El Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911 coordinó la respuesta interinstitucional ante un accidente de tránsito ocurrido en la carretera Moca-Cabarete, próximo a la zona conocida como La Cumbre, en el municipio San Víctor, provincia Espaillat.
El incidente implicó un autobús que transportaba a un grupo de personas, incluyendo niños y adultos, quienes regresaban de un paseo. Producto del accidente, se reportaron múltiples heridos y una importante congestión vehicular en la zona.
En la escena se encuentran desplegadas 10 ambulancias de la Dirección de Servicios de Atención a Emergencias Extrahospitalarias (DAEH) y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), una unidad de la Policía Nacional y la DIGESETT, respectivamente; así como, tres unidades del Cuerpo de Bomberos y COMIPOL. La coordinación de la operación ha estado enfocada en las labores de rescate, atención médica, traslado de los afectados y en viabilizar el tránsito, a carga de la DIGESTET.
Hasta el momento, el personal en la escena reportó que 18 personas han sido trasladadas a centros de salud, mientras que tres fallecidos han sido confirmados en el lugar del hecho.
Un nuevo metaanálisis de casi 500 estudios confirma que seguir las pautas de salud cardiovascular propuestas por la American Heart Association (AHA) no solo protege el corazón: también mejora la salud cerebral, metabólica, pulmonar, muscular, renal y emocional. El estudio fue publicado recientemente en elJournal of the American Heart Association y liderado por la investigadora Liliana Aguayo, de la Universidad de Emory.
La revisión científica sistemática analizó investigaciones que evaluaban la adhesión a los siete pilares del programa Life’s Simple 7™, lanzado en 2010 por la AHA. Estos incluyen: no fumar, comer de forma saludable, hacer actividad física, mantener un peso adecuado, y conservar niveles normales de presión arterial, colesterol y glucosa en sangre.
“Hace unos años, descubrimos que la salud cardíaca y la salud cerebral están estrechamente relacionadas. A través de esta revisión, descubrimos que casi todos los sistemas orgánicos y funciones corporales también se benefician de mantener hábitos de vida saludables de los 7 pasos básicos de la vida”, señaló Aguayo, profesora adjunta en la Escuela de Enfermería Nell Hodgson Woodruff y miembro del Centro Global de Investigación en Diabetes de Emory.
Un metaanálisis de casi 500 estudios confirma que seguir las pautas de la American Heart Association protege el corazón y mejora la salud integral (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los investigadores hallaron que quienes alcanzaban seis o siete métricas en nivel óptimo presentaban:
Mayor mantenimiento de funciones cognitivas, visuales, auditivas y musculares con el envejecimiento.
Menor riesgo de enfermedades crónicas como cáncer, diabetes tipo 2, enfermedad hepática grasa, enfermedad renal crónica, EPOC, depresión, demencia y Alzheimer.
Reducción del estrés y del nivel de cortisol.
Menores costos médicos y uso del sistema de salud, incluso por causas no cardiovasculares.
Mayor calidad de vida autoinformada y menor riesgo de muerte por cualquier causa.
Cada punto suma: pequeñas mejoras, grandes resultados
El estudio utilizó una escala de 0 a 14 para medir la adhesión al modelo. Según Aguayo: “Cada mejora de 1 punto se asoció con una disminución del 11% en el riesgo de demencia, una disminución del 6% en el riesgo de enfermedades oculares, una disminución del 23% en el riesgo de enfermedad del hígado graso y una disminución del 11% en el riesgo de enfermedad renal crónica”.
Alcanzar seis o siete métricas óptimas reduce el riesgo de enfermedades crónicas, mejora la función cognitiva y disminuye costos médicos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Esto significa que incluso cambios modestos —como reducir el consumo de tabaco, caminar más o pasar de obesidad a sobrepeso— tienen un impacto tangible en la salud. “El mensaje clave es que nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para hacer cambios pequeños y factibles”, añadió Aguayo.
También agregó: “Pequeñas mejoras en la dieta, la actividad física, el tabaquismo o el control de los factores de riesgo pueden tener beneficios significativos, no solo para la salud cardíaca, sino para todo el cuerpo, de la cabeza a los pies”.
En 2022, la American Heart Association actualizó sus guías bajo el nombre Life’s Essential 8™, sumando una octava métrica: el sueño. También incorporó más precisión en la medición de los factores, incluyendo el consumo de vapeadores y nicotina dentro del apartado de “no fumar”, y promoviendo modelos alimentarios como la dieta DASH y la dieta mediterránea.
Cada punto adicional en la escala Life’s Simple 7 se asocia con menor riesgo de demencia, enfermedad renal y hepática (Imagen Ilustrativa Infobae)
“Estas nuevas directrices son más exhaustivas, incluyendo la prevención del humo de segunda mano y una mayor precisión en la evaluación de cada hábito”, explicó Nour Makarem, profesora adjunta de epidemiología en la Universidad de Columbia. “El sueño adecuado también es clave para reducir el riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares”.
Según la AHA, dormir entre 7 y 9 horas por noche en adultos y más horas en la infancia y adolescencia se considera parte de una salud cardiovascular ideal.
Pese a los beneficios documentados, menos del 4% de la población mundial alcanza niveles ideales en todos los indicadores de Life’s Essential 8, según el estudio. Esto refleja un desafío estructural en términos de acceso, educación y condiciones sociales para el cuidado de la salud.
