Los Estados Unidos impondrá un 1 % de impuesto a las remesas luego de que el Senado aprobara el nuevo plan fiscal del presidente Donald Trump, que originalmente buscaba que el gravamen fuera de un 5 %.
La drástica reducción representa un alivio para los migrantes que envían dinero a América Latina, que para países como Haití representa alrededor de un 15 % de su Producto Interno Bruto (PIB).
Este impuesto se sumará a los cargos por servicio ya existentes -entre 5 % y 10 %- aplicados por empresas como Western Union o MoneyGram, principales canales de envío.
En República Dominicana, las remesas representan un 7 % del PIB.
El plan fiscal bautizado por el presidente estadounidense Donald Trump como “ley grande y hermosa”, volverá ahora a la Cámara de Representantes, donde en mayo los congresistas habían fijado este gravamen en 3.5 %.
Ese porcentaje, aunque alto, era inferior al 5 % previsto en la versión inicial del proyectode ley.
“Se impone a cualquier transferencia de remesas un impuesto equivalente al 1 % del importe”, se lee en el texto adoptado por los senadores por estrecho margen.
El accidente cerebrovascular se ha convertido en una de las principales causas de muerte a nivel mundial y, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), su incidencia va en aumento en países como Estados Unidos. Si bien mucho se ha dicho sobre los factores de riesgo del día a día —la dieta, la actividad física y el manejo del estrés—, los expertos destacan que los hábitos nocturnos, en especial aquellos que tienen lugar después de las cinco de la tarde, son determinantes en la prevención de esta patología.
Especialistas en salud cardiovascular advierten que las pequeñas decisiones que tomamos cada noche pueden tener un impacto significativo en el desarrollo de enfermedades crónicas, incluido el accidente cerebrovascular. Modificar hábitos relacionados con la cena, el movimiento, el consumo de alcohol y el descanso es una estrategia clave y accesible para reducir riesgos.
“Son los pequeños y constantes hábitos que hacemos todos los días los que pueden tener un impacto significativo en la reducción de nuestro riesgo de múltiples enfermedades crónicas, incluyendo enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares”, explica en diálogo con Eating WellSimran Malhotra, médica de cuidados paliativos y coach de estilo de vida y bienestar.
1. Comer antes y mejor: el rol de la cena en la salud cerebral
Comer tarde puede alterar el ritmo circadiano del organismo (Imagen Ilustrativa Infobae)
Un factor habitualmente subestimado es la hora de la última comida del día. Comer tarde por la noche puede alterar el ritmo circadiano, influir de manera negativa en la presión arterial y afectar el metabolismo. “Comer tarde puede afectar negativamente la presión arterial y el metabolismo”, explica la medioe specializado en bienestar Michelle Routhenstein, nutricionista especializada en salud cardiovascular.
La evidencia científica respalda la importancia de evitar cenas tardías: los estudios muestran que quienes cenan después de las 9 pm presentan un mayor riesgo de accidente cerebrovascular en comparación con quienes lo hacen más temprano.
Además, retrasar el desayuno también puede incidir negativamente sobre los ritmos naturales del organismo. Por esto, los expertos sugieren adelantar tanto la primera como la última comida del día, ayudando a sincronizar la alimentación con los ciclos internos del cuerpo y disminuyendo así el riesgo cardiovascular y cerebral.
Adoptar el hábito de cenar temprano no solo favorece la digestión y el metabolismo, sino que contribuye a mantener en equilibrio parámetros como la glucemia y la presión arterial, factores cruciales en la prevención del accidente cerebrovascular.
2. Moverse más y dejar el sedentarismo nocturno
Una caminata de 20 minutos después de cenar puede ayudar con la digestión y optimizar el control del azúcar en sangre (Imagen Ilustrativa Infobae)
El sedentarismo es otro factor estrechamente vinculado al riesgo de accidente cerebrovascular, especialmente después de las horas laborales. Resulta común relajarse en el sofá tras la cena, sin embargo, pasar largas horas inactivo puede ser perjudicial. Un amplio estudio demostró que las personas menores de 60 años, físicamente inactivas y expuestas a ocho o más horas diarias de sedentarismo, tienen más de tres veces el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular respecto a quienes son más activos en su tiempo libre.
La buena noticia es que incluso pequeñas dosis de actividad resultan significativas. Basta con una caminata de 20 minutos tras la cena para favorecer la digestión, mejorar el control del azúcar en sangre y diminuir la posibilidad de prediabetes, hipertensión o enfermedades cardiovasculares. Además, aumentar el ritmo de la caminata se asocia a una reducción aún mayor del riesgo, ya que por cada incremento de poco más de un kilómetro por hora, el peligro de accidente cerebrovascular puede disminuir hasta en un 13%.
“Una caminata de 20 minutos después de cenar puede ayudar con la digestión y optimizar el control del azúcar en sangre”, afirma Malhotra. “Esto puede ayudar a reducir el riesgo de prediabetes, diabetes, hipertensión y, en última instancia, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares”.
