espacio, puede congelarse.
Mayonesa:las comerciales pueden estar en la alacena de tres a seis meses. Caseras, por contener huevo crudo, deben mantenerse en frío. El calor altera la textura, la congelación separa la emulsión.
Miso: sin pasteurizar, refrigerado. Pasteurizado, alacena — aunque el frío conserva el sabor.
Mostaza:sal y vinagre la hacen muy estable fuera del frío, pero el sabor se mantiene mejor refrigerada.
Aceite:alacena, lejos de la luz y bien cerrado. Aceites delicados o en climas calurosos, mejor refrigerar.
Salsa de ostras:directamente al refrigerador, por espesantes como la maicena.
Crema de maní:alacena un período corto tras abrir; luego, refrigerar, sobre todo las naturales.
Encurtidos: si provienen de la sección refrigerada o tras abrir frascos de larga duración, guardar en frío, sumergidos en salmuera.
Salsa: caseras, refrigerador o congelador. Comerciales, en alacena, aunque el frío les prolonga la frescura.
Salsa de soja:su elevada salinidad evita la contaminación; artesanales o bajas en sodio se benefician de la refrigeración para mantener su sabor.
Tahini: principalmente en la alacena, boca abajo. Frigorífico da una textura más espesa.
Vinagres: generalmente en la alacena, lejos de la luz y calor. Las de baja acidez o sin pasteurizar pueden requerir refrigeración.
Salsa Worcestershire: por su alta sal y vinagre, puede estar a temperatura ambiente, aunque el refrigerador preserva el sabor si el consumo es esporádico.
Trucos de conservación que te ganan tiempo y sabor
El artículo de The New York Times ofrece una guía detallada para almacenar correctamente los condimentos más populares (Imagen Ilustrativa Infobae)
Entre las recomendaciones generales destacadas por The New York Times, se encuentran mantener los condimentos no perecederos en lugares frescos, secos y oscuros, evitar el calor de la estufa, y siempre emplear utensilios limpios para no introducir bacterias o humedad. Estas prácticas garantizan una mayor durabilidad y disfrute de cada uno de estos clásicos de la alacena, adaptando el almacenamiento según la naturaleza de cada condimento y los hábitos de consumo del hogar.
El consumo de sustancias psicoactivas en las etapas de concepción, embarazo y lactancia puede comprometer seriamente la salud del feto y del recién nacido.
Así lo indicó un documento elaborado por el Grupo de Consumos Problemáticos y el Comité de Estudios Fetoneonatales (CEFEN) de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), que detalla los posibles efectos adversos y resalta el rol del sistema de salud en la prevención de estas situaciones.
El informe, al que accedió Infobae en exclusiva, abordó los riesgos asociados al uso de sustancias como alcohol, marihuana, cocaína, éxtasis y ácido lisérgico.
El policonsumo de sustancias legales e ilegales incrementa el riesgo de infecciones y complicaciones en el recién nacido (Imagen Ilustrativa Infobae)
Efectos sobre el desarrollo del bebé y la salud materna
El texto subraya que no existe una dosis segura dentro de las sustancias psicoactivas: “Esto puede ser desencadenante de complicaciones obstétricas relacionadas a estas sustancias como la restricción de crecimiento intrauterino (RCIU), abortos, partos prematuros, eclampsia, entre otros trastornos; que pueden comprometer la vida del binomio siendo evitables y prevenibles, donde la importancia de los efectores de salud tiene un rol clave para evitar estas complicaciones”.
Los expertos precisan que estas sustancias suelen ser psicotrópicas, lo que permite su paso con facilidad tanto al cerebro como, en la mayoría de los casos, a la leche humana. De hecho, el documento advierte que su presencia puede “afectar el comportamiento de las personas que las consumen o provocar afecciones que representan un riesgo para el lactante como alteraciones en la talla y el perímetro cefálico, alteraciones en el neurodesarrollo, infecciones e incluso Síndrome de Muerte Súbita del Lactante”.