Menos del 4% de la población mundial cumple con todos los indicadores de Life’s Essential 8, reflejando desafíos estructurales (foto: Freepik)
Recomendaciones prácticas para una vida cardiosaludable
Una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, junto con proteínas magras como el pescado o el pollo, es una de las claves para proteger la salud del corazón.
Según Mayo Clinic, este tipo de dieta ayuda a reducir la presión arterial, el colesterol y el riesgo de diabetes tipo 2. También se recomienda limitar el consumo de alimentos ultraprocesados, grasas trans, sodio y azúcares añadidos.
La actividad física regular es otra herramienta fundamental. El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI) aconseja realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio moderado, como caminar, bailar, subir escaleras o andar en bicicleta. Incluso las actividades cotidianas pueden sumar beneficios cuando se realizan de forma constante.
Una dieta rica en frutas, verduras y proteínas magras, junto con actividad física regular, es fundamental para la salud del corazón (Freepik)
Evitar el tabaco y la exposición al humo de segunda mano es esencial. Dejar de fumar reduce de manera significativa el riesgo cardiovascular, y según Mayo Clinic, los beneficios comienzan a observarse apenas 24 horas después del abandono del cigarrillo.
Dormir bien también es parte de una vida saludable. Dormir entre 7 y 9 horas cada noche, mantener horarios regulares y crear un entorno propicio para el descanso contribuyen a reducir el riesgo de hipertensión, obesidad y enfermedades metabólicas, de acuerdo con recomendaciones del NHLBI.
Controlar de forma periódica la presión arterial, los niveles de colesterol, la glucosa en sangre y el peso corporal permite detectar a tiempo factores de riesgo silenciosos. Conocer estos valores, incluso en ausencia de síntomas, es fundamental para prevenir enfermedades del corazón y del sistema circulatorio.
Por último, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) insiste en la importancia de incorporar estos hábitos desde la infancia, en hogares, escuelas y comunidades. Promover entornos saludables desde edades tempranas permite reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares en la adultez y mejora el bienestar general a lo largo de la vida.
El estrés forma parte de nuestra vida cotidiana. Puede activarse por un problema, un examen, una conversación difícil. En pequeñas dosis, cumple una función útil al mantenernos alertas. Sin embargo, cuando se vuelve crónico, puede afectar significativamente la salud, nuestros nervios y el equilibrio emocional.
El sistema nervioso no solo interviene en la respuesta al estrés, también regula estados como la calma, el bienestar y la sensación de seguridad. Cuando opera de forma adecuada, contribuye a la estabilidad. Si está alterado, se desregula y pueden aparecer estados de ansiedad, agotamiento o burnout.
Muchas personas tienen síntomas de desregulación del sistema nervioso sin advertirlo. Pero ¿qué significa este concepto y por qué resulta tan relevante para la salud física y mental?
La doctora Gabriela González Alemán, doctora en Genética del Comportamiento y neurocientífica, explicó a Infobae que el estrés puede alterar el sistema nervioso de múltiples formas, tanto a nivel estructural como funcional.
La desregulación del sistema nervioso puede causar ansiedad, agotamiento, trastornos del sueño y fallas cognitivas como falta de atención (Imagen Ilustrativa Infobae)
“Existen dos tipos principales de estrés. El estrés agudo surge ante una situación puntual que desborda nuestros recursos habituales para afrontarla. No se trata de estar cansado o de mal humor: implica sentirse sobrepasado. Es decir, cuando los desafíos cotidianos dejan de poder manejarse con las herramientas mentales y emocionales disponibles. En este contexto, el cuerpo reacciona liberando cortisol, una hormona que activa de inmediato el modo de ‘lucha o huida’”, indicó la experta.
Y explicó que el cerebro interpreta que hay un peligro real para nuestra integridad y pone en marcha el sistema nervioso simpático, responsable de movilizar al organismo ante amenazas. “Lejos de su nombre, este sistema simpático no tiene nada de simpático: es el que entra en acción cuando el cuerpo se encuentra bajo presión extrema”.
Por su parte, el doctor Ignacio Saguier Padilla, médico especialista en Medicina Interna y Neurología del Hospital de Clínicas, MN 157.451, explicó a Infobae:
La actividad del sistema simpático acelera el ritmo cardíaco, mientras que el parasimpático favorece la relajación y la digestión (Imagen Ilustrativa Infobae)
“El estrés desregula el sistema nervioso tanto en forma aguda como en forma crónica. En forma aguda, se pueden observar distintos mecanismos que actúan principalmente en la liberación de neurotransmisores como la noradrenalina y la dopamina, que interactúan y alteran las funciones tanto cognitivas como ejecutivas. Y el estrés crónico produce cambios neuroplásticos a nivel de la corteza prefrontal y de la amígdala. Esto puede llevar a alteraciones en la plasticidad neuronal, la conformación de nuevas conexiones, la alteración entre las neuronas que inhiben y las neuronas que excitan, y de esta forma llevar a una afectación tanto a nivel neurológico como neurovascular y también del sistema neuroinmune”.
Los síntomas de un sistema nervioso desregulado
Este estado significa que el cuerpo se halla en desequilibrio, ya sea en alerta máxima constante (predominio simpático) o apático (sobreestimulación parasimpática). Una desregulación prolongada podría contribuir a enfermedades crónicas relacionadas con el estrés.
La desregulación del sistema nervioso se puede manifestar de diversas maneras.
El estrés crónico puede causar problemas digestivos, dolores musculares persistentes y dificultades para conciliar el sueño (Imagen Ilustrativa Infobae)
“Los síntomas más comunes o signos clínicos son taquicardia, sudoración, trastornos del sueño, dolor, fatiga, cefalea, irritabilidad, dificultad para modular respuestas ante situaciones de estrés o también distintas alteraciones a nivel cognitivo como de atención, de memoria o control inhibitorio”, explicó el doctorSaguier Padilla.
