Cuando Wason Brazobán canta, no solo interpreta una melodía: narra una historia, traduce un sentimiento y pone en palabras eso que muchos no saben cómo expresar. Su voz, profunda, honesta y dominicana hasta los huesos, ha acompañado a toda una generación que creció entre baladas cargadas de emoción y reflexiones que invitan a pensar.
Pero lo que pocos saben es que antes de convertirse en el artista consagrado que es hoy, Wason soñaba con ser pelotero profesional. Y por un momento, lo fue.
Originario de Villa Mella, en Santo Domingo Norte, Wason veía el canto como un hobby. Su verdadero sueño estaba en el diamante. Ese sueño se hizo realidad cuando Los Gigantes de San Francisco lo firmaron y lo enviaron a California, donde comenzaba a escribirse una historia totalmente distinta a la que conocemos hoy.
Pero la vida, o el destino, como él lo describe con una risa que no guarda rencor, tenía otros planes.
Una lesión durante el entrenamiento lo sacó del béisbol y lo devolvió al país. Lo que parecía una derrota fue, en realidad, el primer paso de una carrera legendaria en la música.
De regreso a República Dominicana, un amigo del coro de la iglesia lo conectó con productores musicales que notaron algo especial en él: una capacidad innata para escribir canciones con el corazón en la mano.
Wason comenzó componiendo para otros. Canciones como “Loca conmigo” (Héctor Acosta), “Ven tú” (Domenic Marte y Gio) o “Así te amo” (Elvis Martínez), llevan su firma. Letras que, aunque cantadas por otros, ya traían el sello emocional que caracteriza a su obra: costumbrismo, amor profundo y verdades dichas sin miedo.
El reconocimiento popular de Wason Brazobán llegó en 2001, cuando fue elegido para formar la agrupación Negros. (FUENTE EXTERNA)
Su salto al reconocimiento popular llegó en 2001, cuando fue elegido para formar la agrupación Negros, una banda de balada-pop que rompió esquemas en un mercado donde ese género no era el más comercial. Temas como “Mi reina”, “Contigo en la cabeza” y “Me cambiaste la vida” convirtieron a Negros en un fenómeno inesperado.
Sin embargo, Wason quería más. Necesitaba un espacio propio para darlo todo, sin filtros ni límites. En 2007 lanzó su primer álbum como solista, “Armadura de rosas“, bajo el sello de Premium Latin Music, con el respaldo de Franklin Romero, quien apostó por su talento desde el primer momento.
De ese disco salieron hits como “Se murió de pena”, “Con las manos vacías” y “En un solo día”, tema que se convirtió en el corazón de la banda sonora de Sanky Panky, la película más taquillera en la historia del cine dominicano. Wason ya no era una promesa: era realidad.
Una voz crítica
Además de cantautor, Wason es un pensador que no teme hablar. Con la etiqueta #WasonPensando, ha llenado las redes sociales de frases punzantes, observaciones sociales y críticas honestas que generan conversación y eco.
“Cuando naciste por martillo del cielo te caen los clavos”, dice entre risas al recordar su paso frustrado por el béisbol. Pero esa misma chispa la aplica cuando habla de política, desigualdad, doble moral, y otros temas que muchos prefieren evitar.
No es un activista de pancarta, pero sí de conciencia. Y lo hace como mejor sabe: escribiendo. Cada tuit, cada post, cada canción, tiene algo de denuncia, algo de amor, algo de país.
Lejos de olvidar su pasado como pelotero, hoy ayuda a jóvenes que sueñan con jugar béisbol profesional. Desde su posición, tiende la mano a quienes, como él, buscan una oportunidad, ya sea en el deporte o en la música.
En su carrera, el artista no solo ha acumulado premios, como el Soberano, reconocimientos internacionales, sino también el cariño de un pueblo que se reconoce en sus letras.
Lo que muchos sienten
“No puedo forzar las letras; la melodía me dice por dónde viene la canción”, ha dicho. Y es justamente eso lo que lo hace tan genuino: no canta por cantar. Canta porque siente. Y al hacerlo, hace sentir.
En su voz caben el barrio, la nostalgia, el amor sin filtros, las frustraciones sociales y el orgullo de ser dominicano. No solo ha escrito canciones, ha escrito capítulos de la memoria emocional de su país.
Porque cuando canta, uno no solo escucha… uno se reconoce.
A pesar de su éxito, Wason nunca ha perdido contacto con sus raíces. Sigue siendo “el muchacho de Villa Mella” que escucha historias en el colmado, que escribe desde el dolor de la calle, y que dice lo que otros callan.
Rosalía se ha consolidado como una de las voces más innovadoras de la música global, no solo por su capacidad de reinventar el flamenco, sino por la importancia que concede a lo visual como parte inseparable de su obra. “No podría hacer música sin imaginarme cómo se ve”, repite como un mantra creativo que explica por qué cada uno de sus proyectos trasciende lo sonoro para convertirse en una experiencia sensorial completa.
Nacida en San Esteban Sasroviras, cerca de Barcelona, Rosalía encontró en el flamenco el punto de partida para su búsqueda artística. Durante sus años de formación en la Escola Superior de Música de Catalunya estudió el género con disciplina rigurosa, aunque siempre con la convicción de que la tradición no era un límite, sino un terreno fértil para la transformación. “Me obsesionaba entender el cante desde la verdad, no desde el virtuosismo”, recuerda en una entrevista con Elle.
“Lo importante es no traicionarte y no traicionar la emoción con la que nacen las canciones”, afirma la artista. Las referencias pueden ir desde una copla antigua hasta una tendencia estética de Tokio; lo que permanece es el ansia por transformar la tradición en algo que resuene hoy.
Formación, influencias e híbridos musicales
La artista fusiona flamenco, pop y ritmos urbanos sin perder sus raíces culturales
La influencia de grandes figuras como Camarón de la Isla y Enrique Morente se percibe tanto en la manera en la que frasea como en textos que exploran la pena y el deseo. Sin embargo, Rosalía también declaró: “Para mí, escuchar a Kate Bush o a Björk fue descubrir que podía haber otra forma de hacer pop, algo que no tuviera que ajustarse a lo que se esperaba en España”.
Su primer álbum, Los Ángeles (2017), realizado junto a Raül Refree, explora con austeridad la muerte y la tradición popular. “Quería que cada canción fuera como un susurro al oído, como un lamento en mitad de la noche”, manifestó. Este disco marcó la diferencia en la escena, mostrando una crudeza inusual en el panorama mainstream.
Con El Mal Querer (2018), Rosalía encarna la rebeldía de una heroína medieval. “Me obsesionaba la historia de una mujer que sobrevive al control y a la opresión”, relata sobre el concepto central. Aquí comienza la verdadera fusión de la oralidad flamenca con el trap y el pop electrónico: “No hay género que me dé miedo. Si siento que una base o una melodía encaja con lo que quiero contar, la uso”.
