En el marco del Congreso Mundial de Derecho (World Law Congress) al participar como panelista en calidad de expresidenta del Fondo para las Víctimas de la Corte Penal Internacional Minou Tavárez Mirabal, llamó a reforzar la justicia internacional y los derechos humanos frente a los actuales desafíos globales.
Al abordar el presente, Tavárez Mirabal advirtió sobre los retrocesos en derechos humanos a nivel global, incluyendo las políticas migratorias en Estados Unidos bajo el mandato del presidente Donald Trump. Denunció la retórica xenófoba, la separación de familias y las condiciones inhumanas en centros de detención como amenazas a la democracia y a los valores de justicia y dignidad.
“La justicia internacional, los derechos humanos y la democracia son un tesoro que nos pertenece a todos. No debemos darlos por sentados”, manifestó, haciendo un llamado a defender colectivamente los principios que sostienen una convivencia digna y equitativa.
Durante su intervención la política y activista vinculó las raíces históricas de la lucha por la dignidad humana con los desafíos actuales que enfrenta el sistema internacional de justicia, destacando el papel esencial del Fondo Fiduciario para las Víctimas (TFV) de la Corte Penal Internacional, el cual, según explicó, complementa la acción penal proporcionando reparaciones que reconocen el sufrimiento, la resiliencia y las injusticias sufridas por víctimas de crímenes graves, en particular violencia sexual y de género. “Las reparaciones no son solo compensación. Son reconocimiento, rehabilitación, restitución y garantías de no repetición”, afirmó.
La dirigente subrayó que estas acciones contribuyen directamente al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16, que busca sociedades más justas, pacíficas e inclusivas. Afirmó que las víctimas que reciben reparaciones muestran mayor confianza en las instituciones, elemento clave para la estabilidad democrática.
El evento sirvió como una plataforma para reflexionar sobre el rol de los Estados, los sistemas de justicia y las academias en la protección de los derechos humanos y la consolidación de una justicia verdaderamente global.
enny Atkinson, actual dirigente de los Cavaliers de Cleveland, fue galardonado este lunes con el prestigioso Trofeo Red Auerbach, que lo acredita como el Entrenador del Año de la NBA 2025. El anuncio lo posiciona por encima de otros finalistas de alto calibre como J.B. Bickerstaff y Ime Udoka.
Atkinson llevó a los Cavaliers a una histórica marca de 64-18 en la temporada regular, incluyendo un arranque de 15 victorias consecutivas y tres rachas ganadoras de al menos 12 partidos. Bajo su liderazgo, el equipo finalizó con el mejor récord de la Conferencia Este, consolidando una temporada de gran éxito tras asumir el cargo luego de la salida de Bickerstaff.
“Me metí en esto… es un poco de suerte también, ¿verdad?”, comentó Atkinson al conocer la noticia.
En un esfuerzo por mantenerse activos durante la crianza temprana, muchos padres optan por correr acompañados de sus hijos pequeños en cochecitos. Esta práctica, cada vez más habitual en parques y caminos urbanos, parece ofrecer una solución efectiva para conciliar el ejercicio físico con la vida familiar. El medio The Washington Post analizó el fenómeno con posturas especializadas.
Sin embargo, detrás de su aparente simplicidad se esconde una compleja interacción biomecánica que impacta directamente en la salud del adulto que empuja el cochecito. A la vez, el tipo de vehículo utilizado marca la diferencia entre una actividad segura y otra potencialmente riesgosa para el bebé.
Diversos estudios comienzan a arrojar luz sobre los verdaderos efectos de esta actividad y advierten sobre los peligros de emplear modelos no diseñados específicamente para correr.
Los cochecitos de jogging ayudan a reducir el impacto corporal en corredores (Archivo)
Durante los últimos años, la mayoría de las investigaciones y normativas sobre cochecitos de bebé priorizaron la seguridad infantil. Sin embargo, poco se exploró sobre cómo esta actividad afecta al adulto que corre. Con esta inquietud, dos investigadores en biomecánica fundaron el laboratorio Biomechanics and Gait Evaluation Laboratory (BaGEL), con el objetivo de analizar el impacto real de correr con un cochecito.
Los especialistas partieron de una constatación; lesiones por sobreuso como las fracturas por estrés o la rodilla del corredor son comunes entre quienes practican running. Si empujar un cochecito altera la mecánica corporal, podría también modificar el riesgo de estas lesiones.
A partir de esa premisa, se propusieron estudiar los cambios sutiles —pero significativos— que introduce esta práctica en el patrón de carrera.
Metodología de los estudios
El equipo de BaGEL convocó a corredores adultos saludables y los hizo participar de una serie de pruebas en condiciones controladas. Cada participante corrió en dos escenarios distintos: con y sin cochecito. Utilizaron tecnología de captura de movimiento de alta velocidad, similar a la que emplea la industria cinematográfica o de videojuegos, junto con placas de fuerza que registraron el impacto de cada zancada sobre el suelo.