La recomendación es clara: tras las 5 pm, conviene evitar permanecer sentado por largos periodos y privilegiar movimientos ligeros como caminar, estirarse o realizar alguna actividad física moderada.
3. El alcohol en la noche: un hábito peligroso
El alcohol favorece procesos inflamatorios y daña las células cerebrales (Imagen Ilustrativa Infobae)
Muchos consideran el consumo de una copa nocturna como parte de la rutina para relajarse después de un día largo; sin embargo, la evidencia reciente es categórica respecto a los riesgos. El alcohol, aún en cantidades moderadas, favorece procesos inflamatorios y daña las células cerebrales, lo que puede elevar el riesgo de accidente cerebrovascular.
Un estudio internacional comprobó que las personas que ingieren cinco o más bebidas en una sola noche, aun si solo ocurre una vez al mes, presentan una probabilidad superior de sufrir un episodio cerebrovascular. Los expertos sugieren cambiar el alcohol en la noche por alternativas como infusiones o bebidas sin alcohol, disminuyendo así uno de los riesgos modificables más relevantes en la salud cerebral y cardiovascular.
“El alcohol aumenta la inflamación y daña las células”, dice Troy Alexander de la Escuela de medicina en Antigua y Barbuda.
4. La importancia del sueño reparador
El sueño cumple un papel fundamental en la salud del cerebro y el corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)
El sueño cumple un papel fundamental en la salud del cerebro y el corazón. Los especialistas enfatizan que tanto dormir demasiado poco como excederse en las horas de descanso aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular. Investigaciones revelaron que dormir menos de cinco horas incrementa el peligro en un 33%, mientras que superar las ocho horas diarias eleva el riesgo hasta un 71%. La clave está en alcanzar alrededor de ocho horas de sueño cada noche y mantener horarios regulares al acostarse y levantarse, sin grandes variaciones los fines de semana.
Adecuar los horarios de descanso ayuda a estabilizar procesos hormonales y metabólicos, esenciales para la prevención de enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.octurnas saludables
Acogiendo la solicitud del Ministerio Público, un tribunal condenó a 20 años de prisión a un hombre que el pasado año agredió con un arma blanca a su expareja en el recinto de Barahona de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
El Ministerio Público calificó como tentativa de homicidio la acción del procesado Randy Antonio Gómez López, de 36 años, quien se hizo pasar por estudiante para ingresar al recinto universitario, el 8 de marzo de 2024, justo cuando se celebraba el Día Internacional de la Mujer.
El ahora condenado agredió a la víctima con un arma blanca en diferentes partes del cuerpo, interviniendo de inmediato la seguridad de la universidad y varios estudiantes que acudieron a proteger a su compañera de estudios y a detener la agresión.
Posteriormente, la víctima fue trasladada a un centro de salud de la zona, en tanto que el agresor fue arrestado por miembros de la Policía Nacional que se presentaron al recinto universitario.
La Fiscalía de la provincia Barahona, bajo la dirección de su titular Wellington Matos Espinal, obtuvo durante las pesquisas diferentes elementos probatorios con los que sustentó la acusación contra el procesado.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal Aura Fernández.
Mientras que el equipo litigante que representó al Ministerio Público en el proceso estuvo conformado por los fiscales Yocasta R. Báez y Yolanda Pérez, quienes demostraron la responsabilidad penal del procesado ante el Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Barahona, presidido por la jueza Wanda Deñó.
Gómez López deberá cumplir la sentencia en la cárcel pública de Barahona.
Acostarse más temprano podría favorecer la práctica deactividad físicadiaria, según un estudio liderado por la Universidad de Monash.
La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, analizó datos de 20.000 personas durante un año completo y concluyó que quienes adelantan su hora de dormir, sin reducir el tiempo total de sueño, tienden a realizar más actividad física moderada o vigorosa al día siguiente.
Participantes, dispositivos y metodología
El estudio principal, dirigido por Josh Leota y Elise Facer-Childs de Monash University, incluyó a 19.963 adultos que usaron un dispositivo biométrico validado en la muñeca desde el 1 de septiembre de 2021 hasta el 31 de agosto de 2022.
De acuerdo con los expertos, el seguimiento generó cerca de seis millones de registros nocturnos, lo que permitió obtener métricas objetivas tanto de sueño como de actividad física.
Un estudio de Monash University revela que dormir antes favorece el ejercicio diario (Imágen Ilustrativa Infobae)
Los investigadores analizaron la relación entre la duración y el horario del sueño con la cantidad de actividad física realizada al día siguiente. Utilizaron modelos estadísticos avanzados que ajustaron los resultados por edad, sexo, índice de masa corporal, tipo de día (laborable o fin de semana), efectos estacionales y retroalimentación biométrica.
Además, se consideraron tanto los hábitos promedio de cada participante como las variaciones nocturnas individuales, lo que permitió evaluar la influencia de cambios puntuales en la rutina de sueño sobre la actividad física posterior.