El impacto global de Rosalía trasciende géneros y fronteras culturales (Foto AP/Marco Ugarte)
Motomami (2022) supuso otra revolución. Reguetón, jazz, bachata, autotune y referencias personales conviven en un álbum que ella define como “mi diario de estos años, donde me permití ser vulnerable y fuerte a la vez”. Respecto a la mezcla de géneros, es rotunda: “No hay radares, ni comunicación por radio, solo ganas de experimentar”.
El impacto global de una voz fronteriza
El ascenso internacional de Rosalía no se limita a los galardones. “El reconocimiento es bonito, pero lo fundamental es saber quién eres y a qué quieres dedicar tu tiempo”, explica, consciente de la presión externa. Su apuesta por la experimentación y el cruce de lenguajes —musicales y estéticos— la convierten en referente: desde colaboraciones con diseñadores y firmas de moda hasta vídeos conceptuales donde la memoria y la innovación conviven en cada plano.
“Lo visual me obsesiona tanto como lo sonoro. No podría hacer música sin imaginarme cómo se ve, cómo se siente en la piel”, le reconoce a Elle sobre su proceso creativo. Cada proyecto incorpora tecnología, coreografía y moda para darle un perfil sensorial y multisdisciplinar a su obra.
La artista prioriza la honestidad y la paciencia sobre las fórmulas comerciales (REUTERS/Andrew Kelly)
Lejos de las fórmulas comerciales, Rosalía prioriza un ritmo propio de trabajo: “Siempre digo que un disco no se termina, se abandona. Prefiero tomarme el tiempo necesario y sentirme satisfecha con lo que entrego, aunque la industria marque otros tiempos”.
Identidad artística y colaboraciones creativas
La identidad de Rosalía se refuerza a través de colaboraciones que van desde C. Tangana y Rauw Alejandro hasta artistas internacionales como Travis Scott. Sobre estas experiencias, admite: “Me gusta reunirme con músicos que vengan de otras tradiciones y ver qué ocurre cuando realmente nos escuchamos”.
En la escena visual, se describe como “un moodboard en carne y hueso”, una combinación de influencias y estados de ánimo que trascienden los géneros musicales. “La moda y la escenografía son otro canal para contar historias. A veces una tela habla antes que una nota”, asegura.
Colaboraciones internacionales y experimentación visual marcan la identidad de Rosalía (REUTERS/Mario Anzuoni)
Sus vídeos, estilismos y conciertos se convirtieron en referencias internacionales que abren debate sobre identidad y apropiación, siempre desde el respeto a su herencia.
Las relaciones personales y profesionales dejan también huella en su música. Sobre la amistad con Penélope Cruz, nacida durante el rodaje de Dolor y gloria, la actriz le dedica palabras de admiración: “Rosalía tiene una voz y una fuerza únicas. Me emociona el modo en que deja huella en cada persona que la escucha”.
Al hablar de afectos y procesos íntimos, la artista es prudente: “Mi vínculo más fiel ahora mismo es con el piano. La música siempre está”.
El arte como encuentro de mundos
La propuesta de Rosalía es la evidencia de que pasado y futuro pueden convivir en el mismo compás. “No existiría lo que hago sin una tradición de la que aprender y nutrirme. No se trata de borrar la historia, sino de ampliarla”, sentencia la cantante catalana sobre su misión artística.
En un contexto que premia la rapidez y la fórmula, elige el riesgo y la paciencia. “La honestidad y la profundidad no entienden de modas ni de urgencia”, concluye, convencida de que la única brújula válida es la fidelidad a la creación.
La fiebre por Otro viernes de locos (Freakier Friday en su idioma original) apenas comienza. La segunda entrega de la cinta, que se estrenó en cines hace tan solo una semana, ya ha despertado un intenso entusiasmo entre los fanáticos y, sorprendentemente, también entre su directora, Nisha Ganatra, quien no descarta que una tercera parte llegue a la pantalla grande más pronto de lo esperado.
En una entrevista reciente con Screen Rant, la cineasta de 51 años se mostró entusiasmada al ser consultada sobre qué podría aportar una nueva entrega a la saga que comenzó en 2003.
La directora no dudó en bromear con la posibilidad de llevar la fórmula a un nivel más extremo. Además, aseveró que a la tercera película la llamaría Freakiest Friday.
Nisha Ganatra aseveró que la tercera película se llamaría “Freakiest Friday”. (Disney)
“¿Qué sería? Más intercambios, ¿no? Probablemente un intercambio de seis personas. Definitivamente tendríamos a Manny Jacinto y Chad Michael Murray cambiando de lugar. ¡Todos necesitamos ver eso!”, respondió.
Aunque Disney no ha confirmado oficialmente si habrá una tercera película, la posibilidad ya genera conversación. La química entre Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis, la respuesta positiva del público y el entusiasmo de Ganatra alimentan la idea de que Freakiest Friday podría convertirse en una realidad.
El regreso de un clásico
La historia original de Un viernes de locos conquistó al público hace más de dos décadas al mostrar cómo Tess Coleman (Jamie Lee Curtis) y su hija adolescente Anna (Lindsay Lohan), intercambiaban cuerpos de manera mágica y se veían obligadas a experimentar la vida desde la perspectiva de la otra.
La secuela de 2025, titulada Otro viernes de locos, amplía la premisa al introducir a una nueva generación en el enredo: Harper (Julia Butters), hija de Anna, y Lily (Sophia Hammons), su futura hermanastra.
La secuela de “Viernes de locos” no solo hizo que Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis volvieran a intercambiar cuerpos. (Disney)
Ambas se suman al caos cuando los cuerpos vuelven a cambiar de manera inesperada, generando dobles complicaciones justo en el momento en que Anna se prepara para casarse con Eric (Manny Jacinto).
El regreso también incluye a Chad Michael Murray, de 43 años, retomando su papel de Jake Austin, el exnovio de Anna, quien termina involucrado en el plan de Harper y Lily para sabotear la boda. Este guiño al pasado refuerza la nostalgia y al mismo tiempo conecta a nuevas audiencias con la historia.
Más allá del éxito cinematográfico, la complicidad entre Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis ha sido clave en el atractivo de ambas películas. Las actrices han mantenido un vínculo cercano desde el rodaje de la primera cinta, una relación que se fortaleció en momentos difíciles de sus vidas.
Lindsay Lohan y Jamie Lee Curtis ha mantenido una relación cercana desde la primera cinta. (REUTERS/Steve Marcus)
“Jamie estuvo conmigo en una etapa en la que atravesaba muchas cosas públicamente. Ella estuvo allí en privado para apoyarme”, confesó Lohan en una entrevista reciente con People.