En esa línea, la doctora Guadalupe Albornoz, secretaria del CEFEN de la SAP, amplió: “Cuando hablamos de sustancias psicoactivas, tanto sintéticas como naturales, nos estamos refiriendo a sustancias como alcohol, marihuana, cocaína, éxtasis y ácido lisérgico, entre otras. Su uso, en cualquier medida -porque no hay una dosis segura con este tipo de productos- siempre va a atentar contra la salud del bebé y también contra la de la propia madre”.
Factores como embarazos adolescentes, malnutrición y bajo nivel educativo agravan los riesgos asociados al consumo de drogas en el embarazo (Imagen Ilustrativa Infobae)
Por su parte, la doctora Silvia Cabrerizo, secretaria del Grupo de Trabajo de Adicciones de la SAP, remarcó que se trata de sustancias “mayoritariamente psicotrópicas, que tienen la característica de ingresar con facilidad tanto al cerebro como, en la mayoría de los casos, a la leche humana; por eso también es una alerta para aquellas mamás que amamantan”.
Sandra Machado, médica neonatóloga prosecretaria del CEFEN, y autora del documento junto con las doctoras Albornoz y Cabrerizo, sumó que este tipo de adicciones “generalmente están asociadas a condiciones ambientales y a determinadas características de la persona que contribuyen a aumentar aún más el riesgo para la salud del bebé”, entre las que enumeran los embarazos adolescentes, bajos niveles de educación, malnutrición y un control prenatal inadecuado, entre otros factores.
Más allá del tipo de droga, el documento de la SAP advierte que en muchas ocasiones se observa un policonsumo que incluye sustancias legales nocivas, como el tabaco y el alcohol, que llevan a incrementar conductas de riesgo que predisponen también a contraer infecciones como el VIH o hepatitis B y C.
No existe una dosis segura de sustancias psicoactivas en el embarazo, según expertos de la SAP (Imagen Ilustrativa Infobae)
“En todos los casos descriptos, las personas recién nacidas tienen un alto riesgo de sufrir diversos problemas médicos, psicológicos y del desarrollo”, coincidieron los especialistas.
Para enfrentar esta realidad, las autoras sostienen que se requiere un enfoque con múltiples disciplinas.
Así lo repasó Albornoz: “En estos casos, para la atención tanto del bebé como de la mamá, es fundamental un abordaje multidisciplinario, que incluya profesionales de ginecología, obstetricia, neonatología, pediatría, toxicología, salud mental y servicios sociales”.
En relación a la lactancia, el texto plantea con claridad que si existen estudios que confirman el consumo activo, se debe proceder con cautela. “Ante la presencia de estudios que confirmen el consumo activo, es importante suspender la lactancia hasta evaluar la situación de la madre, de su bebé, la situación que van a afrontar al alta, la red probable de contención social y familiar y que ambos presenten una evolución clínica, de salud mental y toxicológica estables”, sostuvo la doctora Cabrerizo.
La SAP recomienda un abordaje multidisciplinario y sin estigmatización para madres con consumo problemático de sustancias (Imagen Ilustrativa Infobae)
A su vez, Albornoz añadió que “se deben considerar los beneficios documentados de la leche humana y sopesarlos cuidadosamente frente a los riesgos asociados con la sustancia a la que el bebé puede estar expuesto durante la lactancia. Idealmente, cuando existe consumo problemático de sustancias se debería ofrecer una atención médica integral desde el período preconcepcional y el embarazo”.
De este modo, el documento apunta a una mirada más amplia, vinculada al acompañamiento durante la crianza y la necesidad de eliminar enfoques punitivos. “Para una persona con esta problemática, asumir las tareas de crianza es una oportunidad de transformación y de salida en relación con el abandono de las prácticas de consumo que merecen ser acompañadas. Contar con equipos de salud capacitados, con perspectiva de género, con un abordaje integral para cuidar y acompañar a estas personas y su contexto durante el embarazo, parto, postparto y crianza, que no mantenga actitudes punitivas, permite, en muchos casos alcanzar los objetivos de estas madres”.