Un segundo estudio de validación, realizado con 5.898 participantes del All of Us Research Program en Estados Unidos, utilizó datos de dispositivos para replicar el análisis. Según Monash University, este estudio adicional generó más de 635.000 registros persona-noche y confirmó la consistencia de los resultados en diversas poblaciones.
La relación entre la hora de acostarse y actividad física
La investigación analizó datos de casi 20.000 personas durante un año completo (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los datos recopilados revelaron una asociación entre acostarse más temprano y un mayor nivel de actividad física al día siguiente.
En promedio, quienes se dormían alrededor de las 21:00 realizaban aproximadamente 30 minutos más de ejercicio moderado a vigoroso al día, en comparación con quienes lo hacían a la 1:00.
Incluso al comparar a quienes dormían a las 21:00 con aquellos que lo hacían a las 23:00, la hora promedio de acostarse en la muestra, los primeros acumulaban casi 15 minutos adicionales de actividad física diaria.
También se evaluó el impacto de las variaciones nocturnas en el horario de sueño. Los resultados indicaron que acostarse antes de lo habitual, manteniendo la duración típica del sueño, se asociaba con los niveles más altos de ejercicio al día siguiente.
El estudio utilizó dispositivos biométricos para medir sueño y actividad física (Imagen Ilustrativa Infobae)
En cambio, dormir menos de lo habitual o retrasar la hora de acostarse estaba vinculado a una menor cantidad de actividad física.
Los especialistas precisaron que esta asociación se mantuvo tras ajustar por variables demográficas y de estilo de vida, lo que refuerza la relevancia del horario de inicio del sueño como un factor independiente para promover un estilo de vida activo.
“Las rutinas habituales de 9 a 5 pueden chocar con las preferencias de sueño de los tipos vespertinos, lo que conduce a un ‘jetlag social’, peor calidad de sueño y mayor somnolencia diurna, factores que pueden reducir la motivación y la oportunidad para la actividad física al día siguiente”, señaló Leota.
Los trastornos del sueño incrementan el riesgo de enfermedades y reducen la calidad de vida (Imagen ilustrativa Infobae)
Por su parte,Facer-Childs destacó la importancia de considerar la interacción entre sueño y actividad física en la vida cotidiana.
“El sueño y la actividad física son fundamentales para la salud, pero hasta ahora no comprendíamos completamente lo conectados que están en la vida diaria”, afirmó.
Añadió que los resultados muestran que si alguien puede dormirse antes de lo habitual y mantiene la misma duración de sueño, es más probable que aumente su actividad física al día siguiente.
Los trastornos del sueño y su impacto en la salud
El sueño y la actividad física son considerados pilares fundamentales de la salud. Sin embargo, los trastornos del sueño pueden alterar la calidad de vida, la seguridad y el bienestar general. Según información de Mayo Clinic, estos trastornos pueden causar somnolencia diurna excesiva, dificultades para conciliar o mantener el sueño, y alteraciones respiratorias o motoras durante la noche.
El jetlag social y los horarios laborales afectan la motivación para la actividad física (Imagen ilustrativa Infobae)
Estas condiciones no solo afectan actividades cotidianas como conducir o trabajar, sino que también aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, diabetes y trastornos de salud mental. Mayo Clinic advirtió que la somnolencia diurna puede reducir la concentración y la atención, incrementando el riesgo de errores y accidentes.
Entre los factores de riesgo se encuentran la edad, predisposición genética, enfermedades crónicas, problemas de salud mental, alteraciones en los horarios y el consumo de ciertos medicamentos o sustancias. El tratamiento adecuado puede mejorar la calidad del sueño y, en consecuencia, el bienestar general.
Cada día, los riñonesfiltran unos 190 litros de sangre y eliminan los desechos del organismo a través de la orina. A pesar de su función esencial, estas estructuras en forma de frijol suelen pasar desapercibidas hasta que aparecen señales de daño avanzado.
La enfermedad renal crónica (ERC) afecta a más de cinco millones de personas en Argentina —uno de cada ocho adultos— y a más de 845 millones a nivel global. De mantenerse esta tendencia, podría convertirse en la quinta causa de muerte en el mundo para 2040, según estimaciones internacionales.
La mayoría de los casos se diagnostica en etapas tardías, cuando ya hay pérdida significativa de función renal. Por eso, especialistas y organizaciones sanitarias insisten en la necesidad de adoptar hábitos diarios que ayuden a preservar la salud renal desde edades tempranas, especialmente en personas con factores de riesgo como hipertensión, diabetes, obesidad o antecedentes familiares.
Por qué cuidar los riñones es una urgencia sanitaria
Más de 5 millones de personas en Argentina tienen enfermedad renal, muchas sin diagnóstico (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los riñones cumplen múltiples funciones críticas: filtran los productos de desecho, regulan el balance de líquidos y electrolitos, controlan la presión arterial y estimulan la producción de glóbulos rojos a través de hormonas. Cuando su funcionamiento se ve comprometido, el daño puede avanzar en silencio durante años y desencadenar complicaciones cardiovasculares, óseas o neurológicas.