Curtis, por su parte, devolvió el gesto con palabras igual de sinceras: “Sé que puedo confiar en ella. Y no puedo decir lo mismo de muchas personas. Si le cuento algo, se va a quedar con ella”.
Para la actriz, la conexión con Lindsay Lohan está marcada por la autenticidad: “Ambas hemos pasado por cosas duras, porque estamos vivas y la vida es dura. No estamos muertas todavía, y la verdad de lo que compartimos trasciende lo showbiz”.
Jamie Lee Curtis aseveró que comparte muchas cosas con Lindsay Lohan. (Foto: AP/Marco Ugarte)
Por ahora, los fanáticos pueden disfrutar en cines de esta nueva dosis de enredos mágicos y emocionales, con la esperanza de que la franquicia continúe creciendo.I
Bubbles, el chimpancé que acompañó a Michael Jackson en algunos de los momentos más visibles de su carrera, vive hoy alejado de los escenarios y la atención mediática. Con 42 años, el primate vive en el Centro de Grandes Simios de Florida, un santuario especializado en el cuidado de esta especie, donde lleva casi dos décadas. Su historia refleja el paso de una vida marcada por el lujo y la exposición a un entorno pensado para su bienestar y seguridad.
Bubbles nació en un laboratorio a finales de la década de 1970 y fue adoptado por Jackson a principios de los años 80. Su llegada coincidió con un momento de ascenso vertiginoso en la carrera del cantante, lo que lo convirtió rápidamente en una figura reconocida, según precisó The Independent.
Durante años, el chimpancé vivió en el rancho Neverland, la propiedad de Jackson en California, donde dormía en su propia cuna y vestía ropa similar a la del artista. Según precisó Vanity Fair, su presencia en la vida del músico no se limitaba a la vida doméstica: lo acompañó en giras internacionales, asistió a actos públicos y fue fotografiado en eventos como los MTV Movie Awards de 1994.
El primate, que acompañó al artista en giras y eventos, disfruta hoy de una vida tranquila y adaptada a sus necesidades (Grosby)
La imagen de Bubbles junto a Jackson se volvió parte del imaginario popular. El animal aparecía en videoclips, programas de televisión y hasta participó en sesiones fotográficas y entrevistas. Su cercanía con el músico reforzaba la imagen excéntrica de Jackson y alimentaba la fascinación del público y los medios por su estilo de vida. Sin embargo, el vínculo cotidiano cambió cuando el chimpancé alcanzó la madurez. A medida que crecía, su fuerza física aumentaba y se volvió más difícil mantenerlo como mascota en un entorno doméstico.
En 1993, Jackson decidió trasladar a Bubbles a un centro de cuidado especializado en Port St. Lucie, Florida. Conforme detalló Rock&Pop, en un principio el chimpancé mostró timidez y dificultades para relacionarse con otros ejemplares, especialmente con las hembras. Con el tiempo, su comportamiento se adaptó a la nueva rutina, marcada por un ambiente más cercano al de su especie.
En 2005, Bubbles fue trasladado al Centro de Grandes Simios de Florida, donde permanece hasta hoy. El santuario conmemoró en abril de este año tanto sus 20 años en el lugar como su cumpleaños número 42, fecha que se estableció de forma simbólica por desconocerse el día exacto de su nacimiento. En ese mensaje, los responsables destacaron su carácter tranquilo, su gusto por actividades de enriquecimiento como la pintura y su afición por tomar el sol y compartir tiempo con otros chimpancés.
El Centro de Grandes Simios de Florida celebra la integración y el carácter artístico de Bubbles, quien pinta y lidera su grupo (Instagram/centerforgreatapes)
Durante su estancia en el santuario, Bubbles desarolló rutinas estables. Trepa, explora, busca comida y participa en actividades diseñadas para estimular sus capacidades físicas y mentales. El equipo del centro subraya que su integración fue exitosa y que el animal muestra un temperamento apacible, adaptado a la vida en grupo.
“Bubbles es una presencia tranquila y artística en el santuario. Es el respetado líder de su grupo de chimpancés, que incluye a sus amigos más cercanos: Oopsie, Boma, Kodua y Stryker. Aunque tímido y reservado, Bubbles también es juguetón. Es conocido por provocar suavemente a los visitantes con un chorro de agua o arena, solo por diversión”, detalla el sitio web oficial del Centro de Grandes Simios de Florida.
Aseguran que “a Bubbles le encanta pintar, y a menudo pasa momentos tranquilos creando coloridas obras de arte”. “Solo entrega el lienzo cuando está realmente terminado, ¡y su estilo expresivo a veces trasciende los límites!”, cuentan.
Bubbles, el chimpancé de Michael Jackson, vive en un santuario de Florida desde hace casi 20 años (Créditos: Center for Great Apes/TMZ)
El mantenimiento del primate cuenta con el respaldo económico del patrimonio de Jackson. Según Rock&Pop, el coste anual de sus cuidados ronda los 130.000 dólares, lo que incluye alimentación, atención veterinaria y personal especializado. Este financiamiento asegura que el chimpancé tenga condiciones óptimas para vivir sus últimos años, ya que su edad actual se considera avanzada para la especie.
Michael Jackson falleció en 2009, pero su previsión respecto al futuro de Bubbles permitió que el animal evitara situaciones de abandono o traslado inadecuado. El caso de este chimpancé no es aislado: muchas celebridades tuvieron animales exóticos que, con el tiempo, requirieron reubicación en entornos especializados. Sin embargo, no siempre se garantizan los recursos ni el seguimiento necesarios para que estos ejemplares tengan un final de vida seguro y saludable.
La historia de Bubbles ilustra la tensión entre el uso de animales como símbolos en la cultura popular y las necesidades reales de su cuidado. La etapa de notoriedad del chimpancé estuvo marcada por un contacto directo y constante con el público, pero su longevidad y bienestar actuales dependen de un entorno controlado y alejado de esa exposición.
A Bubble le encanta pintar y sus cuidadores ofertan sus cuadros a través de subastas. (Facebook/Center For Great Apes)
En el santuario, su vida transcurre lejos de los reflectores, en un espacio donde la prioridad es su salud física y su comportamiento natural. El caso, respaldado por el compromiso financiero de quienes administran el legado de Jackson, representa un ejemplo poco frecuente de continuidad en el cuidado de una mascota exótica tras la muerte de su propietario.
Los microbios intestinales pueden ser uno de los factores que afectan la calidad del sueño. Así lo indicó un reciente estudio en China, según el que los hábitos de sueño y la composición del microbioma intestinalestán mucho más conectados de lo que se creía.
Estos hallazgos impulsan nuevas líneas de investigación sobre el insomnio, trastorno que afecta entre un 10 y un 20% de los adultos a nivel mundial, según especialistas del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) consultadas por Infobae.