A su turno, Machado postuló que es fundamental “trabajar en la prevención del consumo problemático desde la niñez y la adolescencia, para alcanzar el momento de la concepción de la manera más saludable”.
La prevención del consumo de drogas debe comenzar en la niñez y la adolescencia para proteger la salud materno-infantil (Imagen Ilustrativa Infobae)
En ese sentido, en el documento, las expertas divulgaron que, idealmente, “cuando existe consumo problemático de sustancias, se debería ofrecer una atención médica integral desde el período preconcepcional y el embarazo, pero esto no siempre está garantizado. El trabajo de acompañar, monitorear, evaluar el contexto que permita observar el cambio positivo en las madres o el riesgo de perpetuarse en conductas repetitivas es un verdadero desafío”.
“El enfoque de salud por cursos de vida nos convoca a trabajar en la prevención del consumo problemático desde la niñez y la adolescencia, para alcanzar el momento de la concepción de la manera más saludable”, concluyeron desde la SAP.
Un dolor persistente, un cambio en la piel o un mal descanso nocturno pueden parecer síntomas menores, pero también podrían señalar un problema de salud más serio en los hombres.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierte que la salud masculina “ha comenzado a atraer más atención a medida que surgen evidencias de las tendencias epidemiológicas diferenciales entre hombres y mujeres, en particular con respecto a la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles (ENT) y la morbilidad relacionada con los malos comportamientos de búsqueda de salud, la salud mental y la violencia, incluyendo lesiones y homicidios”.
Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) también insisten en la importancia de los controles: “Aunque uno se sienta sano, las revisiones periódicas de salud (como mediciones de la tensión arterial, análisis de glucosa en sangre o revisiones de próstata) son esenciales para detectar a tiempo posibles problemas y mantener una buena salud”.
Algunos síntomas, aunque comunes o esporádicos, podrían ser señales de alerta. Aquí, un repaso por algunos de ellos.
El cáncer de próstata suele no presentar síntomas en sus etapas iniciales, sin embargo, cuando aparecen pueden incluir sangre en la orina, mayor frecuencia urinaria o dificultad para iniciar la micción (Imagen Ilustrativa Infobae)
1- Problemas al orinar
La necesidad de orinar con frecuencia puede ser un signo de alerta, en algunos casos. ¿Qué relación podría tener con el cáncer de prostata? Según Mayo Clinic, esta enfermedad es una proliferación de células que comienza en la próstata, una pequeña glándula que ayuda a producir el semen y se encuentra justo debajo de la vejiga, como parte del sistema reproductor masculino. En sus primeras etapas, suele no presentar síntomas.
“La mayoría de los tipos de cáncer de próstata se detectan en una etapa temprana. Esto significa que el cáncer se encuentra solamente en la próstata. En general, un cáncer de próstata en etapa temprana no causa síntomas”, divulgan desde Mayo Clinic,
Sin embargo, cuando los signos aparecen, la entidad médica indica que pueden incluir:
Sangre en la orina, que puede hacer que la orina tenga un color rosa, rojo o similar al de una gaseosa cola.
Sangre en el semen.
Necesidad de orinar con mayor frecuencia.
Dificultad para iniciar la micción.
Levantarse con más frecuencia a orinar por la noche.
La salud masculina incluye afecciones específicas como la baja de testosterona o el cáncer prostático, ambos cuadros requieren diagnóstico clínico oportuno para evitar deterioros a largo plazo (Imagen Ilustrativa Infobae)
2- Cambios en la piel
Desde la American Cancer Society sostienen que casi todos los casos de cáncer de piel “pueden ser tratados eficazmente si son detectados en sus etapas iniciales, por lo que es importante saber a qué hay que estar atento”. Y remarcan que “hay muchos tipos de cáncer de piel donde cada uno puede lucir distinto”.