La enfermedad renal crónica se clasifica en cinco estadios progresivos. En los tres primeros, los pacientes no presentan síntomas. Recién en la fase 3b, cuando el daño es irreversible, pueden aparecer manifestaciones como orina espumosa, edemas o fatiga persistente. El diagnóstico se realiza mediante análisis de sangre y orina que miden niveles de creatinina y albúmina, marcadores clave del deterioro renal.
Los hábitos diarios que protegen la salud renal
El exceso de sal en la dieta eleva la presión arterial, uno de los factores más comunes de enfermedad renal crónica (Freepik)
Diversos organismos, entre ellos la Sociedad Argentina de Nefrología (SAN) y la National Kidney Foundation, coinciden en que el riesgo de daño renal puede reducirse de manera significativa si se incorporan determinadas prácticas cotidianas.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
1 – Mantener una hidratación adecuada
Tomar entre 1,5 y 2 litros de agua al día favorece la eliminación de desechos a través de la orina, el control de la presión arterial y el equilibrio de electrolitos como sodio, calcio y potasio. En personas con enfermedad renal o condiciones especiales, el requerimiento hídrico puede variar. La observación del color de la orina —clara o ligeramente amarilla— es una herramienta práctica para evaluar el nivel de hidratación. También pueden incluirse líquidos como leches vegetales sin azúcar, jugos sin aditivos, caldos bajos en sodio y alimentos con alto contenido de agua. Según la National Kidney Foundation, estas alternativas son beneficiosas para los riñones si se consumen de forma adecuada.
2 – Controlar la presión arterial
La hipertensión arterial es la causa más común de enfermedad renal crónica. Puede dañar los vasos sanguíneos renales y reducir la capacidad de filtración. Es fundamental medir la presión con regularidad y seguir las indicaciones médicas para mantenerla en rangos adecuados.
3 – Prevenir y monitorear la diabetes
Aproximadamente la mitad de las personas con diabetes desarrolla daño renal. La nefropatía diabética es la principal causa de ingreso a tratamientos sustitutivos como diálisis o trasplante. Los controles de glucemia y el monitoreo de la función renal permiten detectar alteraciones a tiempo.
4 – Reducir el consumo de sal y alimentos ultraprocesados
Se recomienda evitar el consumo excesivo de sal, alimentos procesados, edulcorantes artificiales, cafeína y alcohol (Imagen Ilustrativa Infobae)
El exceso de sodio aumenta la presión arterial y sobrecarga los riñones. Se recomienda limitar el consumo de embutidos, snacks, conservas y productos procesados. Una dieta equilibrada, rica en vegetales y baja en sodio y azúcares simples, contribuye a preservar la salud renal y cardiovascular.
5 – Hacer ejercicio con regularidad
La actividad física ayuda a mantener un peso saludable, reduce el riesgo de hipertensión y diabetes, y mejora la función endotelial. Se aconseja realizar al menos 30 minutos diarios de actividad moderada, cinco veces por semana.
6 – No fumar y limitar el alcohol
El tabaquismo reduce el flujo sanguíneo renal y acelera el deterioro de la función. El alcohol, por su parte, puede provocar deshidratación, aumento de la presión arterial y daño renal a largo plazo. Limitar su consumo o evitarlo es clave para quienes tienen antecedentes de riesgo.
El tabaquismo afecta negativamente la función renal (Imagen Ilustrativa Infobae)
7 – Evitar el uso indiscriminado de analgésicos
El consumo frecuente de antiinflamatorios no esteroides como ibuprofeno, diclofenac o naproxeno puede resultar tóxico para los riñones. Los especialistas coinciden en que “pueden dañar los riñones si se consumen frecuentemente o en altas dosis”. Estos fármacos deben utilizarse solo bajo indicación médica.
8 – Elegir bebidas que cuiden los riñones
El tipo de bebida también influye en la salud renal. Se recomienda optar por agua, jugos naturales sin azúcar, leches vegetales sin fósforo añadido y caldos bajos en sodio. En cambio, es preferible evitar: refrescos con fosfatos (las colas oscuras contienen ácido fosfórico, asociado a un mayor riesgo de daño renal), bebidas energizantes (combinan cafeína, azúcar y aditivos como sodio y fósforo), alcohol en exceso (deshidrata y sobrecarga la función renal), bebidas azucaradas (su consumo diario se ha vinculado con un mayor riesgo de ERC).
9 – Hacerse controles médicos periódicos
Los análisis de creatinina y albúmina permiten detectar alteraciones antes de que aparezcan síntomas. Deben integrarse a los chequeos rutinarios, especialmente en personas con diabetes, hipertensión, obesidad o antecedentes familiares. Según el ex presidente de la SAN, Carlos Bonanno, “cuando comienzan a aparecer síntomas, ya estamos ante un estadio 3b, que marca un daño irreversible”.