Qué es el microbioma intestinal y cómo influye sobre el sueño
La microbiota se compone de billones de microorganismos que habitan en el intestino (Imagen Ilustrativa Infobae)
La relación entre el intestino y el cerebro se convirtió en foco de la ciencia internacional. Hoy se sabe que el microbioma intestinal, integrado por billones de microorganismos, influye sobre diversas funciones fisiológicas y mentales, y la calidad del sueño forma parte de ese entramado.
De acuerdo a la médica clínica especialista en Gastroenterología y Endoscopía del Hospital de Clínicas Jesica Andruetto (MN 146.855), “en los últimos años la investigación en neurociencia y microbiología puso de relieve la estrecha comunicación entre el intestino y el cerebro, conocida como eje intestino-cerebro”.
Este conjunto de microbios regula la producción de metabolitos, participa en la modulación del sistema inmune y se comunica directamente con el sistema nervioso central. Dichos mecanismos vinculan a la microbiota intestinal no solo con el insomnio, sino también con cuadros depresivos y alteraciones de la conducta.
Hallazgos del estudio: una relación causal entre microbioma y sueño
Investigadores chinos identificaron 41 grupos bacterianos vinculados con el insomnio (Imagen Ilustrativa Infobae)
La publicación científica documentó que el grupo liderado por el doctor Shi Shangyun en el Hospital Cerebral Afiliado a la Universidad Médica de Nanjing investigó por primera vez si el vínculo entre el microbioma y el insomnio es causal y no sólo estadístico.
La investigación involucró análisis genéticos de más de 387.000 personas con insomnio y datos de microbioma de 26.500 voluntarios europeos. Los investigadores utilizaron un análisis de aleatorización mendeliana para detectar relaciones de causa y efecto entre genes vinculados al insomnio y la presencia de bacterias intestinales.
El resultado identificó a 41 tipos de bacterias intestinales que podrían ejercer efectos sobre el insomnio en ambos sentidos. 14 grupos bacterianos se asociaron con mayor probabilidad de insomnio y ocho, con menor probabilidad. Además, el insomnio se vinculó a una reducción de entre el 43 y el 79% en siete grupos de bacterias y al aumento de otras 12. Entre las halladas, destaca la bacteria Odoribacter, que mostró una vinculación relevante con el riesgo de insomnio.
“A partir de estos resultados, el microbioma intestinal se empieza a considerar también como biomarcador y futuro objetivo terapéutico para el tratamiento del insomnio”, explicaron los expertos. Según señaló Shangyun, un próximo paso sería evaluar estrategias individualizadas basadas en microbiota para mejorar el descanso, desde probióticos y prebióticos hasta trasplantes de microbiota fecal.
Insomnio y salud intestinal: conocimiento y abordaje clínico
El insomnio afecta hasta a uno de cada cinco adultos a nivel global (Imagen ilustrativa Infobae)
Para la médica clínica Ana Carolina Garrafa (MN 185.493), residente de tercer año de Gastroenterología del Hospital de Clínicas y miembro del equipo de Transplante de Microbiota Fecal, comprender la relación entre flora intestinal y sueño requiere observar tanto los factores genéticos como los hábitos.
El insomnio no sólo impacta en el ánimo y la salud física, sino que puede cambiar el equilibrio bacteriano: “La microbiota intestinal puede influir en el sueño mediante la producción de metabolitos, la modulación del sistema inmunitario y la interacción con el sistema nervioso central. Estos mecanismos la vinculan con el insomnio y con otros trastornos mentales”, señaló Garrafa. Entre las bacterias de acción protectora se destaca Faecalibacterium, que produce butirato, un compuesto antiinflamatorio: “Las personas con insomnio suelen presentar menor cantidad de Faecalibacterium, y esa escasez favorece un entorno más inflamatorio que, a su vez, se asocia a peor calidad del descanso”.
Qué hábitos y alimentos mejoran la microbiota y el sueño
Los probióticos pueden contribuir a modular la microbiota y favorecer el descanso (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los hábitos alimentarios figuran como uno de los moduladores principales de la salud bacteriana. “La alimentación influye de manera directa en la composición y la actividad de la microbiota intestinal”, remarcó Andruetto. Y sumó: “Los alimentos ricos en fibra, los fermentados o los que contienen bacterias vivas ayudan al crecimiento de microorganismos beneficiosos”.
Los probióticos incluyen cepas como Lactobacillus y Bifidobacterium. Según Garrafa, estos “pueden modular la microbiota y, de acuerdo con estudios experimentales, mejorar la respuesta al estrés y la percepción de la calidad del sueño”. Los prebióticos, en cambio, son fibras que sirven de alimento a las bacterias protectoras —como la insulina de la achicoria, el ajo o la cebolla— y estimulan la generación de compuestos vinculados con el descanso.
Experimentos en modelos animales demostraron que ciertas cepas aumentan la diversidad microbiana y modifican la expresión de receptores cerebrales de GABA, neurotransmisor clave para dormir. Aunque estos hallazgos aún esperan confirmación en humanos, “una dieta que aumente la diversidad microbiana podría colaborar indirectamente a mejorar el estado de ánimo y el descanso nocturno”, destacó Andruetto.
Además de la dieta: factores clave que inciden en el sueño y el intestino
El estrés y los cambios en el ritmo circadiano también alteran la flora intestinal (Imagen Ilustrativa Infobae)
Existen múltiples factores que modifican la relación entre microbioma e insomnio. Los ritmos circadianos, que organizan los ciclos de sueño y otros procesos fisiológicos, marcan la actividad bacteriana intestinal. Garrafa advirtió: “Cuando se alteran los horarios, la luz o los patrones de comida, todo ese sistema pierde sincronía y afecta tanto la diversidad microbiana como la producción de compuestos clave para dormir bien”. También el estrés psicológico, la falta de ejercicio, el uso de antibióticos o antiácidos y enfermedades inflamatorias pueden alterar la flora bacteriana y, de modo indirecto, la calidad del descanso.
El vínculo entre ánimo, estrés y microbiota se explica a nivel hormonal. “Cuando una persona atraviesa una situación de estrés, se activa el eje hipotálamo–hipófisis–adrenal, que incrementa la liberación de cortisol. Esto modifica la motilidad intestinal, la secreción de moco y la permeabilidad de la barrera intestinal. Como consecuencia, disminuyen las bacterias buenas y aumentan otras especies proinflamatorias”, puntualizó Andruetto. Esa disbiosis potencia la inflamación y afecta la producción de neurotransmisores esenciales para el ánimo y el sueño. Así, “el mal descanso potencia la respuesta al estrés y el estrés crónico deteriora tanto la microbiota como la calidad del sueño”, resumió Garrafa.