Los carcinomas de células basales son más frecuentes en varones. “Los hombres son más propensos que las mujeres a desarrollar los carcinomas de células basales, aunque es importante que cualquiera que note algún punto en su piel que luzca inusual lo someta a revisión con un médico”, alertan. También agregan que “los carcinomas de células basales de mayor tamaño puede que contengan puntos de supuración o que formen costra”.
3- Ronquidos: un ruido que puede esconder más que cansancio
¿Quién no ha roncado alguna vez? Pero cuando se vuelve habitual, puede ser señal de un trastorno. Mayo Clinic define los ronquidos como “el sonido ronco o fuerte que se produce cuando el aire pasa por los tejidos relajados de la garganta y hace que estos vibren mientras respiras”. Y precisa que casi todas las personas “roncan de vez en cuando, pero para algunas esto puede ser un problema crónico”.
Pausas respiratorias mientras se duerme, somnolencia diurna y presión alta son síntomas que, combinados con ronquidos, ameritan una consulta médica para descartar apnea del sueño o trastornos similares (Freepik)
Los hombres, según Mayo Clinic, “tienen más probabilidades de roncar o tener apnea del sueño que las mujeres”.
Aunque no todos los casos de ronquido implican apnea obstructiva del sueño (AOS), advierten que si se presentan ciertos síntomas, conviene consultar. Algunos de ellos son:
Pausas de respiración presenciadas durante el sueño.
Somnolencia excesiva durante el día.
Dificultad para concentrarse.
Dolores de cabeza por la mañana.
Dolor de garganta al despertar.
Sueño intranquilo.
Jadeo o ahogo por la noche.
Presión arterial alta.
Dolor en el pecho por la noche.
Tu ronquido es tan fuerte que interrumpe el sueño de tu pareja.
4- Dolor en el pecho
Los ataques cardíacos afectan a los hombres a edades más tempranas que a las mujeres, de acuerdo con Harvard Health. Un infarto se desencadena cuando el flujo de sangre hacia el corazón se bloquea o reduce de forma severa, generalmente por acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias en las arterias coronarias.
Los especialistas de MedlinePlus señalan que muchas enfermedades que afectan a los hombres, como las cardíacas o el cáncer de colon, pueden prevenirse mediante controles clínicos regulares (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los síntomas más frecuentes, según los expertos de Harvard, son los siguientes:
Dolor en el pecho que puede sentirse como presión, opresión, dolor, o sensación opresiva o de dolor.
Dolor o molestias que se propagan al hombro, al brazo, a la espalda, al cuello, a la mandíbula, a los dientes o, a veces, a la parte superior del abdomen.
Sudor frío.
Fatiga.
Acidez estomacal o indigestión.
Aturdimiento o mareos repentinos.
Náusea.
Falta de aire.
5- Disfunción eréctil: un síntoma que puede indicar otras condiciones
Los expertos de Cleveland Clinic explican que la disfunción eréctil (DE) es la incapacidad de lograr o mantener una erección el tiempo suficiente para tener relaciones sexuales. Las causas pueden incluir problemas vasculares, trastornos neurológicos, aspectos de salud mental o lesiones. También pueden estar relacionadas con el consumo de alcohol, sustancias, ciertos tratamientos o medicamentos.
Entre las razones por las que los varones acceden menos al sistema sanitario se encuentran el consumo de alcohol, la toma de decisiones riesgosas y el retraso en las consultas médicas (Imagen Ilustrativa Infobae)
La misma entidad de salud recomienda que si un hombre tiene dificultades para lograr o mantener una erección, es una buena idea programar una cita con un proveedor de atención médica para conversar sobre el tema.