Qué enfermedades pueden afectar los riñones
La enfermedad renal crónica puede avanzar sin síntomas durante años y detectarse en fases tardías (Freepik)
La enfermedad renal crónica puede originarse por múltiples causas. Entre las más frecuentes figuran:
Nefropatía diabética
Hipertensión arterial
Glomerulonefritis
Obstrucciones urinarias crónicas
Infecciones urinarias a repetición
Enfermedades autoinmunes como lupus o vasculitis
Nefropatías hereditarias o intersticiales
El 50% de las personas con diabetes desarrolla daño renal; los controles regulares son fundamentales (Freepik)
El doctor Víctor Lorenzo Sellarésa, del Hospital Universitario de Canarias, señaló que la ERC es “el destino final común a una constelación de patologías que afectan al riñón de forma crónica e irreversible”.
Los síntomas suelen aparecer en estadios avanzados e incluyen náuseas, fatiga, trastornos del sueño, edemas en piernas, disminución de la agudeza mental, presión arterial elevada y dificultad respiratoria si hay acumulación de líquido.
Frente a estos signos, la detección precoz es clave para evitar complicaciones. Consultar a tiempo y realizar estudios adecuados puede mejorar el pronóstico de una afección que, aunque silenciosa, es prevenible en gran parte de los casos.
Las dificultades para conciliar el sueño son un padecimiento cotidiano que encuentra sus raíces tanto en los hábitos diarios como en procesos mentales complejos.
La psicóloga Roser Gort, investigadora en la clínica del sueño Estivill, explicó que uno de los principales motivos por los que se complica dormir es la imposibilidad de la mente para desconectarse del trajín diario.
Aunque el cuerpo suele estar listo para el descanso, la mente permanece activa, revisando tareas pendientes o reflexionando sobre el día, lo cual obstaculiza el sueño esperado. Según detalló en diálogo con La Vanguardia, el error más frecuente consiste en permanecer en la cama esperando que llegue la hora de dormir, lo que tiende a incrementar la tensión.
Asociar la cama con otras actividades dificulta que el cerebro logre descansar (Imagen ilustrativa Infobae)
El proceso mental asociado al insomnio se debe, en gran parte, a que el cerebro no logra asociar la cama exclusivamente con el acto de dormir.
La costumbre de utilizar este espacio para ver televisión, usar el móvil, leer o incluso navegar en redes sociales genera una sobreestimulación mental, manteniendo al cerebro en modo alerta.
Gort remarca que mientras se está despierto, lo habitual es pensar, por lo que aconseja trasladar la reflexión o la búsqueda de relajación a otro ambiente, evitando que la cama se convierta en un espacio multifuncional.
Allí se debe crear un entorno preferiblemente con luces tenues y cálidas que no estén ubicadas por encima de la línea de visión.
La experta sugiere que la cama debe ser solo para dormir, a fin de facilitar tanto la desconexión mental como el reposo físico que requiere el organismo.
Una siesta de noventa minutos cumple un ciclo completo y es más reparadora (Imagen Ilustrativa Infobae)
Estas condiciones ayudan a indicar al cerebro que es momento de prepararse para dormir. En ese ambiente, las actividades sugeridas son leer un poco o escuchar música suave, sin caer en la tentación de permanecer despierto indefinidamente ni de usar dispositivos electrónicos.
El objetivo es esperar que regrese la sensación de sueño y, recién entonces, volver a intentar descansar en la cama. Este proceso puede repetirse cuantas veces sea necesario, siempre instruyendo al cuerpo y a la mente en la progresiva desactivación sin forzar el sueño.
Lo mismo sucede en los adultos cuando la cama pierde su exclusivo significado de espacio para dormir y se convierte en zona de consumo de contenidos, juegos o lectura placentera; el cerebro no consigue entender que debe pasar del placer activo a la relajación inminente, lo que dificulta dormir con fluidez.
El uso del teléfono en la cama sobreestimula el cerebro antes de dormir (Imagen Ilustrativa Infobae)
Por su parte, investigaciones difundidas por Healthline aportan una mirada complementaria más vinculada al proceso fisiológico del sueño. El fenómeno conocido como presión de sueño se define como la sensación de cansancio acumulado que incrementa mientras se permanece despierto.
Este peso se alivia con el reposo, ya que dormir, incluso una o dos horas, reduce la presión y permite despertar, si bien de manera imperfecta, con una sensación menos abrumadora de fatiga.
Healthline resalta que, aunque lo recomendado es completar varios ciclos de sueño por noche, una siesta de 90 minutos suele resultar más reparadora que intervalos menores, porque permite finalizar un ciclo completo. Esto explica por qué a veces un lapso breve, pero suficiente ayuda más que pasar horas en la cama sin dormir realmente.
Un descanso breve, bien aprovechado, mejora el ánimo y la claridad mental (Imagen Ilustrativa Infobae)
La estructura del sueño se divide en diversos ciclos y fases que alternan entre el sueño de movimientos oculares rápidos (REM) y el de movimientos no rápidos (NREM), con predominio de este último.
El NREM abarca la mayor parte del tiempo de sueño y se subdivide en tres etapas: la primera, sumamente ligera; la segunda, en la que la temperatura corporal y el ritmo cardiaco descienden progresivamente; y la tercera, conocida como sueño profundo, esencial para los procesos de reparación corporal y fortalecimiento inmunológico.