Y añadió que el sistema nervioso autónomo se puede ver afectado tanto por situaciones orgánicas como enfermedades que afectan directamente al sistema nervioso: “Por ejemplo, la esclerosis múltiple o neuropatías autonómicas, donde hay una lesión orgánica, y también situaciones no orgánicas. Y también el estrés crónico o traumas en la infancia que llevan a una disfunción de este sistema y todas las manifestaciones antes mencionadas”.
Síntomas frecuentes de un sistema nervioso desregulado:
Ansiedad
Ataques de pánico
Problemas digestivos
Dificultades para dormir
Cansancio constante
Dolor muscular persistente
La exposición prolongada al estrés puede alterar la corteza prefrontal y la amígdala, afectando la toma de decisiones y las emociones (Imagen Ilustrativa Infobae)
Factores estresantes que pueden alterar el equilibrio:
Estrés crónico
Agotamiento
Eventos traumáticos
Malos hábitos de sueño
Dieta poco saludable
No tomarse tiempo para relajarse
Cómo funciona el sistema nervioso autónomo
El sistema nervioso autónomo está conformado por el sistema nervioso simpático y el sistema nervioso parasimpático, explicó el doctor Saguier Padilla: “La función de este sistema es responder a las distintas demandas que aparecen en el organismo y mantener un equilibrio. El sistema nervioso simpático se encarga de preparar el organismo para situaciones de lucha o huida a través de las liberaciones de noradrenalina o adrenalina, aumentando, por ejemplo, la frecuencia cardíaca, la contractilidad muscular y la movilización de energía. El sistema parasimpático, en caso contrario, lo que busca es un estadio más bien de tranquilidad, de reposo y favorece la digestión”.
El equilibrio es clave. Cuando el sistema simpático se activa en exceso, libera una cantidad elevada de hormonas vinculadas al estrés. Por el contrario, si domina el sistema parasimpático, pueden aparecer síntomas como apatía o falta de energía.
El estrés agudo activa el modo lucha o huida, una reacción del cuerpo cuando se siente sobrepasado por una amenaza o situación difícil (Imagen ilustrativa Infobae)
El sistema nervioso central regula funciones clave del cuerpo, pero es el sistema nervioso autónomo —compuesto por las ramas simpática y parasimpática— el que desempeña un papel central en la salud emocional. Mantener un equilibrio dinámico permite que el cuerpo responda mejor a los desafíos cotidianos.
“El sistema nervioso, tanto el simpático como el parasimpático, las estructuras del cerebro, del tronco encefálico y de la médula espinal actúan sobre los distintos órganos del cuerpo. Los órganos también envían señales de retroalimentación hacia el cerebro, con lo cual se establece un juego de intercambios. En esta interrelación, alteraciones del cerebro pueden influir sobre los órganos y las patologías o enfermedades propias de los órganos pueden influir en el sistema nervioso central”, detalló el médico.
Las consecuencias del estrés crónico
La exposición prolongada al estrés deteriora los recursos mentales y emocionales de la persona, afectando la memoria, la atención, el estado de ánimo y los vínculos.
Muchas personas presentan síntomas de desregulación del sistema nervioso sin saber que eso impacta en su salud física y emocional (Imagen Ilustrativa Infobae)
La doctora González Alemán describió sus efectos: “Cuando estos recursos empiezan a verse minados, es cuando la persona empieza a sentirse mal, a perder el nivel atencional, a no acordarse de las cosas, a no tener el nivel de funcionamiento de siempre, a veces incluso a no reconocerse a uno mismo. Hay quienes pueden empezar a tener ataques de pánico, por ejemplo. Pueden llegar a ser síntomas reales de una enfermedad de orden mental o comportamental: mayor irritabilidad, dificultad en los vínculos afectivos. Y todo esto es, en realidad, por la gran influencia que tiene el estrés sobre las hormonas”, explicó la doctora.
Y añadió: “Se va a ver afectada también lo que es la función ejecutiva, que está por detrás de la resolución de problemas, de la toma de decisiones. Esto va a ir haciendo de las facultades inhibitorias, de inhibir aquellos comportamientos que no son adecuados. Entonces, nuestro desempeño en general va a empezar a ser peor y nos va a ir bajando la autoestima. Esto va a empezar a ser un loop, en el cual vamos a estar más deprimidos, más ansiosos, con baja autoestima y con mayor predisposición a enfermedades físicas”.
Además, el estrés crónico interfiere con el funcionamiento del sistema parasimpático, que es el encargado de restaurar el equilibrio y la calma. Cuando este sistema pierde eficacia, se agrava el desequilibrio general del organismo.
Cómo regular el sistema nervioso y recuperar la calma
Mantener hábitos de sueño saludables favorece la relajación nocturna (Imagen Ilustrativa Infobae)
Restablecer el sistema nervioso significa abandonar el estado de alerta y pasar a la relajación, donde el cuerpo puede descansar y funcionar correctamente. Este proceso implica la activación del sistema nervioso parasimpático, que contrarresta el estrés y favorece el equilibrio físico y mental.
El doctor Ignacio Saguier Padilla explicó que el abordaje para equilibrar un sistema nervioso desregulado debe ser multimodal y adaptado tanto a la etiología como a las manifestaciones clínicas de cada persona.