Los datos recolectados permitieron analizar con precisión cómo varía el patrón biomecánico en ambas situaciones, midiendo variables clave como la fuerza de impacto, el movimiento del torso, la torsión en las piernas y la postura general del cuerpo.
Cochecitos convencionales no ofrecen suficiente seguridad para los padres y sus bebés (REUTERS)
Hallazgos y consejos claves
Los resultados evidenciaron una paradoja biomecánica. Por un lado, los corredores que empujaban un cochecito experimentaron un 16% menos de fuerza de impacto con cada paso. Este descenso se explica porque parte de la carga se transfiere a través del manillar y las ruedas del cochecito, reduciendo el estrés directo sobre las piernas.
Al mismo tiempo, el estudio detectó un aumento del 36% en la torsión —la fuerza de giro— entre el pie y el suelo. Este tipo de carga es particularmente peligrosa porque se relaciona con las fracturas por estrés en la parte inferior de las piernas.
Según los investigadores, el incremento se debe en parte a que los brazos del corredor no se mueven libremente como en una carrera normal. Sujetar el manillar limita la rotación natural del torso, lo que reduce la capacidad de contrarrestar la torsión que ocurre en cada paso.
Además, los corredores que empujaban el cochecito tendieron a inclinarse hacia adelante unos seis grados más de lo recomendado. Aunque una ligera inclinación puede ser beneficiosa, un exceso puede alterar la alineación corporal, desplazar el centro de masa y aumentar el riesgo de desequilibrios musculares o dolores lumbares.
El propio equipo de investigación brindó recomendaciones prácticas para reducir los riesgos detectados. Una de ellas es acortar ligeramente la zancada y mantener una postura lo más neutral posible, evitando inclinaciones excesivas, sobre todo en pendientes. También se aconseja elegir modelos con manillares ajustables, lo cual ayuda a evitar posturas forzadas cuando el cochecito queda demasiado bajo.
Ajustar adecuadamente el manillar evita inclinaciones perjudiciales al empujar cochecitos (REUTERS)
Razones para evitar cochecitos convencionales
El uso de cochecitos comunes —pensados para paseos tranquilos, no para correr— representa un riesgo significativo. Carecen de sistemas de suspensión adecuados, lo que expone al bebé a sacudidas perjudiciales, especialmente en superficies irregulares. La falta de amortiguación puede tener un impacto negativo en la columna en desarrollo del niño.
Los modelos tradicionales tienen ruedas delanteras giratorias, diseñadas para facilitar el giro, pero peligrosas a alta velocidad. En cambio, los cochecitos de jogging permiten bloquear la rueda delantera, lo que previene oscilaciones que podrían derivar en un vuelco.
También se recomienda que el cochecito tenga frenos de mano o, al menos, correa de seguridad para la muñeca, lo que ayuda a mantener el control durante descensos.
os modelos con ruedas bloqueables previenen accidentes por oscilaciones a alta velocidad (EFE)
Investigaciones futuras
Las investigaciones realizadas por BaGEL se desarrollaron sobre una superficie plana y en condiciones controladas. Por eso, los expertos planean nuevas fases que incorporen terrenos irregulares, pendientes y distintos estilos de empuje, como correr con una sola mano o alternar impulsos cortos con carrera libre.
También se explorarán diseños alternativos de cochecitos, como los modelos manos libres o los que se arrastran desde atrás, con el objetivo de identificar si permiten mantener una forma de carrera más natural. A largo plazo, los expertos buscan evaluar si el uso del cochecito modifica los hábitos de entrenamiento y la motivación de los corredores.
En ciertos momentos del año, millones de personas enfrentan los efectos típicos de las alergias estacionales: estornudos, ojos irritados, congestión nasal. Pero estos síntomas clásicos pueden ser apenas la punta del iceberg.
Según especialistas en inmunología y alergología citados por Time, existen manifestaciones menos obvias que suelen confundirse con infecciones o condiciones no relacionadas, lo que retrasa el diagnóstico adecuado.
“La gente tiene ideas preconcebidas sobre lo que son las alergias”, explica la doctora Purvi Parikh, del NYU Langone Health. “Pero hay muchas manifestaciones más allá de los ojos llorosos o los estornudos. A menudo imitan infecciones, y muchos creen estar enfermos cuando en realidad se trata de una reacción alérgica”, especifica.
Ruidos extraños y oídos tapados
Uno de los síntomas atípicos más comunes es la sensación de oídos tapados sin razón aparente. Esto ocurre porque el oído, la nariz y la garganta están conectados a través de una misma vía, y la congestión nasal puede extender sus efectos. En palabras de Parikh, una vez iniciado el tratamiento adecuado, “la molestia auditiva desaparece”.
Otro fenómeno frecuente, sobre todo en niños, son los ruidos involuntarios como gruñidos, carraspeos o resoplidos, causados por el goteo posnasal.