Posteriormente, se produce la fase REM, asociada principalmente a los sueños más vívidos y caracterizada por una peculiar parálisis muscular.
Sentir las piernas pesadas al final del día, notar hinchazón o pequeñas venas visibles en la piel son molestias frecuentes que muchas personas, especialmente mujeres, experimentan con regularidad. Aunque a menudo se minimizan, estos síntomas pueden ser señales de problemas circulatorios, como las várices.
En este contexto, la ciencia ha comenzado a explorar alternativas accesibles desde la alimentación cotidiana. Uno de los alimentos que ha cobrado interés es el cacao, señalado por diversos estudios como un posible aliado en la mejora de la salud venosa.
Propiedades del cacao y respaldo científico
El cacaono solo es apreciado por su sabor, sino también por su composición nutricional. Contiene minerales esenciales como hierro, magnesio, manganeso y fibra, además de una mezcla equilibrada de grasas saludables. También aporta teobromina y cafeína, dos compuestos con efectos estimulantes suaves.
Lo más relevante es su alta concentración de polifenoles y flavonoles, sustancias antioxidantes que han sido ampliamente estudiadas por sus efectos en la salud cardiovascular. Estudios publicados en las revistas Nutrients, Archives of Internal Medicine, JAMA y The Journal of Nutrition indican que el cacao puede favorecer la función endotelial, mejorar la elasticidad de los vasos sanguíneos y reducir la inflamación sistémica.
Una investigación publicada en The Journals of Gerontology destaca que el cacao mejora fuerza muscular y reduce inflamación en mayores de 50 años (freepik)
Un estudio citado en la revista The Journals of Gerontology: Series A concluyó que el consumo diario de una cucharada de cacao mejora la fuerza muscular y la capacidad funcional en personas mayores de 50 años, además de reducir indicadores inflamatorios. Estos resultados refuerzan la idea de que su consumo moderado podría ser útil en el manejo de afecciones circulatorias como las várices.
Asimismo, el cacao ofrece ventajas frente a otros productos derivados del chocolate, ya que contiene menos azúcares añadidos y conserva una mayor cantidad de antioxidantes. “El cacao puro contiene más antioxidantes y menos azúcar añadido, lo que lo convierte en una opción más saludable. Y, en este caso, es perfecto para tratar las várices”, afirma Women’s Health.
Cacao puro y salud vascular
Las investigaciones recientes han puesto el foco en el cacao por su capacidad antioxidante y su potencial para aliviar los síntomas de la insuficiencia venosa crónica. Esta condición, que afecta a millones de personas, se caracteriza por un mal funcionamiento del sistema venoso, lo que impide el retorno eficiente de la sangre al corazón. Las várices, una manifestación común de esta afección, suelen presentarse como venas dilatadas y dolorosas en las piernas.
Estudios destacan el cacao puro como una solución prometedora para aliviar los síntomas de la insuficiencia venosa crónica (Imagen Ilustrativa Infobae)
La evidencia recogida por Women’s Health se apoya en estudios publicados en revistas científicas como Nutrients, JAMA y The Journal of Nutrition, que relacionan el consumo de cacao con mejoras en la circulación sanguínea, reducción de la presión arterial y disminución de marcadores inflamatorios. Estas investigaciones sugieren que pequeños cambios en la dieta, como la inclusión de cacao puro, pueden contribuir al bienestar circulatorio.
Causas y síntomas de las várices
La insuficiencia venosa crónica afecta en mayor proporción a las mujeres, aunque también puede presentarse en hombres. Expertos consultados por Women’s Health explicaron que las causas pueden ser tanto genéticas como vinculadas al estilo de vida. Entre los principales factores de riesgo se encuentran los antecedentes familiares, el sedentarismo, el sobrepeso y la permanencia prolongada en una misma posición, ya sea de pie o sentado.
Los síntomas principales de esta enfermedad incluyen pesadez, calambres, hinchazón y dolor en las piernas ( VisualesIA)
Los síntomas más frecuentes incluyen sensación de pesadez, calambres, edemas y dolor en las piernas. Ante la aparición de estos signos, se recomienda consultar a un especialista en medicina vascular, quien podrá indicar el tratamiento más adecuado, que puede ir desde el uso de fármacos hasta procedimientos quirúrgicos.
Formas de consumo y recomendaciones
A pesar de sus beneficios, el cacao es un alimento calórico, por lo que su ingesta debe realizarse con moderación. Los especialistas citados por Women’s Health aconsejan optar por cacao o chocolates con una concentración igual o superior al 80%, ya que estos productos conservan los compuestos bioactivos sin añadir grandes cantidades de azúcar.
Una cucharada diaria puede ser suficiente para obtener sus beneficios sin afectar el balance energético de la dieta. Este consumo debe formar parte de un enfoque integral que incluya actividad física, alimentación equilibrada y seguimiento médico en los casos que lo requieran.