6- Protuberancia o bulto en los testículos
Mayo Clinic señala que el cáncer testicular es una proliferación de células que comienza en los testículos, que se encuentran en el escroto. Este último es un saco de piel flácida que se encuentra debajo del pene. Los testículos producen esperma y la hormona testosterona.
El primer signo suele ser una protuberancia o bulto. Según Mayo Clinic, “las células cancerosas pueden crecer rápidamente. A menudo, se diseminan del testículo a otras partes del cuerpo”. A pesar de esto, se trata de un cáncer altamente tratable: “Los tratamientos dependen del tipo de cáncer testicular que tengas y de cuánto se diseminó. Los tratamientos comunes incluyen cirugía y quimioterapia”.
Chequeos regulares, la clave para la salud y el bienestar
Muchas afecciones que afectan a la salud masculina se pueden abordar con un diagnóstico temprano (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un panorama más amplio lo ofrece MedlinePlus, el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Allí se indica que la mayoría de los hombres “tienen que prestar más atención a su salud”. Es que en comparación con las mujeres, destacan que son más propensos “a fumar y beber, tomar decisiones poco saludables o riesgosas y retrasar chequeos regulares o atención médica”.
Además, hay condiciones que afectan exclusivamente a los hombres, como el cáncer de próstata o los niveles bajos de testosterona.
Desde MedlinePlus concluyen que muchos de los principales riesgos de salud que enfrentan los hombres, “como el de cáncer del colon o enfermedades cardiacas, pueden prevenirse y tratarse con un diagnóstico anticipado. Hay pruebas que pueden determinar enfermedades en forma temprana, cuando es más fácil tratarlas. Es importante someterse con regularidad a los exámenes médicos necesarios”.
La Policía Nacional, en coordinación con el Ministerio Público, profundiza las investigaciones en torno a un hecho ocurrido la mañana de este lunes en una estación de gasto de combustible ubicada en la avenida Hermanas Mirabal, en el municipio Santo Domingo Norte, donde resultaron fallecidos un raso de esta institución y un civil, quienes se dispararon mutuamente durante un conflicto originado por un turno en la fila para abastecerse.
Las víctimas son el raso Jhon Abenicio Rodríguez, de 27 años, y el señor Santos Nicolás Camacho Almonte, de 47, quienes, según las informaciones preliminares, sostuvieron una fuerte discusión que derivó en un intercambio de disparos con consecuencias fatales para ambos.
El alistado se trasladaba en una motocicleta marca Bajaj Platina 100, negra, mientras que el civil iba a bordo de un vehículo tipo furgoneta marca Nissan Urvan, blanca.
De inmediato, agentes de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) y de la Policía Preventiva se trasladaron al lugar, donde fue acordeonada la escena para la recolección de evidencias y la realización del debido levantamiento de los cuerpos.
Las autoridades indicaron que se están agotando todos los protocolos correspondientes de investigación, incluyendo la revisión de cámaras de vigilancia, entrevistas a testigos y el análisis balístico de las armas involucradas, a fin de esclarecer las circunstancias reales en las que ocurrió este lamentable suceso.
El presidente de la Comisión Especial de Industria y Comercio de la Cámara de Diputados, Charles Mariotti Junior y los senadores oficialistas, Rafael Boron Duluc, Dagoberto Rodríguez, así como Augusto Velasquez, hicieron un llamado al Gobierno para que busque nuevos proveedores de combustibles, ante el conflicto bélico en Medio Oriente, marcado por los bombardeos entre Irán, Israel y los Estados Unidos.
Los congresistas advirtirón que esta situación podría incidir en el precio del barril de petróleo, así como en las tarifas de los pasajes aéreos. Debido a que por el estrecho de Ormuz cruzan el 20 por ciento de los bosques petrolero que abastecen el mercado mundial.
En ese orden el Diputado Charles Mariotti Junior explicó que se deben tomar las medidas necesarias antes de que los efectos comiencen a sentirse en la economía dominicana.