Según la doctora Cindy Salm Bauer, del Phoenix Children’s Hospital, estos sonidos persistentes pueden parecerse a tics nerviosos, pero suelen mejorar significativamente al tratar las alergias.
La sensación de oídos tapados suele ser un síntoma atípico relacionado con la congestión nasal (Freepik)
Sangrados nasales y marcas visibles
Los sangrados en la nariz, en especial en niños, son una respuesta frecuente al esfuerzo excesivo al sonarse o rascarse. Bauer advierte que muchos utilizan sprays nasales de manera incorrecta, lo cual agrava la irritación.
La recomendación médica es apuntar el aerosol hacia el costado de la nariz, no hacia el centro.
Otra manifestación visible es la aparición de un pliegue horizontal en la nariz, conocido como “saludo alérgico”, causado por frotarse repetidamente. En algunos casos, puede adquirir formas peculiares según los movimientos del paciente, detalla el doctor Jeffrey Chambliss, del UT Southwestern Medical Center.
Síntomas en la piel y en la boca
La piel también puede ser un campo de batalla para quienes sufren de alergias. Según Parikh, las erupciones más comunes son urticaria (ronchas rojas y elevadas) y eccema (piel seca e inflamada).
Ambos casos responden a antihistamínicos o cremas con hidrocortisona, aunque es recomendable consultar a un especialista si no hay mejoría.
Por su parte, el síndrome de alergia oral —también llamado síndrome de alergia cruzada— se presenta cuando el organismo confunde ciertas frutas o verduras con los pólenes a los que ya es sensible.
Un ejemplo frecuente ocurre en personas alérgicas al polen del abedul, que experimentan picazón en la boca al consumir manzanas o pepinos. Cocinar estos alimentos, según Chambliss, suele neutralizar la reacción.
La piel, un indicador clave de reacciones alérgicas en el organismo (Imagen Ilustrativa Infobae)
Cansancio extremo y círculos oscuros
El impacto en la calidad del sueño es otro síntoma subestimado. La doctora Karen Kaufman señala que muchos pacientes llegan a su consulta sin saber que su fatiga crónica se debe a congestión nocturna, ronquidos o respiración bucal. Esta alteración del descanso repercute en la concentración, el estado de ánimo e incluso en el comportamiento de los niños.
Los círculos oscuros bajo los ojos, similares a un moretón, también están relacionados con la congestión nasal alérgica. La inflamación dificulta el drenaje adecuado de sangre en esa zona, generando una coloración azulada que mejora al aliviarse los síntomas generales.
Mal aliento y confusión diagnóstica
Finalmente, uno de los signos más ignorados es el mal aliento persistente. La mucosidad acumulada en la parte posterior de la garganta, sumada a la respiración bucal, crea un ambiente ideal para bacterias causantes del mal olor.
A pesar de que no está vinculado con la higiene bucal, muchas personas no relacionan este síntoma con una alergia.
Identificar estas señales atípicas es clave para evitar tratamientos erróneos o innecesarios. Frente a síntomas persistentes o extraños, los especialistas recomiendan consultar a un alergólogo para determinar la causa real y establecer un tratamiento eficaz.
Las infusiones de hierbas siempre ocuparon un lugar privilegiado en las prácticas medicinales populares de diversas culturas. Hoy, algunas de esas costumbres resurgen respaldadas por estudios y opiniones de expertos en salud. Un ejemplo es el té de diente de león, que se destaca como un aliado natural en la lucha contra la inflamación y la hinchazón abdominal. Esta planta silvestre encierra propiedades que podrían tener un impacto significativo en el bienestar digestivo y sistémico.
La hinchazón, según Elizabeth Katzman, nutricionista funcional (FDN-P) y presidente de JustaThawt, es una “sensación incómoda de plenitud y rigidez en el abdomen”, que muchas veces se acompaña de distensión visible, es decir, de un aumento del tamaño del estómago. Aunque esta molestia puede parecer trivial o pasajera, para muchas personas representa una condición recurrente que afecta su calidad de vida.
A su vez, Katzman señala que entre las principales causas, las intolerancias alimentarias, se encuentra el estreñimiento, comer de forma apresurada, trastornos digestivos, desequilibrios hormonales y el consumo de alimentos que favorecen la formación de gases. Esta multiplicidad de orígenes hace que encontrar un remedio efectivo no siempre sea sencillo. En ese contexto, las propiedades del diente de león emergen como una alternativa que combina tradición y aval científico.
Propiedades del té de diente de león
El diente de león, conocido científicamente como Taraxacum officinale, crece en casi cualquier región del planeta. Aunque toda la planta es comestible —desde la flor hasta la raíz—, para preparar la infusión que actúa como tónico digestivo, se utilizan principalmente las hojas y, en algunos casos, las raíces molidas.