Recomendaciones para cuidar la microbiota y dormir mejor
El consumo elevado de ultraprocesados, azúcar y alcohol impacta negativamente en el descanso y la microbiota (Freepik)
Consultada sobre qué acciones pueden llevar adelante las personas para proteger el equilibrio bacteriano, Garrafa resumió: “La alimentación tiene un rol fundamental en la salud intestinal y en la calidad del sueño. Una dieta rica en fibra —presente en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales— favorece el desarrollo de bacterias beneficiosas, que producen ácidos grasos de cadena corta: estas sustancias ayudan a regular la inflamación y participan en la producción de neurotransmisores vinculados con el descanso”.
Además, Andruetto sugirió sumar alimentos fermentados como yogur, kéfir, chucrut, kimchi o miso, asociados a menor ansiedad y mejor calidad de sueño.
Disminuir ultraprocesados, azúcares refinados, bebidas con cafeína y alcohol ayuda a preservar la flora bacteriana y favorece el descanso nocturno. El estilo de vida resulta igualmente central: “La actividad física regular, mantener horarios estables para dormir y crear un ambiente propicio para el sueño ayudan a reforzar los ritmos circadianos”, indicó Andruetto. El manejo del estrés mediante técnicas como la meditación, la respiración consciente o la terapia cognitivo conductual también aporta en casos de insomnio, complementó Garrafa.
Terapias innovadoras y el futuro del tratamiento
Las intervenciones individuales en el microbioma podrían convertirse en una estrategia personalizada para tratar el insomnio
En Argentina, el Hospital de Clínicas de la UBA implementa estrategias innovadoras para restaurar el equilibrio bacteriano en pacientes con patologías digestivas severas. El primer Banco de Microbiota del país, activo en esta institución, lleva adelante trasplantes de microbiota fecal. “Este procedimiento consiste en transferir microbiota de donantes sanos a pacientes donde los tratamientos convencionales no funcionaron. Logramos mejoras importantes en la salud intestinal y en la evolución clínica de los pacientes”, comentó Garrafa. El equipo del Hospital de Clínicas participa de redes interdisciplinarias y colabora en capacitación continua sobre terapias de vanguardia.
El futuro de la investigación apunta a personalizar cada vez más las estrategias médicas, integrando el análisis del microbioma como biomarcador diagnóstico y terapéutico.
Y si bien el equipo chino recomienda profundizar los estudios antes de incorporar intervenciones dirigidas al intestino como estándar para el insomnio, los especialistas coinciden en que estos avances abren nuevas posibilidades para abordar el insomnio desde una perspectiva innovadora y multidisciplinaria.
El Ministerio de Sanidad de Gaza registró este domingo la muerte de dos niñas bebés de tres y cinco meses por desnutrición, informaron a EFE fuentes del Ministerio de Sanidad del enclave palestino.
Estas bebés están entre las cinco personas que Sanidad contabilizó como fallecidas a causa de la desnutrición ayer domingo, según los datos provistos este lunes.
Las bebés, indicaron las fuentes, murieron en la ciudad de Gaza, la capital del enclave ahora amenazada por la extensión de la ofensiva en el territorio palestino por parte del Gobierno israelí, que aprobó tomar la ciudad y otras zonas costeras y desplazar así al sur a más de un millón de habitantes.
Con estas nuevas muertes por desnutrición contabilizadas por el Ministerio de Sanidad, dependiente del Gobierno en el enclave de Hamás, ya son 263 los fallecidos por esta causa desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, 112 de ellos niños.
La ONU advirtió recientemente de que Gaza se encuentra al borde de la hambruna debido a que más de un tercio de la población pasa días sin comer y también avisó de que los indicadores de desnutrición han alcanzado niveles críticos desde que comenzó el conflicto.
Según la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria, replicada por la ONU, “en Gaza se han alcanzado dos de los tres umbrales de hambruna: la caída en picado del consumo de alimentos y la malnutrición aguda”.
Si la hambruna no se ha declarado aún, recoge la ONU, es porque el tercer criterio, las muertes por desnutrición, aún no se han podido demostrar.
Ante la presión internacional, Israel anunció a finales de julio “pausas humanitarias” en algunas rutas para permitir la entrada restringida de camiones de ayuda, sin embargo, autoridades locales denuncian que gran parte de la carga es saqueada por la población y bandas armadas antes de que pueda ser distribuida.
Según las organizaciones humanitarias, deberían entrar un mínimo de 500 camiones diarios (con unas 25 toneladas cada uno) en la Franja.
De acuerdo a datos oficiales israelíes, en junio entraban entre 50 y 100 diarios, desde las pausas humanitarias comenzaron a entrar 200 al día y ahora las cifras están en unos 300 diarios, unos números que el Gobierno de Gaza pone en cuestión reduciéndolos significativamente.
Durante años, la creencia de que la luz azul emitida por pantallas de teléfonos, tabletas y computadoras es la principal causa de los problemas de sueño ha guiado muchas recomendaciones de salud. Sin embargo, investigaciones recientes muestran que la relación entre el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir y la calidad del descanso es mucho más compleja. La luz azul podría no ser el factor determinante, y el tipo de actividad realizada en los dispositivos parece tener un peso mayor de lo que se pensaba.
La explicación tradicional sostiene que la exposición a la luz azul de las pantallas reduce la producción de melatonina, la hormona que induce el sueño, lo que genera mayor alerta y dificulta conciliar el descanso. Esta idea ha impulsado la popularidad de los filtros de luz azul y los consejos para evitar dispositivos electrónicos en las horas previas a dormir. Sin embargo, la evidencia científica que respalda una relación directa es menos sólida de lo que suele asumirse.
De acuerdo a un artículo publicado por The New York Times, diversos estudios han arrojado resultados mixtos. Muchas de estas investigaciones, según Lauren E. Hartstein, profesora asistente de psiquiatría en la Universidad de Arizona, se realizaron hace años con muestras pequeñas y en condiciones de laboratorio que no reflejan la vida cotidiana. Mariana Figueiro, investigadora en la Icahn School of Medicine at Mount Sinai, ha señalado que, aunque la exposición a la luz azul puede reducir los niveles de melatonina, el uso de pantallas no siempre produce este efecto.
Por ejemplo, uno de sus estudios de 2013 mostró que utilizar un iPad a máximo brillo durante dos horas provocó una leve disminución de melatonina, mientras que hacerlo durante una hora no generó cambios. Otro trabajo de 2014 concluyó que ver televisión a una distancia de casi tres metros no afectó los niveles hormonales. Además, la intensidad del brillo y la proximidad del dispositivo a los ojos influyen: un iPad a mayor brillo suprime más la melatonina que uno con menor luminosidad, según un estudio de 2018.