“En general se recomiendan las intervenciones psicoeducativas y de regulación emocional, las técnicas de relajación y mindfulness, la respiración diafragmática, yoga, intervenciones conductuales y refuerzo positivo y estrategias de distracción y de contención emocional. Todas estas son terapias que pueden ayudar en caso de que la causa no sea orgánica como para descubrir y tratar estrés crónico o traumas en la infancia. Cuando se encuentra durante su estudio una causa orgánica como alguna enfermedad, se recomiendan terapias dirigidas hacia esta patología que genera disfunción”, describió el médico.
Por su parte, la doctora Gabriela González Alemán brindó una serie de recomendaciones para contribuir a la regulación del sistema nervioso:
Técnicas como la respiración profunda y el mindfulness estimulan la calma y contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)
1. Practicar respiración controlada. “Una manera de frenar la hiperventilación, que aparece cuando uno está muy estresado y con el sistema nervioso funcionando de manera muy activa, es hacer respiraciones muy largas en las que uno exhala más aire del que ingresa”, dijo la doctora y recomendó técnica de inhalar en 4 tiempos y exhalar en 8.
2. Practicar meditación o mindfulness. “Estimulan la conciencia puesta en el aquí y el ahora y la atención plena. Ayudan a retornar el organismo y el sistema nervioso a la calma y al equilibrio”, afirmó la experta.
3. Caminar en forma lenta todos los días. “Tan solo 15 minutos ayudan a mantener un funcionamiento del parasimpático de forma adecuada y a contrarrestar los efectos de estresores de la vida cotidiana”.
4. Realizar actividad física de ritmo lento, como yoga o tai chi chuan. “Los movimientos lentos son aquellos que estimulan la activación del sistema parasimpático que nos retorna al equilibrio”, señaló.
Caminar despacio al menos 15 minutos por día puede ayudar a contrarrestar el impacto del estrés sobre el sistema nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)
5. Buscar espacios verdes o azules. “Los espacios verdes y los espacios azules estimulan la liberación de serotonina, que brinda bienestar a largo plazo”.
6. Fomentar vínculos afectivos saludables. “El contacto con amigos, con familiares, con gente que uno quiere y que lo quieren a uno, también ayuda a relajar y a activar al sistema parasimpático”.
7. Evitar pantallas al menos una hora antes de dormir. “Es importante no utilizar las pantallas azules de teléfonos, computadoras o tabletas durante la hora previa a dormir”, señaló la especialista, y agregó que también conviene evitar mirar televisión en el dormitorio.
Tener mantas pesadas es algo que reconforta y que ayuda a relajar, explicó la doctora Gabriela González Alemán (Imagen Ilustrativa Infobae)
8. Cenar temprano y dormir antes de las 23. La doctora explicó que durante la noche el cerebro activa procesos de limpieza y restauración que no funcionan igual si nos dormimos muy tarde. Acostarse después de medianoche o usar pantallas hasta altas horas interfiere con estas funciones y evita que el cerebro se recupere por completo, advirtió la experta.
9. Usar frazadas pesadas durante el invierno. “Tener mantas pesaditas es algo que reconforta y que ayuda mucho más a relajar que cuando estamos con la cama liviana”, afirmó la doctora.
10. Evitar la calefacción excesiva durante la noche. “No la tengamos a 28 grados, así contribuimos al medio ambiente, que también es algo que nos puede hacer muy felices”, concluyó González Alemán.
En un mundo donde las opciones de desayuno son tan variadas como los gustos personales, los cereales de desayuno han mantenido su popularidad, especialmente en países como Estados Unidos, donde el 53% de la población los consume semanalmente.
Según informó la BBC, aunque los cereales fortificados pueden ser una fuente útil de fibra, vitaminas y minerales, algunos expertos advierten que muchos de ellos son alimentos ultraprocesados que podrían no ser tan beneficiosos como se pensaba.
Los cereales, que incluyen variedades como avena, granola, muesli, copos de salvado y arroz inflado, son derivados de granos como el trigo, el arroz, la avena, la cebada y el maíz. Estos contienen tres componentes principales: el salvado, rico en fibra y vitaminas B; el endospermo, que aporta almidón y proteínas; y el germen, que es una fuente de aceites, vitaminas y minerales.
El proceso industrial y la fortificación de los cereales
Elegir cereales con bajo contenido de azúcar y alto en fibra es clave para un desayuno equilibrado y beneficioso para la salud cardiovascular. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
En la actualidad, la producción de cereales de desayuno es un proceso industrial complejo. Generalmente, después de la cosecha, los granos pasan por varias etapas de procesamiento, que incluyen la trituración, el molido y la mezcla con saborizantes, sal, edulcorantes y otros ingredientes como vitaminas y minerales.
Según publicó la BBC, este proceso puede convertir a los cereales en una opción conveniente para obtener nutrientes esenciales, especialmente para personas con dietas restringidas, como vegetarianos, veganos o aquellos con intolerancia a la lactosa.
La fortificación de los cereales ha sido vista como una estrategia eficaz para combatir deficiencias nutricionales. Un estudio en Estados Unidos reveló que sin la fortificación, un alto porcentaje de niños y adolescentes no obtendría suficientes micronutrientes, lo que podría llevar a problemas de salud a largo plazo. Además, muchos cereales son ricos en fibra, un nutriente crucial para la salud intestinal, del cual el 90% de la población no consume lo suficiente.