El mecanismo que posiciona al té de diente de león como un remedio eficaz frente a la hinchazón tiene que ver con su potencial efecto diurético. Según explica Tara Schmidt, dietista principal en la Clínica Mayo Diet, esta infusión “podría tener un efecto diurético, es decir, un aumento en la producción de orina”.
Esa capacidad para favorecer la eliminación de líquidos convierte al té en una herramienta útil para aliviar la hinchazón derivada de la retención de agua, sobre todo en contextos de alta ingesta de sodio. Esta propiedad diurética lo hace particularmente eficaz para reducir la hinchazón causada por la retención de agua, afirma Katzman, reforzando esta noción.
Los beneficios potenciales del té de diente de león incluyen propiedades digestivas, diuréticas y antioxidantes. (Freepik)
Beneficios adicionales
Más allá de su acción desinflamatoria inmediata, el té de diente de león suma beneficios vinculados a la salud hepática y digestiva. Katzman detalla que la raíz de la planta, históricamente utilizada como “tónico para el hígado”, podría “aumentar el flujo de bilis”, lo que redundaría en un mejor proceso de desintoxicación hepática. Esto, a su vez, podría impactar positivamente en afecciones cutáneas y oculares.
En el plano digestivo, su ingesta podría “mejorar el apetito, aliviar molestias digestivas leves y posiblemente aliviar el estreñimiento”, lo que sugiere una aplicación más amplia para quienes padecen desequilibrios gastrointestinales crónicos. El perfil nutricional de la planta refuerza aún más estos aportes: contiene altos niveles de vitamina A en forma de beta-caroteno, así como flavonoides, ácidos fenólicos y minerales diversos. Estos compuestos antioxidantes no solo contribuyen a contrarrestar el daño celular y el estrés oxidativo, sino que también ofrecen beneficios antiinflamatorios sistemáticos.
El contenido de polifenoles del diente de león también atrajo la atención de investigadores por su potencial incidencia positiva en la salud cardiovascular. Aunque aún se requieren más estudios clínicos para establecer vínculos directos, se considera que su consumo podría integrarse en una dieta orientada a la prevención de enfermedades crónicas.
Recomendaciones y precauciones para su consumo
El momento de consumo del té de diente de león también puede influir en su efectividad. Para quienes presentan síntomas inflamatorios ocasionales, sugiere beber una taza justo antes o después de una comida que se sospeche pesada o generadora de gases. En personas que padecen retención de líquidos, algunos especialistas recomiendan incluso su ingesta antes de acostarse, ya que al despertar podrían percibir una disminución en la sensación de hinchazón. Esta práctica también se asocia con los efectos antioxidantes del beta-caroteno, que actúa durante el descanso nocturno.
Sin embargo, no todos los organismos responden del mismo modo al té de diente de león. Por esa razón, los profesionales de la salud insisten en la importancia de consultar previamente con un médico antes de incorporarlo de forma regular. Esto se vuelve especialmente relevante en pacientes que toman medicamentos como litio, anticoagulantes, ciertos antibióticos, diuréticos o fármacos para la presión arterial y el corazón, ya que podrían producirse interacciones adversas.
(EFE).- Al menos 14 personas murieron y otras 16 resultaron heridas en las últimas 48 horas por las fuertes lluvias y tormentas en el oeste de la India, que han provocado inundaciones y daños en hogares, mientras la alerta roja se mantiene este martes en algunos distritos del estado de Gujarat.
La mayoría de los fallecimientos tuvieron lugar el lunes en varios distritos de esta región, debido a la caída de árboles, electrocución, derrumbe de partes de viviendas o caída de relámpagos, informó a EFE el funcionario del Centro de Operaciones de Emergencia del Estado, Aman Nayad.
Sin embargo, también se registró la muerte de una persona por la caída de un rayo el domingo.
Gujarat ha experimentado fuertes tormentas y lluvias en los últimos días, que han dejado árboles arrancados, postes de electricidad caídos y viviendas con daños en distritos como Kheda, Gandhinagar, Mehsana, y Vadodara.
Los distritos de Amreli, Bhavnagar, Bharuch y Surat, en el oeste de Gujarat y todos ellos costeros, se encuentran este martes en alerta roja por fuertes lluvias y tormentas, según el Departamento de Meteorología de la India (IMD).
La gran mayoría del resto del estado se mantiene bajo alerta naranja hasta el viernes, cuando la autoridad meteorológica prevé que disminuya su intensidad.
La mayor parte de la India experimenta en los últimos días intensas precipitaciones y tormentas. Una tormenta de viento, lluvia y polvo en Nueva Delhi se cobró la vida de cuatro personas la semana pasada.
Aunque los episodios de fuertes lluvias están más asociados a la época del monzón, que suele comenzar a partir de mediados de junio, también ocurren con relativa frecuencia fuera de temporada.
Al menos 80 personas murieron a principios de abril en el estado norteño de Bihar por una tormenta con actividad eléctrica y lluvias.