La exposición a la luz natural durante el día también puede modificar la sensibilidad a la luz azul por la noche. Algunas investigaciones sugieren que quienes reciben más luz solar diurna son menos propensos a experimentar una caída nocturna de melatonina tras usar pantallas. Sin embargo, la variabilidad individual es considerable. Hartstein cita un estudio de 2019 en el que, tras exponer a 55 adultos a diferentes niveles de luz, se observó que una persona necesitó 40 veces más exposición que otra para alcanzar el mismo grado de supresión hormonal
Una rutina positiva del sueño incluye apagar las luces artificiales al menos una hora antes de dormir, según varios especialistas (Reuters)
A pesar de estos hallazgos, Figueiro advierte que aún no está claro si la reducción de melatonina causada por las pantallas es suficiente para afectar el sueño de manera significativa. Además, cuando se detectan alteraciones en el descanso tras el uso de dispositivos, resulta difícil atribuirlas exclusivamente a la luz azul, ya que otros factores como el consumo de cafeína, el estrés o incluso un compañero de cama ruidoso pueden influir.
Una revisión de 2022 que analizó dos docenas de estudios en adultos jóvenes encontró que muchos no hallaron relación entre la exposición a la luz azul y el mal dormir, aunque algunos sí lo hicieron. En 2023, la Fundación Nacional del Sueño concluyó que no existe suficiente evidencia para afirmar que la luz azul de las pantallas antes de dormir perjudique el sueño. Allison Harvey, profesora y psicóloga clínica en la Universidad de California, Berkeley, subraya la necesidad de más investigación en este campo.
Actividades en dispositivos electrónicos y su impacto en el descanso
Más allá de la luz azul, el tipo de actividad realizada en los dispositivos parece ser un factor crucial. Hartstein destaca que la naturaleza de la interacción con la pantalla puede influir notablemente en el sueño. Daniel Buysse, psiquiatra y profesor en la Universidad de Pittsburgh, señala que actividades interactivas como videojuegos, redes sociales, compras en línea o apuestas son especialmente perjudiciales para el descanso, ya que activan el sistema de recompensa cerebral y dificultan desconectarse del dispositivo. Buysse advierte que las redes sociales, en particular, están diseñadas para mantener la atención del usuario el mayor tiempo posible.
Hartstein añade que tanto las actividades digitales gratificantes, como comunicarse con amigos o jugar, como las que generan malestar, como leer noticias inquietantes, pueden estimular el cerebro y dificultar el sueño. “Puedes apagar el dispositivo, pero no puedes apagar tu cerebro”, afirma. Un estudio de 2024 con unos 500 adolescentes de 15 años reveló que quienes conversaban, enviaban mensajes o jugaban videojuegos antes de dormir tendían a acostarse más tarde y a dormir menos que aquellos que no lo hacían.
Diversos estudios indican que el tipo de actividad realizada en los dispositivos parece ser un factor crucial (iStock)
En cuanto a actividades más pasivas, como ver televisión o leer, la evidencia es menos concluyente. Hartstein indica que el impacto puede depender del contenido: comenzar una serie o libro nuevo y emocionante probablemente afecte más el sueño que volver a ver o leer una historia conocida y reconfortante. Harvey coincide en que, si el desenlace ya es conocido, resulta más sencillo dejar el dispositivo y dormir. El estudio de 2024 mencionado anteriormente encontró que ver televisión o películas antes de dormir no alteró el sueño de los adolescentes, aunque no se especificó el tipo de contenido consumido.
En ciertos casos, el uso de pantallas puede incluso favorecer el descanso. Para quienes luchan contra pensamientos negativos antes de dormir, ver programas o leer textos relajantes en una tableta puede ser útil. El contenido ideal, según Aric Prather, psicólogo de la Universidad de California, San Francisco, es aquel que distrae de las preocupaciones pero no resulta tan estimulante como para mantener la vigilia. Prather menciona que una comedia conocida puede ser el “antídoto” perfecto para la rumiación nocturna. Hartstein recomienda, no obstante, evitar el uso de dispositivos en la cama para que el cerebro asocie ese espacio exclusivamente con el sueño.
Si una persona logra dormirse con facilidad, descansa bien durante la noche y se siente renovada al día siguiente, no existe razón para modificar sus hábitos respecto al uso de pantallas antes de dormir.
Saltar la soga, tradicionalmente asociada a la infancia, se ha consolidado como una herramienta eficaz para mejorar la capacidad cardiorrespiratoria en adultos jóvenes.
Un estudio reciente delEuropean Journal of Clinical Nutrition demostró que este ejercicio, practicado en intervalos de alta intensidad o de forma continua a intensidad moderada, incrementa significativamente la aptitud cardiorrespiratoria, lo que lo convierte en una opción accesible y económica para fortalecer la salud cardiovascular.
Beneficios de saltar la soga para la salud cardiorrespiratoria
Se trata de un ejercicio que favorece la colaboración eficiente entre elcorazón, los pulmones y los músculos durante el movimiento. Cuando esta capacidad se encuentra disminuida, suele indicar una vida sedentaria y se vincula con un mayor riesgo de mortalidad y enfermedades crónicas, como afecciones cardíacas, hipertensión o diabetes.
Tanto los ejercicios realizados en intervalos, en los que se combina esfuerzo intenso con pausas, como aquellos continuos a ritmo moderado, resultan efectivos para mejorar la salud cardiorrespiratoria. Saltar la soga se adapta con facilidad a ambos métodos.
El ejercicio con soga ayuda a prevenir afecciones cardíacas, hipertensión y diabetes (Imagen Ilustrativa Infobae)
Detalles del estudio en Tailandia
El estudio se desarrolló en la Universidad de Chulalongkorn (Tailandia) con adultos jóvenes de 18 a 34 años que llevaban al menos tres meses sin cumplir las recomendaciones mínimas de actividad física.
Solo participaron quienes presentaban un índice de masa corporal menor a 25 kg/m² y no tenían antecedentes de enfermedades cardíacas, diabetes ni hábito de fumar. Antes de iniciar, los voluntarios recibieron instrucciones para garantizar la correcta ejecución del ejercicio.
Los participantes se dividieron en tres grupos:
Un grupo practicó saltar la soga con intervalos de alta intensidad (HIIE): siete series de dos minutos al 80% de su frecuencia cardíaca máxima, alternadas con un minuto de recuperación, tres veces a la semana durante las primeras dos semanas y luego aumentaron a nueve series.
Otro (MICE) realizó sesiones continuas de 20 minutos al 70% de su frecuencia cardíaca máxima, cinco días a la semana inicialmente, incrementando a 30 minutos en la segunda etapa.
El grupo control mantuvo su rutina habitual sin incorporar ejercicio.