Un metaanálisis publicado en Nutrition Journal en marzo de 2025, basado en datos de más de 186.000 participantes del UK Biobank, evaluó el consumo de distintos tipos de cereales (avena, muesli, salvado, ricos en azúcar, entre otros) y halló que el consumo regular de cereales de grano entero se asocia con una reducción significativa del riesgo de mortalidad por todas las causas, mientras que los cereales ultraprocesados o azucarados no aportan este beneficio.
Además, un informe reciente de CEEREAL, asociación europea del sector, respalda que los cereales pueden seguir cumpliendo un rol positivo en la nutrición poblacional, especialmente cuando contienen alto contenido de fibra y micronutrientes.
El lado oscuro de los cereales: azúcar y procesamiento
Aunque algunos cereales están fortificados con vitaminas y minerales, muchos productos ultraprocesados contienen azúcares añadidos que pueden afectar el metabolismo. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
A pesar de sus beneficios, no todos los cereales son iguales. La BBC detalló que muchos de ellos contienen altos niveles de azúcar, sal y grasas poco saludables. Por ejemplo, una porción de 30 gramos de copos de maíz azucarados puede contener alrededor de 11 gramos de azúcar, lo que representa el 12% de la ingesta diaria recomendada en el Reino Unido.
Este consumo excesivo de azúcar puede provocar picos de glucosa en sangre, aumentando el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas.
Además, algunos cereales son considerados alimentos ultraprocesados, lo que significa que pasaron por un procesamiento industrial significativo y contienen aditivos como colorantes y conservantes. Aunque en el Reino Unido existen regulaciones estrictas sobre la seguridad de estos aditivos, la BBC reportó que aún se desconoce su impacto a largo plazo en la salud, especialmente en el microbioma intestinal.
Alternativas más saludables y el papel de los granos enteros
Muchos cereales contienen altos niveles de azúcar, afectando la salud (Créditos: Freepik)
No todos los cereales de desayuno son perjudiciales, ya que pueden elegirse opciones como la granola y el muesli pueden ser saludables si no contienen demasiada azúcar añadida. Estos productos suelen incluir nueces, semillas y bayas, que aportan fibra, proteínas y grasas saludables, ayudando a mantener la saciedad por más tiempo.
La avena, o porridge, es otra opción popular que ha demostrado reducir el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares gracias a su contenido de beta glucano, una fibra dietética que disminuye los niveles de colesterol LDL.
Sin embargo, es importante elegir cereales hechos con granos enteros, ya que los cereales refinados, donde se eliminan el salvado y el germen, pierden muchos de sus beneficios nutricionales. Estudios han demostrado que el consumo de granos enteros está asociado con un menor riesgo de enfermedades crónicas, mientras que los granos refinados no ofrecen los mismos beneficios.
Elegir sabiamente y personalizar el desayuno
Estudios recientes confirman que los cereales elaborados con granos enteros se asocian con un menor riesgo de enfermedades crónicas y mayor longevidad. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
La clave para disfrutar de un desayuno saludable con cereales es seleccionar aquellos con bajo contenido de azúcar y alto contenido de fibra.
Los expertos sugieren que los consumidores revisen las etiquetas y busquen cereales con menos de cinco gramos de azúcar y más de tres gramos de fibra por porción. Además, personalizar los cereales añadiendo nueces, semillas o yogur puede mejorar su perfil nutricional y mantener la saciedad por más tiempo.
Durante siglos, los azúcares naturales presentes en frutas, vegetales y otros alimentos de origen vegetal desempeñaron un papel clave como fuente energética para el organismo humano. Sin embargo, la situación actual es muy diferente: con la proliferación de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas, el consumo ha superado con creces los niveles tolerables para el metabolismo.
Diversas investigaciones citadas por The New York Times han demostrado que su ingesta excesiva afecta múltiples órganos y sistemas, desde la boca hasta el hígado, pasando por el intestino, el páncreas y las articulaciones. Las conclusiones coinciden con el consenso de instituciones como la Mayo Clinic, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) y asociaciones médicas especializadas.
La boca: primera línea de ataque
El consumo excesivo de azúcar añadido está vinculado a trastornos metabólicos, hepáticos y cardiovasculares, según la Mayo Clinic. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La exposición constante a bebidas azucaradas y golosinas altera el microbioma bucal. Ciertas bacterias descomponen los azúcares y liberan ácidos que debilitan el esmalte dental. Si el consumo se repite a lo largo del día, la saliva no alcanza a neutralizar la acidez, lo que favorece la aparición de caries.
Según la Mayo Clinic, el azúcar añadido es uno de los principales factores que contribuyen al deterioro dental temprano, especialmente en niños, y su consumo frecuente dificulta la remineralización del esmalte.
El intestino: trastornos digestivos
Los alimentos dulces contienen distintos tipos de azúcares simples, principalmente glucosa y fructosa, que al llegar al intestino delgado siguen rutas distintas. La glucosa —el principal combustible energético del organismo— se absorbe con facilidad a través de las células intestinales.
El azúcar no absorbido en el intestino puede provocar fermentación bacteriana (Imagen Ilustrativa Infobae)
En cambio, la fructosa, un azúcar natural presente en frutas, jarabe de maíz de alta fructosa, jugos concentrados y jarabes como el de agave, puede resultar difícil de procesar en algunas personas. Cuando no se absorbe completamente, la fructosa es fermentada por bacterias intestinales, generando gases, hinchazón y dolor abdominal.
Estudios publicados en Clinical Gastroenterology and Hepatology han vinculado una ingesta elevada de fructosa con disbiosis intestinal —un desequilibrio del microbioma intestinal, es decir, la comunidad de microorganismos que habita en el intestino— y con alteraciones en la barrera mucosa, una capa protectora que recubre el intestino y evita que sustancias inflamatorias entren al torrente sanguíneo.