En un contexto donde la prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles continúa en ascenso, las investigaciones sobre factores modificables como la dieta adquieren un lugar central. Un estudio reciente publicado en la revista Nutrients en abril de 2025 ofrece evidencia concreta sobre cómo ciertos componentes alimentarios influyen directamente en los niveles de inflamación del organismo.
El trabajo sugiere que consumir más fibra y proteínas de origen vegetal podría estar vinculado a una reducción de los marcadores inflamatorios en la sangre, mientras que una dieta rica en proteínas animales y pobre en fibra se asocia con mayores niveles de inflamación.
Una dieta proinflamatoria y sus consecuencias
La inflamación es una respuesta biológica necesaria para la reparación de tejidos y la defensa frente a infecciones. Sin embargo, cuando se sostiene en el tiempo, se convierte en inflamación crónica, un proceso silencioso pero profundamente perjudicial. Esta forma persistente de inflamación se relaciona con una mayor incidencia de enfermedades como cardiopatías, ciertos tipos de cáncer, diabetes tipo 2y el llamado síndrome metabólico. El nuevo estudio aporta evidencia sobre la relación entre el tipo de dieta que se consume y la intensidad de la respuesta inflamatoria del organismo.
Diseño del estudio y población analizada
La investigación se basó en datos provenientes del Biobanco del Reino Unido, una base que contiene información médica, genética y de estilo de vida de unas 500.000 personas. Para este análisis puntual, se seleccionó a 128.612 adultos mayores de 60 años cuyos registros incluían tanto datos dietéticos como niveles sanguíneos de proteína C reactiva (PCR), un marcador ampliamente utilizado para medir inflamación sistémica.
A partir de esa información, los investigadores agruparon a los participantes según su estado de salud: por un lado, aquellos con una o ninguna condición crónica; por el otro, quienes reportaban al menos dos afecciones de una lista de 43 enfermedades crónicas, lo que en medicina se denomina multimorbilidad. También ajustaron por variables demográficas y de estilo de vida, como edad, sexo, etnia, nivel socioeconómico, tabaquismo, consumo de alcohol, altura y peso.
Proteínas y fibra bajo la lupa
Uno de los aportes metodológicos más relevantes del estudio fue la distinción entre diferentes tipos de proteínas
Uno de los aportes metodológicos más relevantes del estudio fue la distinción entre diferentes tipos de proteínas. Se establecieron tres categorías: proteína vegetal, proteína animal y proteína total. En el grupo de proteínas vegetales se incluyeron alimentos como tofu, tempeh, legumbres, lentejas, frutos secos y semillas. En el grupo de proteínas animales, se contaron carnes rojas, aves, huevos, pescado y lácteos. Además, se calculó la ingesta total de fibra dietética para cada individuo.
Los participantes fueron divididos en subgrupos según sus niveles de consumo: alto, medio o bajo, tanto para las proteínas como para la fibra. A partir de estos cruces, se examinó cómo variaban los niveles de PCR y, por lo tanto, la inflamación.
Lo que revelaron los resultados
Los hallazgos fueron consistentes a lo largo de todos los grupos analizados: las personas que mantenían una dieta rica en proteína vegetal y fibra mostraron niveles más bajos de PCR, mientras que quienes consumían más proteína animal y menos fibra tenían niveles más altos. Lo más significativo fue que la fibra apareció como un factor protector en todos los escenarios, independientemente del nivel total de proteína consumido.
El efecto antiinflamatorio fue especialmente notorio en el grupo con multimorbilidad, es decir, en quienes ya presentaban un estado de salud más comprometido. En ellos, una dieta basada en plantas parecía mitigar con mayor fuerza los niveles de inflamación, comparado con los individuos con menos enfermedades crónicas.
Otra observación destacada fue que, dentro de cada nivel de ingesta de proteínas (alta, media o baja), los niveles de PCR siempre resultaron más elevados en aquellos con bajo consumo de fibra. Es decir, la fibra jugó un rol más determinante que el tipo de proteína en sí, reforzando su papel como modulador clave del proceso inflamatorio.
Lo que esto significa en la vida diaria
Una dieta rica en alimentos de origen vegetal ayuda a prevenir enfermedades
Los resultados de este estudio refuerzan la noción de que una dieta rica en alimentos de origen vegetal no solo previene enfermedades, sino que podría contribuir a reducir la inflamación crónica en quienes ya están afectados por múltiples condiciones de salud. Este efecto parece estar mediado, al menos en parte, por la salud intestinal, ya que la fibra alimenta a las bacterias beneficiosas del intestino, las cuales desempeñan un papel esencial en la modulación de la respuesta inflamatoria del cuerpo.
La recomendación práctica que se desprende es empezar por aumentar la variedad y cantidad de fuentes vegetales en la dieta cotidiana. Legumbres, cereales integrales como la quinoa y el amaranto, frutos secos, semillas, tofu y tempeh son algunas de las alternativas más efectivas y accesibles. Además, incluir alimentos fermentados como kimchi, chucrut, yogur o kéfir puede ayudar a mantener un equilibrio saludable del microbioma intestinal.