Saltar la soga se consolida como una alternativa económica y accesible para fortalecer el corazón y los pulmones (Freepik)
Beneficios comprobados
Al concluir el estudio, ambos grupos que saltaron la soga mostraron una mejora en la capacidad cardiorrespiratoria, evidenciada por un aumento en el consumo máximo de oxígeno (VO₂máx), lo que indica un fortalecimiento del corazón y los pulmones.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Americana del Corazón respaldan que ejercicios aeróbicos como saltar la soga contribuyen a:
Reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
Controlar el peso corporal y disminuir la probabilidad de diabetes tipo dos.
Mejorar la resistencia física y la calidad de vida.
Fortalecer huesos y músculos.
Disminuir el estrés y beneficiar el estado de ánimo.
Resultados: incremento comprobado de la capacidad cardiorrespiratoria
Tras las ocho semanas de intervención, 59 participantes completaron el protocolo. Se observó que tanto los ejercicios en intervalos de alta intensidad como los de intensidad moderada generaron un aumento similar en la capacidad cardiorrespiratoria, con una mejora aproximada del 10,5% en el consumo máximo de oxígeno (VO₂máx) respecto al inicio, cifra que superó ampliamente los resultados del grupo control.
La investigación revela que tanto los intervalos de alta intensidad como la práctica continua de saltar la soga aumentan la capacidad cardiorrespiratoria (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los valores de frecuencia cardíaca promediaron 156 latidos por minuto durante el ejercicio y 120,1 en los descansospara el grupo HIIE, mientras que el grupo MICE alcanzó 136 latidos por minuto.
No se registraron cambios relevantes en la composición corporal o el índice de masa corporal entre los distintos grupos. El nivel de disfrute reportado fue similar, lo que confirma que saltar la soga puede integrarse de manera agradable y sostenible en la vida diaria de quienes desean mejorar su salud.
Estos hallazgos confirman que saltar la soga, ya sea en intervalos de alta intensidad o de manera continua a intensidad moderada, constituye una alternativa eficaz y asequible para potenciar la salud cardiorrespiratoria en adultos jóvenes. Su bajo costo, la casi nula necesidad de equipamiento o espacio, y la facilidad para incorporarse a la rutina diaria, consolidan a este ejercicio como una opción práctica para mantenerse activo.
Durante años se creyó que la duración de la vida estaba marcada de manera decisiva por la genética, pero investigaciones recientes y observaciones en comunidades de alta longevidad apuntan a algo más relevante: el estilo de vida. Un estudio danés sobre gemelos, publicado en 1996, reveló que solo alrededor del 20% de la duración de la vida de una persona dep
ende de la herencia genética, mientras que el 80% restante está determinado por el entorno y los hábitos cotidianos. Así lo sostienen expertos como Dan Buettner, autor de The Blue Zones American Kitchen, quien lleva más de dos décadas investigando los patrones comunes entre las personas más longevas del planeta.
Qué son las Zonas Azules y por qué se destacan
Las Zonas Azules destacan por la alta proporción de centenarios saludables en su población (italia.it)
El concepto de “Zonas Azules” se refiere a cinco regiones específicas del mundo donde la población sobrevive con frecuencia a los 100 años y, aún más importante, mantiene altos niveles de salud y funcionalidad en ese periodo. Estas zonas son: Okinawa en Japón, Nicoya en Costa Rica, Ikaria en Grecia, Loma Linda en California y Cerdeña en Italia. Aunque solo dos se ubican en la región mediterránea, comparten prácticas y valores que trascienden la alimentación.
“En estas cinco regiones, la abrumadora mayoría de la población vive hasta los 100 años o más. Además, estas personas viven vidas más saludables” afirmó la nutricionista registrada y educadora en diabetes, Caroline Thomason.
La longevidad en las Zonas Azules está acompañada de una menor incidencia de enfermedades crónicas y de una mayor vitalidad en la edad avanzada. Esto se debe a entornos y estilos de vida que promueven de manera integral el movimiento, la alimentación balanceada, la cohesión social y la gestión emocional, lo que se traduce en años de vida saludables, no solo más tiempo en el calendario.
Seis hábitos saludables para vivir más tiempo
Diversos estudios y análisis efectuados por el equipo de Buettner han permitido identificar seis hábitos fundamentales que comparten quienes habitan en las Zonas Azules. Son rutinas sencillas, aplicables en distintos contextos y respaldadas por su impacto en la longevidad y la calidad de vida.
1. Comer hasta sentirse casi satisfecho
En las zonas azules se aconseja dejar de comer cuando el estómago está al 80% de su capacidad (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las personas de las Zonas Azules practican la moderación; priorizan la sensación de saciedad y no el conteo estricto de calorías. En Okinawa, este principio se resume en el “hara hachi bu”, un antiguo mantra que aconseja dejar de comer cuando el estómago está al 80% de su capacidad. Su dieta se compone mayormente de alimentos locales, integrales y vegetales: cereales, legumbres, semillas, vegetales y frutas frescas, así como un consumo reducido de carnes rojas y productos ultraprocesados. Los estudios sugieren que iniciar este tipo de alimentación, incluso en edades avanzadas, puede sumar años adicionales de vida saludable.
“Casi todos los alimentos consumidos por los centenarios en las Zonas Azules crecen en un radio de 10 millas de sus hogares”, dice Buettner, pero cualquier grano integral, nueces, semillas, frijoles, legumbres, frutas y verduras serán buenos para su salud.
2. Limitar los azúcares añadidos
Comer menos alimentos ultraprocesados probablemente significará que se consumirán naturalmente menos gramos de azúcares añadidos. Buettner confirma que las personas en las Zonas Azules consumen azúcar intencionalmente, no por hábito ni por accidente.
“Consumen aproximadamente la misma cantidad de azúcares naturales que los norteamericanos, pero solo una quinta parte de azúcar agregada: no más de siete cucharaditas de azúcar al día”, afirmó.
Los adultos estadounidenses, en promedio, consumen alrededor de 17 cucharaditas de azúcar agregada cada día, lo que es más de dos a tres veces la cantidad recomendada.
3. Cocinar más en casa
Cocinar en casa y compartir las comidas fortalece los lazos familiares y mejora la calidad nutricional
Según un artículo publicado en EatingWell, cocinar en casa es una pieza clave en el control de ingredientes y porciones, además de ser una oportunidad para conectar con la familia y reducir el estrés. Las comidas caseras permiten consumir menos alimentos ultraprocesados y facilitan la adherencia a patrones alimentarios más saludables.
4. Compartir la comida con los demás
Un estudio en The American Journal of Clinical Nutrition ha demostrado que las familias que comparten comidas tienden a consumir más frutas, verduras y nutrientes beneficiosos para la salud.
La calidad de la nutrición no es el único beneficio; las conexiones sociales, los recuerdos emocionales e incluso la asequibilidad y accesibilidad de los alimentos también influyen en cómo la alimentación afecta el estado de ánimo y el bienestar
“Las personas más longevas del mundo eligieron, o nacieron en, círculos sociales que fomentaban hábitos saludables”, afirmó Buettner.