Estos cambios aumentan el riesgo de inflamación gastrointestinal, sobre todo en personas con síndrome de intestino irritable, una condición digestiva crónica caracterizada por dolor abdominal, gases, cambios en el tránsito intestinal y sensibilidad a ciertos alimentos.
Estudios clínicos vinculan el exceso de azúcar con un mayor riesgo de alteraciones en la función del páncreas.- (Imagen Ilustrativa Infobae)
El páncreas: camino a la diabetes
Cada vez que se eleva el nivel de glucosa en sangre, el páncreas segrega insulina, la hormona encargada de llevar el azúcar a las células. Pero si este proceso se repite en exceso, las células pierden sensibilidad a la insulina. El organismo responde aumentando la producción de esta hormona, hasta que el páncreas deja de responder adecuadamente. Este mecanismo de desgaste puede derivar en diabetes tipo 2.
La Mayo Clinic identifica el exceso de azúcar añadido como uno de los factores dietarios más consistentes en el desarrollo de resistencia a la insulina y trastornos metabólicos.
El hígado: acumulación de grasa silente
El consumo excesivo de azúcar —especialmente fructosa— obliga al hígado a metabolizar ese excedente transformándolo en grasa. Parte de esa grasa se acumula dentro del propio hígado, generando una enfermedad conocida como MASLD, sigla en inglés de enfermedad hepática por disfunción metabólica asociada al almacenamiento de grasa. Esta condición, anteriormente llamada hígado graso no alcohólico, se caracteriza por la acumulación de lípidos en el hígado de personas que no consumen alcohol en exceso.
El consumo elevado de fructosa obliga al hígado a transformar el exceso en grasa, origen de la MASLD (Imagen Ilustrativa Infobae)
MASLD es una afección de evolución lenta y, en muchos casos, no presenta síntomas evidentes durante años. Sin embargo, con el tiempo puede progresar hacia formas más graves como fibrosis hepática, cirrosis o insuficiencia hepática. Actualmente, se estima que afecta a cerca del 40 % de la población mundial, según estudios epidemiológicos.
La Mayo Clinic, junto con investigaciones publicadas en el American Journal of Clinical Nutrition, señala que el consumo habitual de bebidas azucaradas —como gaseosas, jugos industriales o energizantes— está estrechamente vinculado con el desarrollo y avance de esta enfermedad. En Estados Unidos, MASLD ya se encuentra entre las principales causas de trasplante de hígado, superando incluso a algunas enfermedades de origen viral.
Grasa visceral y obesidad
El consumo regular de bebidas azucaradas genera una sobrecarga calórica sin producir saciedad, lo que favorece el aumento de peso. La grasa fabricada por el hígado tiende a concentrarse en la zona abdominal, formando grasa visceral.
El azúcar añadido favorece el aumento de grasa visceral, un tipo de tejido asociado a inflamación y riesgo cardiovascular. – (Imagen Ilustrativa Infobae)
Este tipo de tejido adiposo se asocia a inflamación sistémica, resistencia a la insulina y mayor riesgo de enfermedad cardiovascular. La Mayo Clinic advierte que la obesidad abdominal inducida por el consumo excesivo de azúcar es especialmente peligrosa por su relación con el síndrome metabólico.
Articulaciones: riesgo de gota
Un efecto menos conocido del azúcar es su impacto sobre las articulaciones. Al ser metabolizada en el organismo, la fructosa produce como subproducto ácido úrico, un compuesto que normalmente se elimina a través de la orina. Sin embargo, cuando los niveles de ácido úrico en sangre son elevados —una condición llamada hiperuricemia—, este puede cristalizarse y depositarse en las articulaciones, provocando inflamación intensa, enrojecimiento y dolor agudo, especialmente en dedos de los pies, tobillos y rodillas.
Este proceso es el mecanismo detrás de la gota, una forma de artritis inflamatoria que cursa en brotes o ataques episódicos. La Arthritis Foundation, junto con diversas revisiones médicas, ha documentado este proceso, al tiempo que destaca que este proceso puede ocurrir especialmente en personas con predisposición metabólica o antecedentes familiares.
El consumo de azúcar impacta negativamente las articulaciones al generar ácido úrico (Imagen Ilustrativa Infobae)
Límites recomendados y realidad cotidiana
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. sugiere no superar el 10 % de las calorías diarias provenientes de azúcares añadidos, lo que equivale a 50 gramos en una dieta estándar de 2.000 calorías. La Asociación Americana del Corazón va más allá y propone no sobrepasar los 25 gramos diarios para mujeres y 36 gramos para hombres.
Sin embargo, la ingesta promedio en Estados Unidos asciende a 67 gramos diarios. Casi dos tercios provienen de bebidas azucaradas, postres y golosinas, pero una porción significativa también se encuentra en productos menos evidentes como aderezos, pan envasado, yogures azucarados y cereales de desayuno.
Algunas bebidas contienen cifras alarmantes: una botella de 20 onzas de Coca-Cola aporta 65 gramos de azúcar, mientras que un café saborizado de 16 onzas puede contener hasta 35 gramos.
La relación de la sociedad con los carbohidratos está marcada por mitos y confusiones que, en muchos casos, derivan en decisiones alimentarias equivocadas. Los carbohidratos han sido injustamente estigmatizados, considerados por algunos como un obstáculo para perder peso o mantener la salud metabólica, cuando en realidad son imprescindibles por ser la principal fuente de energía del cuerpo.