No es necesario eliminar por completo las proteínas animales, pero sí resulta beneficioso reducir su frecuencia y priorizar la diversidad vegetal. Incluso cambios parciales, como reemplazar la carne de una comida con lentejas o tofu, pueden tener un impacto positivo en la salud a largo plazo.
Límites y consideraciones
Pese a su solidez metodológica, el estudio presenta algunas limitaciones. La muestra se compuso mayoritariamente por adultos mayores blancos del Reino Unido, lo que restringe la posibilidad de extrapolar estos hallazgos a otras poblaciones. Además, la información sobre dieta y condiciones de salud fue autoinformada, lo cual introduce un margen de error por omisión o recuerdo impreciso. Por último, los niveles de PCR solo se midieron en un único momento, lo que impide evaluar la persistencia de la inflamación a lo largo del tiempo.
Una alimentación desequilibrada puede ser el detonante de múltiples trastornos digestivos y metabólicos. La salud intestinal —fundamento del bienestar físico y emocional— depende, en gran medida, de lo que se consume día a día.
En el centro de este sistema se encuentra la microbiota intestinal: un ecosistema complejo de bacterias que influye en el estado de ánimo, el sistema inmunológico y los niveles de energía. Su equilibrio puede verse comprometido por ciertos alimentos presentes con frecuencia en la dieta moderna.
A continuación, un análisis de los cinco grupos alimentarios que especialistas consultados por GQ, recomiendan evitar para proteger la microbiota intestinal, junto con opciones saludables que pueden incorporarse en su lugar.
1. Edulcorantes artificiales
Los endulzantes sintéticos como el aspartamo, la sucralosa, la sacarina y el acesulfamo-K suelen promoverse como alternativas sin azúcar, sin embargo, su impacto en la flora intestinal es motivo de debate.
Los edulcorantes artificiales como aspartamo y sucralosa pueden alterar la microbiota intestinal, según especialistas (Freepik)
Algunos estudios los asocian con alteraciones en el microbioma, resistencia a la insulina e inflamación crónica . Aunque no existe consenso científico definitivo, se ha documentado que pueden fomentar el crecimiento de bacterias nocivas en detrimento de las beneficiosas. Ante la incertidumbre, los expertos aconsejan restringir su consumo y optar por fuentes naturales hasta que se obtenga más evidencia concluyente en humanos.
2. Snacks ultraprocesados
Aperitivos como galletas industriales, papas fritas, sopas instantáneas o comidas congeladas contienen emulsionantes, conservadores y otros aditivos que alteran la mucosa intestinal y favorecen la permeabilidad del revestimiento.
Estos productos carecen de fibra dietética, esencial para nutrir a las bacterias beneficiosas. Con una ingesta habitual, se reduce la diversidad microbiana, un indicador clave de salud digestiva, mencionan especialistas consultados por GQ .
3. Carnes rojas y procesadas
El abuso de carnes procesadas y rojas —ricas en grasas saturadas y compuestos como nitratos— puede contribuir al desequilibrio de la microbiota , además de reducir la producción de ácidos grasos de cadena corta, cruciales para la integridad intestinal.
Carnes rojas y procesadas contribuyen a la inflamación y disminuyen ácidos grasos clave para la salud intestinal (Freepik)
Su presencia habitual en la dieta se vincula con inflamación y menor diversidad bacteriana , aunque su consumo ocasional no representa un riesgo severo para la mayoría de las personas.
4. Frituras y grasas trans
Las grasas trans y los alimentos fritos no solo comprometen la salud cardiovascular, también afectan negativamente el sistema digestivo. Retardan la digestión, generan gases e irritan y bacterias alimentarias perjudiciales que dañan el epitelio intestinal. Al carecer de fibra y nutrientes, estos alimentos empobrecen el entorno bacteriano y deben ser excluidos de una dieta orientada al equilibrio intestinal.
5. Alcohol y bebidas azucaradas
El alcohol daña directamente la barrera intestinal, provocando lo que se conoce como “intestino permeable”. Por su parte, los refrescos y bebidas energéticas cargadas de azúcar estimulan las bacterias dañinas, desencadenan la inflamación y reducen la presencia de microorganismos benéficos.
El consumo de alcohol y bebidas azucaradas incrementa el riesgo de “intestino permeable” y problemas digestivos (Imagen Ilustrativa Infobae)
A largo plazo, este tipo de bebidas contribuye a trastornos digestivos y problemas metabólicos, por lo que limitar su consumo es prioritario.
¿Qué alimentos promueven una flora intestinal saludable?