5. Incorporar movimiento a la vida diaria
El movimiento diario, como caminar o cuidar el jardín, sustituye al ejercicio estructurado en las Zonas Azules (Imagen Ilustrativa Infobae)
“Las personas más longevas del mundo no levantan pesas, corren maratones ni se apuntan al gimnasio. En cambio, viven en entornos que las incitan constantemente a moverse sin pensarlo”, reveló Buettner. Actividades como cuidar el jardín y realizar las tareas de la casa y el jardín sin herramientas tecnológicas añaden un movimiento diario considerable.
“Muchas veces la gente dice que no tiene tiempo para hacer ejercicio”, comentó, pero no es necesario comprometerse a 60 o incluso 30 minutos. De hecho, una simple caminata de 2 minutos después de comer puede ayudar a equilibrar el azúcar en sangre.
6. Priorizar el sueño y el manejo del estrés
Priorizar el sueño y gestionar el estrés contribuye a una vida más larga y saludable, según expertos en longevidad (Imagen Ilustrativa Infobae)
Caminar, meditar y respirar son métodos gratuitos y con respaldo científico para reducir el estrés y promover un sueño más profundo. Descansar de los dispositivos electrónicos de 30 a 60 minutos antes de dormir, consumir más alimentos que favorezcan el sueño y seguir consejos de diseño para el dormitorio pueden marcar una gran diferencia en el éxito del descanso.
Opinión experta: cómo aplicar estos hábitos en la vida diaria
Los expertos que estudian las Zonas Azules coinciden en que no es necesario vivir en una de estas regiones para beneficiarse de sus prácticas. Los cambios paulatinos en la rutina—como sustituir un refrigerio ultraprocesado por fruta, cocinar en familia, organizar caminatas cortas tras la comida o desconectar de los dispositivos antes de dormir—pueden integrarse en cualquier entorno cultural o social. La clave está en orientar el espacio y la agenda diaria hacia opciones saludables y rodearse de personas con hábitos semejantes, facilitando la adherencia a largo plazo.
El mensaje central de los investigadores es práctico: la longevidad no depende del azar ni solo de los genes. Cuidar la alimentación, moverse con constancia, mantener buenas relaciones sociales y priorizar el descanso son la combinación que permite alcanzar una vida más larga y plena. Las Zonas Azules demuestran que, más allá de la genética, vivir más y mejor está, en gran medida, en manos de nuestras elecciones cotidianas.
Un desafío digital de diez días sin Instagram invita a soltar el celular y mirar hacia adentro: la propuesta busca que los participantes descubran nuevas formas de cuidar su bienestar emocional y, al mismo tiempo, reflexionen sobre el vínculo que mantienen con las redes sociales. La iniciativa surge en un contexto en el que cada vez más estudios advierten una conexión alarmante entre el consumo excesivo de estas plataformas y el desgaste de lasalud mental.
El desafío propuesto incluye una pausa total de diez días en la actividad de redes sociales, apoyada por ejercicios de introspección, consejos para establecer límites digitales y actividades interactivas. Durante este periodo, los organizadores brindan herramientas prácticas, como diarios de reflexión y recomendaciones para modificar hábitos digitales, con el fin de favorecer una relación más saludable con la tecnología.
El vínculo entre el uso de redes sociales y el bienestar emocional está respaldado por cifras concretas. Una encuesta reciente de Healthline indica que el 25% de los participantes percibe que las plataformas digitales afectan negativamente su salud mental, mientras que el 53% cree que reducir el tiempo de uso sería beneficioso.
Entre quienes presentaron problemas de salud mental surgidos o agravados durante la pandemia, este porcentaje alcanza el 66%. Por otra parte, el 29% de los encuestados asegura necesitar varios días de descanso para notar mejoras, una cifra que sube al 46% en jóvenes de 15 a 24 años. Estas cifras evidencian una tendencia global y resaltan la necesidad de reconsiderar los hábitos digitales, especialmente para aquellos que enfrentan problemas emocionales.
Un trabajo realizado en 2015 en el Reino Unidoreveló que los niños que invertían tres horas o más al día en redes sociales durante los días escolares duplicaban la probabilidad de presentar niveles elevados de malestar.
En 2018, otra investigación demostró que reducir el tiempo en redes sociales se relacionaba directamente con mejoras en síntomas de depresión y soledad. En tanto, una encuesta de ExpressVPN en 2021, que involucró a 1.500 estadounidenses, halló que el 86% percibía un impacto negativo de las plataformas en su felicidad y autoimagen; entre el 79% y el 83% reportaba efectos adversos en ansiedad, soledad y depresión.
Otra encuesta online de 2022, que abarcó Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Noruega, concluyó que quienes usaban redes sociales para entretenimiento o para combatir la soledad durante la pandemia tenían una peor salud mental. Si bien emplear estas plataformas para mantener relaciones personales aportaba ciertos beneficios, el tiempo excesivo seguía correlacionado con el deterioro generaldel bienestar emocional.
Alternativas y recomendaciones para un uso saludable
Frente a este panorama, Healthline sugiere alternativas prácticas para reducir la dependencia digital. Quienes usan las redes sociales para relajarse pueden optar por caminar, escuchar música, leer, practicar yoga, cocinar o disfrutar de una bebida caliente.
Si la motivación principal es la conexión, se recomienda reemplazar las interacciones online por llamadas, videollamadas, encuentros personales, actividades comunitarias o voluntariado.
Para quienes buscan entretenimiento, las propuestas incluyen asistir a conciertos, visitar museos, practicar deportes, aprender a tocar un instrumento o jugar juegos de mesa con familiares y amigos. Identificar qué mueve a cada usuario a conectarse facilita canalizar esa necesidad hacia experiencias más satisfactorias fuera del entorno digital.
Healthline recomienda alternativas saludables como caminar, leer o practicar deportes para sustituir el uso excesivo de plataformas digitales (Imagen Ilustrativa Infobae)
La eliminación total de las redes no siempre es posible ni necesaria. El enfoque recomendado se basa en un uso más consciente y saludable, incluso para quienes deciden permanecer activos. Entre las sugerencias destacan dejar de seguir cuentas que afectan el ánimo, eliminar publicaciones que fomentan la autocrítica y borrar mensajes ofensivos o comparativos.
Se invita a priorizar la autenticidad, mostrando momentos reales, compartiendo experiencias imperfectas y recordando que todos tienen inseguridades, lo que aporta a un entorno digital más sano.
El mensaje central es preciso: la salud mental debe ocupar un lugar prioritario ante la presión de mantener una presencia digital constante. Encontrar el equilibrio entre la vida en línea y las actividades fuera de la pantalla permite que las redes sociales funcionen como una herramienta positiva para la expresión y la conexión, siempre que su uso sea consciente y moderado.