Incorporar cacao puro a una dieta equilibrada y ejercicio puede mejorar la circulación y aliviar síntomas de varices (Imagen Ilustrativa Infobae)
Según Women’s Health, integrar el cacao puro como parte de un estilo de vida saludable podría representar una estrategia complementaria para mejorar la circulación sanguíneay aliviar los síntomas asociados a las varices. Su respaldo científico lo posiciona como una herramienta accesible que, consumida con responsabilidad, puede contribuir al cuidado del sistema vascular.
Para mantener un corazón saludable y prevenir enfermedades cardiovasculares, las investigaciones científicas resaltan la importancia de la alimentación, junto con otros hábitos que favorecen el bienestar.
En ese sentido, no solo es importante reducir el consumo de ingredientes nocivos, sino también elegir opciones que impacten positivamente en los factores de riesgo.
A continuación, se presentan los beneficios respaldados por la ciencia de cinco alimentos clave para la salud cardiovascular.
1- Palta: nutrientes esenciales
La palta aporta grasas monoinsaturadas y potasio, ayudando a reducir el colesterol y la presión arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)
La palta, también conocida como aguacate, se consolidó como un alimento clave para la salud del corazón por su alto contenido de grasas monoinsaturadas.
De acuerdo con un estudio publicado en 2022, consumir al menos dos porciones de aguacate por semana se asocia con una reducción del 13% en el riesgo de enfermedades cardiovasculares y del 29% en el de enfermedad coronaria.
Investigadores observaron que este fruto mejora los niveles de colesterol LDL (colesterol “malo”), los triglicéridos y la función vascular.
Estudios científicos respaldan la inclusión de aguacate, pescado, tomate, ajo y frijoles en una dieta saludable para el corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)
Además de grasas saludables, aporta potasio, un mineral esencial para controlar la presión arterial. Una palta entera de 150 gramos contiene 728 miligramos de potasio, lo que representa aproximadamente el 28% del requerimiento diario de una mujer adulta y el 21% del de un hombre adulto.
La dietista Julia Zumpano, de la Cleveland Clinic, señaló: “Los aguacates son un gran complemento para una dieta saludable”.
Su perfil nutricional incluye vitaminas C, E, K1, B6 y folato, así como minerales como cobre y fibra. Tiene bajo contenido de azúcar y puede integrarse en ensaladas, sándwiches o como sustituto de grasas menos saludables en recetas.
2- Pescado y aceite de pescado: el poder de los omega-3
El consumo de pescado rico en omega-3 disminuye la inflamación y el riesgo de enfermedades cardiovasculares (Imagen Ilustrativa Infobae)
El pescado, en especial las variedades ricas en grasa como el salmón, la caballa, las sardinas y el atún, es una fuente importante de ácidos grasos omega-3, reconocidos por sus efectos protectores sobre el sistema cardiovascular.
Según la Mayo Clinic, estos ácidos reducen la inflamación que puede dañar los vasos sanguíneos, disminuyen los triglicéridos y contribuyen a mantener una presión arterial saludable. También se observó una reducción en el riesgo de arritmias y de muerte súbita cardíaca.
La Asociación Americana del Corazón recomendó consumir al menos dos raciones semanales de pescado rico en omega-3, siendo una ración equivalente a 113 gramos.
Las opciones más sugeridas son salmón, sardinas, caballa, bacalao, arenque, trucha de lago y atún claro en lata. Preparaciones como asar, hornear o cocinar a la plancha son preferibles a freír.
Las guías internacionales recomiendan consumir al menos dos porciones semanales de pescado para proteger la salud cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)
Sobre los posibles riesgos del consumo de pescado, la Mayo Clinic advirtió que algunos tipos pueden contener mercurio y otros contaminantes.
Aun así, para la mayoría de los adultos, los beneficios superan los riesgos. Se recomienda que mujeres embarazadas, en lactancia y niños pequeños limiten la ingesta de especies con alto contenido de mercurio, como el tiburón, el pez espada y la caballa real.
Para quienes no consumen pescado, existen suplementos de aceite de pescado, kril o algas. No obstante, los expertos indican que los beneficios son mayores cuando los omega-3 se obtienen directamente del alimento.
Otras fuentes vegetales, como linaza, nueces y semillas de chía, también pueden complementar la alimentación, aunque su efecto protector es menor, de acuerdo con la Mayo Clinic.
3- Tomate: licopeno y antioxidantes para el corazón
El tomate contiene licopeno y antioxidantes que protegen el corazón y mejoran los lípidos sanguíneos (Imagen ilustrativa Infobae)
El tomate contiene licopeno, un pigmento vegetal con propiedades antioxidantes que ayudan a neutralizar radicales libres y a reducir la inflamación, factores vinculados al desarrollo de enfermedades cardiovasculares.
Investigaciones citadas por el Centro Nacional de Tecnología de Illinois relacionaron niveles bajos de licopeno en sangre con un mayor riesgo de infarto y accidente cerebrovascular.
El consumo frecuente de productos derivados del tomate, como salsas y jugos, se asocia con mejoras en los lípidos sanguíneos, la presión arterial y la función endotelial.