No es necesario adoptar una dieta restrictiva para recuperar el equilibrio intestinal. Es importante realizar elecciones alimenticias conscientes y sostenidas en el tiempo. Aquí algunos aliados claves que mencionaron los especialistas al medio GQ:
Alimentos fermentados : Yogur con cultivos vivos y kéfir contienen probióticos naturales que refuerzan la flora intestinal, mejoran la digestión y modulan el sistema inmunológico.
Prebióticos vegetales : Ingredientes como ajo, cebolla, puerro, espárragos o plátanos aportan fibras no digeribles que alimentan las bacterias beneficiosas. Su fermentación genera compuestos antiinflamatorios esenciales.
Frutas y verduras frescas : Manzanas, zanahorias, espinacas y legumbres aportan fibra soluble e insoluble, que favorece el tránsito intestinal y reduce el estreñimiento, además de contener antioxidantes y polifenoles que nutren la microbiota.
Cereales integrales : Avena, quinua y arroz integral conservan su salvado y germen, ricos en fibras que estimulan la producción de ácidos grasos antiinflamatorios como el butirato.
Grasas saludables : Presenta en pescados grasos (salmón), nueces y semillas de chía, promueven bacterias benéficas, mejoran la absorción de nutrientes y refuerzan la barrera intestinal.
Los pescados grasos como el salmón son fuente rica de nutrientes esenciales para la salud intestinal (Imagen Ilustrativa Infobae)
La manera en que se ingieren los alimentos también influye en la salud digestiva. Masticar bien, evitar distracciones como pantallas o el estrés durante las comidas y mantenerse hidratado son prácticas que mejoran la digestión. Además, escuche las señales de hambre y saciedad del cuerpo forma parte de una alimentación consciente y beneficiosa para el intestino.
Movimiento corporal: un aliado poco considerado
La actividad física ligera tras las comidas —como caminar o realizar posturas de yoga— mejora la motilidad intestinal y alivia la inflamación. La respiración diafragmática o la práctica de mindfulness también favorecen el funcionamiento digestivo al reducir el estrés, uno de los principales enemigos de la microbiota.
Cuidar el intestino es cuidar el cuerpo entero. Evitar los alimentos que comprometen la salud intestinal y adoptar hábitos que favorezcan una microbiota diversa y robusta es una inversión a largo plazo en bienestar físico y emocional.
Lacarne roja, proveniente de mamíferos no aviares como la vaca, el cerdo o el cordero, ha sido un tema polémico en la dieta humana. A pesar de los debates sobre sus efectos en la salud, cada vez más personas incluyen este tipo de alimentación.
En medio del creciente entusiasmo por las proteínas, algunos promueven su consumo como una fuente vital para mejorar la masa muscular, combatir la deficiencia de hierro y, en algunos casos, incluso mejorar la fertilidad.
Según Women’s Health, los expertos consultados advierten que la ciencia que respalda el consumo de carne roja no ha cambiado de manera significativa a lo largo de los años.
Los beneficios percibidos de la carne roja
En los últimos años, el interés por las proteínas ha alcanzado un auge sin precedentes, con usuarios de redes sociales compartiendo videos y publicaciones sobre dietas ricas en carne rojas.
Entre los beneficios más comentados se destacan el desarrollo y mantenimiento de la masa muscular, lamejora en los niveles de energía, la absorción de zinc para la fertilidad, y la corrección de deficiencias de hierro.
Dietistas recomiendan diversificar las fuentes de proteína en lugar de depender exclusivamente de la carne roja (Imagen Ilustrativa Infobae)
De hecho, muchas mujeres afirman que consumir carne roja les ha permitido mejorar su ciclo menstrual, mantener niveles de energía más estables, y obtener una piel más clara, según mencionó la revista Women’s Health.
La ciencia detrás de la carne roja
No obstante, los expertos no están tan convencidos de que los beneficios de la carne roja sean tan notables como algunos sugieren.
Kim Johnson, dietista registrada y fundadora de Nourish/d Wellness, señala que la carne roja tiene un efecto saciante debido a su contenido de proteínas, lo que ayuda a mantener el hambre a raya.
Sin embargo, advierte que no es necesario consumir carne roja exclusivamente para lograr este efecto, ya que otras fuentes de proteína, como el pollo, pueden cumplir la misma función. La clave está en equilibrar el consumo de calorías, más que en centrarse solo en la carne roja.
Especialistas aconsejan moderar el consumo de carne roja para minimizar riesgos a largo plazo en la salud (Imagen Ilustrativa Infobae)
Por otro lado, la carne roja es, sin duda, una excelente fuente de hierro hemo, un tipo de hierro que el cuerpo absorbe más fácilmente en comparación con el hierro no hemo, presente en fuentes vegetales.
Este hierro es esencial para las mujeres, especialmente durante su ciclo menstrual, cuando se pierden cantidades significativas de este nutriente.
El papel de la carne roja en la construcción muscular
La carne roja tiene un lugar destacado en dietas orientadas al desarrollo muscular. Es una fuente completa de proteína, lo que significa que contiene todos los aminoácidos esenciales necesarios para la reparación y el crecimiento muscular.