Su exclusión no solo es innecesaria sino, en algunos contextos, contraproducente para el bienestar general. La percepción errónea de que cualquier alimento con un sabor dulce o de textura almidonada es sinónimo de muchos carbohidratos ha llevado a que ciertos alimentos saludables sean evitados sin fundamento científico. Comprender las diferencias entre los diversos tipos de carbohidratos y reconocer la diversidad nutricional que existe dentro de este grupo es fundamental para tomar decisiones alimentarias más informadas y beneficiosas.
EatingWell sugiere que muchos consumidores agrupan erróneamente todos los alimentos ricos en carbohidratos bajo una misma categoría, sin distinguir entre los que aportan energía junto con otros nutrientes y aquellos que solo contribuyen con calorías vacías. Por ejemplo, los productos refinados como el pan blanco, la pasta normal y los postres industriales concentran
En contraste, alimentos como las legumbres, algunos vegetales y frutas, y granos enteros, no solo contienen carbohidratos sino también aportes significativos de fibra, vitaminas y minerales, lo que mejora su perfil nutricional y su efecto en la salud metabólica. En ese mismo sentido, mientras productos como las papas y la pasta son energéticos y versátiles en la cocina, pueden diferenciarse positivamente de otros alimentos como el helado o las galletas, que aunque comparten alto contenido de carbohidratos, incluyen también azúcares añadidos y grasas poco saludables. Esta comparación resalta que el problema no reside en los carbohidratos en sí, sino en su calidad, procesamiento y el contexto dietético en el cual se consumen.
7 alimentos que podrías pensar que tienen un alto contenido de carbohidratos
Existe además un grupo de alimentos que, pese a su reputación de “ricos en carbohidratos”, sorprenden por su bajo contenido real de este macronutriente y su impresionante aporte nutritivo.
1. Zanahorias
Las zanahorias, pese a su dulzura, aportan solo el 4% del requerimiento diario de carbohidratos (Imagen Ilustrativa Infobae)
Debido a su dulzura natural, las zanahorias “se etiquetan injustamente como demasiado azucaradas, pero una taza [cruda] solo tiene alrededor de 12 gramos de carbohidratos”, dice Alyssa Simpson, nutricionista registrada, enfermera certificada y licenciada en ciencias de la salud. Eso es solo el 4% del valor diario de carbohidratos, que es de 275 gramos por día. No solo eso, están repletas de betacaroteno, un poderoso antioxidante que ayuda a combatir la inflamación y puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, señala Simpson.
2. Pochoclos
Los pochoclos ofrecen fibra y bajo contenido de carbohidratos, ideales como snack saludable (Imagen ilustrativa Infobae)
Los pochoclos, consumidos al natural, suman apenas 15 gramos de carbohidratos y 4 gramos de fibra en tres tazas, lo que duplica la fibra ofrecida por la misma cantidad de snacks fritos. Su fibra ayuda a una mejor digestión y previene picos glucémicos.
“Eso equivale al doble de fibra que un puñado de patatas fritas para la misma cantidad de carbohidratos”, afirma Kaitlin Hippley, nutricionista registrado y experto en diabetes.
3. Guisantes verdes
Los guisantes verdes aportan pocos carbohidratos (Sader)
Aunque los guisantes a veces se agrupan con alimentos ricos en carbohidratos, merecen una mirada más de cerca. “Mucha gente evita los guisantes porque creen que tienen mucho almidón, pero media taza solo aporta unos 12 gramos de carbohidratos”, dice Simpson.
4. Sandía
La sandía contiene un bajo aporte de carbohidratos y alto valor nutricional (Imagen Ilustrativa Infobae)
Las frutas merecen mención especial, pues con frecuencia se evitan por su contenido natural de azúcares. La sandía, por ejemplo, aporta solo 11 gramos de carbohidratos por tazay es fuente de vitamina C, licopeno antioxidante y agua, favoreciendo la hidratación.
5. Queso cottage
El queso cottage es bajo en carbohidratos y rico en proteínas (Freepik)
En la familia de los lácteos, el queso cottage evidencia que los lácteos no siempre son altos en carbohidratos: media taza contiene 6 gramos, con significativos niveles de proteínas, lo que ayuda a la saciedad y al equilibrio glucémico.
“Es excelente para equilibrar el azúcar en la sangre y te mantiene saciado; además, puedes elegir entre dulce y salado”, dice Simpson.
6. Maíz bebé
El maíz bebé contiene menos carbohidratos que el maíz maduro
Cuando se trata de alimentos ricos en carbohidratos, la mayoría de las personas incluyen el maíz en su lista. “Mientras que el maíz maduro [como el maíz en choclo] contiene una cantidad moderada de carbohidratos, el maíz bebé tiene mucho menos”, dice Avery Zenker, nutricionista titulada con una maestría en nutrición.
7. Edamame
El edamame es bajo en carbohidratos y rico en proteínas
A diferencia de la mayoría de los frijoles, como el pinto y el negro, el edamame (frijoles de soja jóvenes) tiene un contenido significativamente menor de este nutriente. Media taza contiene solo 7 gramos de carbohidratos, además de 9 gramos de proteína y 4 gramos de fibra. Su combinación de fibra y proteína ayuda a estabilizar el azúcar en la sangre y a promover la saciedad.