Una revisión publicada en el American Journal of Lifestyle Medicine concluyó que una porción de tomate crudo o en salsa con aceite de oliva refinado puede reducir el colesterol LDL y los triglicéridos, además de aumentar el colesterol HDL (“bueno”).
El tomate, gracias al licopeno y antioxidantes, contribuye a reducir el colesterol y la presión arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)
El licopeno se absorbe mejor cuando el tomate ha sido cocido o procesado.
Además, el tomate aporta potasio, fósforo, vitaminas C, E, A, B1, niacina, ácido fólico y fibra, con apenas 20 calorías por cada 100 gramos. Para potenciar sus beneficios, se sugiere consumirlo sin pelar y bien lavado.
4- Ajo: alicina y protección arterial
El ajo, gracias a la alicina, contribuye a reducir la presión arterial y previene la acumulación de placa arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)
El ajo contiene alicina, un compuesto de azufre responsable tanto de su aroma como de sus propiedades terapéuticas. Según una revisión de 12 ensayos clínicos, los suplementos de ajo pueden reducir la presión arterial sistólica y diastólica con una eficacia comparable a la de algunos medicamentos.
La dietista Laura Jeffers, de la Cleveland Clinic, afirmó: “El ajo obtiene su penetrante aroma de un compuesto orgánico de azufre llamado alicina. Este compuesto también lo convierte en un complemento saludable para la dieta”.
Los estudios señalan que el ajo contribuye a prevenir la acumulación de placa en las arterias (aterosclerosis) y protege las células cardíacas.
El ajo contiene alicina, un compuesto que protege las arterias y ayuda a controlar la presión arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)
Para aprovechar sus beneficios, se recomienda consumirlo crudo o triturarlo y dejarlo reposar algunos minutos antes de cocinarlo, lo que favorece la formación de alicina. Al cocinar, es preferible añadirlo al final del proceso y no superar los 60 grados, ya que el calor excesivo destruye este compuesto.
El contacto prolongado con ajo fresco puede irritar la piel, por lo que se sugiere usar guantes al manipularlo en grandes cantidades.
5- Porotos: fibra, antioxidantes y reducción del colesterol
Los porotos ofrecen fibra y antioxidantes que ayudan a reducir el colesterol LDL y el riesgo cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los porotos son conocidos por su aporte a la salud digestiva, pero también demostraron beneficios para el sistema cardiovascular.
Una revisión sistemática de 21 estudios, concluyó que el consumo regular de porotos comunes puede reducir el colesterol LDL en un 19%, el riesgo de enfermedad cardiovascular en un 11% y el de enfermedad coronaria en un 22%.
Estos porotos contienen fibra soluble e insoluble, proteínas vegetales y nutrientes como folato, cobre, manganeso, tiamina, magnesio, hierro, fósforo, zinc y potasio.
Los porotos ofrecen fibra y antioxidantes que reducen el colesterol LDL y el riesgo cardiovascular (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los antioxidantes presentes en los porotos, como la antocianina y la quercetina, ayudan a proteger los vasos sanguíneos del daño celular y de la inflamación. La fibra, por su parte, contribuye a reducir el colesterol y a mantener estable la presión arterial.
Para quienes buscan opciones bajas en sodio, se recomienda elegir frijoles enlatados sin sal agregada y enjuagarlos antes de consumirlos. El consumo de porotos puede provocar molestias digestivas como hinchazón o gases, especialmente en personas no habituadas.
Remojar los porotos secos, hervirlos adecuadamente y enjuagar los frijoles cocidos o enlatados puede reducir estos efectos. Su versatilidad permite incluirlos en sopas, guisos, ensaladas, salsas o recetas de repostería saludable.
Fueron sorprendidos en flagrante delito por el uso de armas de fuego ilegal los nombrados Carlos Rodolfo Reyes Acosta e Irlander Reyes Acosta a los que se les incautaron dos pistolas marca Glock calibre 9 milímetros color negro.
La acción ejecutada por miembros de la Policía Preventiva se produjo en la Avenida Malecón frente al Muelle en Samaná.
Además de las armas de fuego sin ningún tipo de documentación le fueron incautadas una motocicleta marca Yamaha, una radio de comunicación, dos teléfonos celular marca Phone y Android.
Los detenidos y los objetos incautados se mantienen en poder de la Policía Nacional en el cuartel general de Nagua para ser presentados ante la acción de la justicia en las próximas horas.
La superestrella japonesa de los Dodgers de Los Ángeles, Shohei Ohtani, conectó su jonrón número 30 de la temporada el martes por la noche en la victoria 6-1 sobre los Medias Blancas, convirtiéndose en el primer jugador de la Liga Nacional en alcanzar esa cifra en 2025.
Con este cuadrangular, Ohtani suma su quinta campaña consecutiva con al menos 30 vuelacercas, consolidando aún más su estatus como uno de los bateadores más consistentes y explosivos de las Grandes Ligas. También es la tercera vez que supera los 30 jonrones antes del receso del Juego de Estrellas, algo que ya había logrado en 2021 y 2023.