Además, contiene creatina, una sustancia que ha demostrado tener beneficios importantes en el rendimiento físico. Las vitaminas del complejo B presentes en la carne roja también son clave para convertir los alimentos en energía y mantener los músculos en su mejor estado, mencionó Kim Johnson.
Para quienes buscan mejorar su fuerza y mantener la masa muscular, la carne roja puede ser útil, pero los expertos sugieren no depender exclusivamente de ella.
Anjali Prasertong, dietista registrada y máster en salud pública, recuerda que existen otras fuentes de proteína que también pueden aportar beneficios similares sin los riesgos asociados al consumo elevado de carne roja.
Riesgos y moderación
A pesar de los beneficios que la carne roja puede aportar, los especialistas insisten en que su consumo debe ser moderado. Por ello, los nutricionistas recomiendan no basar una dieta exclusivamente en carne roja.
Un enfoque más equilibrado y variado, que incluya otras fuentes de proteína, es clave para mantener una salud óptima. La carne roja puede formar parte de una dieta saludable, pero siempre en el marco de una alimentación equilibrada y consciente.
La ciencia aún no respalda beneficios claros de consumir grandes cantidades de carne roja, enfatizando la moderación (Freepik)
Si bien la carne roja es una excelente fuente de nutrientes esenciales como proteínas, hierro y zinc, su consumo debe ser evaluado dentro de un contexto más amplio de una dieta equilibrada.
A pesar del auge de dietas basadas en productos animales, la ciencia sigue sin apoyar un consumo excesivo de carne roja, especialmente cuando se buscan beneficios a largo plazo para la salud.La moderación y la diversidad en las fuentes de nutrientes son la clave para aprovechar sus ventajas sin exponerse a los riesgos asociados.
¿Se puede transmitir el gluten a través de un beso? Es una preocupación para algunas personas conenfermedad celíaca, pero un nuevo estudio dice que no hay que preocuparse.
Las personas con enfermedad celíaca no tuvieron problemas después de besar a una pareja que acababa de comer una pila de galletas saladas, según un estudio presentado en la reunión de la Semana de las Enfermedades Digestivas celebrada del 3 al 6 de mayo en San Diego.
Las muestras de saliva tomadas de los pacientes celíacos mostraron que se intercambió un mínimo de gluten durante un beso de 10 segundos, dijeron los investigadores.
“Ahora podemos decirles a los pacientes: ‘No tienen que tomar medidas extremas’”, señaló en un comunicado de prensa la investigadora Anne Lee, profesora asistente de medicina nutricional de la Universidad de Columbia.
(Getty Images)
Menos de 20 ppm de gluten se detectaron en besos tras beber agua (Imagen Ilustrativa Infobae)
“Los pacientes con enfermedad celíaca pueden estar más relajados, sabiendo que el riesgo de contacto cruzado con el gluten al besar a una pareja que ha consumido gluten puede reducirse a niveles seguros si la comida va seguida de un pequeño vaso de agua”, añadió Lee.
La enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune que ocurre cuando el intestino reacciona al gluten, una proteína que se encuentra en muchos granos. Por lo general, se caracteriza por problemas digestivos como dolor abdominal, indigestión y diarrea.
Estudios anteriores han reportado que los pacientes celíacos están ansiosos de que besarse pueda transferir gluten, pero no hubo suficientes datos de investigación para darles consejos románticos/médicos sólidos, dijo Lee.
“A todo el mundo le preocupa si el gluten está entrando en su comida en un restaurante, pero nadie realmente miró lo que sucede cuando te besas después”, dijo Lee.
Tras comer productos con gluten, la transferencia por saliva es mínima y no representa un peligro relevante para quienes padecen celiaquía (Europa Press)
“Los consejos que dimos sobre los besos y la enfermedad celíaca se basaron en precauciones y suposiciones. Estábamos usando nuestro mejor juicio”, dijo Lee. “Sentí que era importante investigar para ver si había algún riesgo real”.
Para el estudio, los investigadores reclutaron a 10 parejas, cada una con una pareja que tenía enfermedad celíaca. La pareja no celíaca comió 10 galletas saladas y luego la pareja se besó durante 10 segundos.
En una sesión, los miembros de la pareja esperaron cinco minutos antes de besarse, y en otra bebieron 4 onzas de agua antes de besarse.
La transferencia de gluten fue mínima en ambas situaciones, según las muestras de saliva tomadas posteriormente.
Después de un vaso de agua, la cantidad de gluten intercambiada fue de menos de 20 partes por millón, el nivel permitido en los productos sin gluten, apuntaron los investigadores.
Los hallazgos presentados en reuniones médicas se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por pares.
*Johns Hopkins Medicine ofrece más información sobre la enfermedad celíaca. FUENTE: Semana de las Enfermedades Digestivas, comunicado de prensa, 5 de mayo de 2025