Saber cómo incorporar estos alimentos versátiles y bajos en carbohidratos dentro de la dieta diaria abre la puerta a una alimentación más rica, variada y saludable. Los guisantes y el edamame son excelentes en platos sin carne, aportando suficiente proteína vegetal; pueden añadirse a sopas, ensaladas o guisos. Las palomitas, si se preparan sin aceites ni azúcar añadido, son perfectas para consumir como snack entre comidas; pueden realzarse con una pizca de canela o chile en polvo. El queso cottage puede servirse acompañado de frutas frescas o frutos secos para combinar sabores y texturas. Zanahorias y maíz bebé, por su parte, ofrecen color y crujido a los salteados, salsas, ensaladas e incluso pueden reemplazar pastas en algunas recetas. La sandía es una opción refrescante y aporta hidratación; puede disfrutarse sola, en ensaladas o acompañando yogur natural.
Expertos en nutrición coinciden en que el miedo generalizado a los carbohidratos carece de fundamento cuando se apuesta por fuentes naturales y ricas en fibra, proteínas y micronutrientes. Más que eliminar grupos de alimentos, la clave de una dieta saludable es seleccionar ingredientes de calidad, aprovechar su riqueza nutritiva y ajustar su consumo a las necesidades individuales. Integrar opciones como zanahoria, palomitas, guisantes, sandía, queso cottage, maíz bebé y edamame es una manera inteligente de disfrutar los beneficios de los carbohidratos mientras se cuida la salud metabólica y el bienestar general.
Santo Domingo.– La Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) realizó este domingo las pruebas técnicas para la incorporación de trenes con seis vagones en la Línea 1 del Metro de Santo Domingo, los cuales comenzarán a operar a partir de agosto durante el pico.
Estas pruebas se realizaron a cabo tras cinco días de suspensión del servicio en las estaciones elevadas comprendidas entre Mamá Tingó y Máximo Gómez, mientras se completaban los trabajos de adecuación necesarios para esta nueva fase del sistema.
“Hoy vivimos un momento histórico: por primera vez, un tren de seis vagones recorre las estaciones elevadas de Villa Mella. Lo tenemos justo detrás de nosotros y, a partir de agosto, estará al servicio de toda la ciudadanía”, expresó el director ejecutivo de la OPRET, ingeniero Rafael Santos Pérez, durante la jornada de pruebas.
Durante el recorrido se evaluaron más de 100 componentes técnicos, entre ellos semáforos, cajas de señales y antenas, para garantizar una operación segura y eficiente. Este proyecto de ampliación cuenta con el respaldo financiero de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).
El tifón Wipha derribó árboles y causó importantes interrupciones de vuelos el domingo en Hong Kong y en algunos aeropuertos cercanos en China mientras se movía hacia el oeste a lo largo de la costa sur.
Los aeropuertos en Hong Kong, Shenzhen, Zhuhai y el centro de casinos de Macao cancelaron o pospusieron vuelos durante la mayor parte del día, según sus sitios web. Hong Kong canceló alrededor de 400 vuelos, afectando a unos 80.000 pasajeros, informó la emisora RTHK. Algunos servicios de trenes de alta velocidad en el área fueron suspendidos.
El tifón se mantuvo cerca de la costa hasta alrededor de las 6 de la tarde, cuando tocó tierra en un área costera de la ciudad de Taishan en la provincia de Guangdong, informó el Centro Meteorológico Nacional de China. Luego se debilitó a una tormenta tropical severa con vientos máximos sostenidos de 108 kilómetros por hora (67 millas por hora).
Más temprano el domingo, el Observatorio de Hong Kong emitió una señal de huracán número 10, su alerta más alta. El ojo de la tormenta pasaba justo al sur de la ciudad alrededor del mediodía con vientos máximos sostenidos de 140 km/h (87 mph), informó el Observatorio.
Desde tempranas horas de la mañana los agentes de la DIGESSET orientan a los conductores a no girar a la izquierda en las intersecciones de la Avenida Tiradentes como parte del Plan de Gestión de Tráfico “RD Se Mueve”.
La medida que inició este domingo corresponde a la segunda fase del plan de movilidad implementado por el Gobierno y aunque con ella buscan reducir los accidentes de tránsito, no ha recibido el visto bueno de los conductores que transitan por la zona.
Las restricciones se aplicarán en las intersecciones de la Tiradentes con las calles Salvador Sturla, Carlos Sánchez, Rafael Augusto Sánchez, avenida Roberto Pastoriza y calle Frank Feliz Miranda estableciendo rutas alternas para facilitar el descongestionamiento vial que según choferes del transporte público les complicará su rutina de trabajo.
De acuerdo con las autoridades en la primera fase implementada en la Avenida Lope de Vega, se logró reducir los tiempos de recorrido en más de un 30 %. Y allí se impondrán multas de mil pesos a los choferes que violenten la disposición a partir de este lunes.
El Gobierno de EE.UU. extendió hasta febrero de 2026 las protecciones estipuladas bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) para alrededor de medio millón de inmigrantes originarios de Haití, después de que un juez bloqueara la decisión del Ejecutivo del presidente Donald Trump de poner fin al programa.
“La designación de TPS para Haití y los beneficios relacionados estaban programados para expirar el 2 de septiembre de 2025”, indica una alerta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que agrega que después de la decisión de un juzgado federal del Distrito Este de Nueva York, “la fecha efectiva de cualquier terminación no será anterior al 3 de febrero de 2026″.
El DHS anunció en junio su intención de terminar las protecciones de deportación y los permisos de trabajo para cerca de 521.000 haitianos que estaban protegidos por este amparo, después de que el Gobierno del expresidente Joe Biden (2021-2025) ampliara el beneficio hasta 2026.